Prueba Yamaha XSR 900: Fórmula magistral
Connect with us
Publicidad

Pruebas

Prueba Yamaha XSR 900: Fórmula magistral

Publicado

el

Prueba Yamaha XSR 900

Desde la aparición de la gama Sport Heritage, Yamaha ha iniciado un cami­no que le está suponiendo un aumento en las ventas que bien se puede calificar de espectacular. En nuestro país concretamente ha significado que termine el pasado año como la segunda marca que más motos ha matri­culado (sin contar ciclomotores, porque con ciclomotores incluidos terminó en primera posición).

Por si fuera poco, tras la aparición de las Sport Heritage, la firma de Iwata se sacó otro as de la manga con las Faster Sons, que vienen a ser motos de estética vintage, pero que, a diferencia de las Sport Heritage, rinden ho­menaje a una moto histórica de la firma. En el caso de esta XSR 900, ese modelo mítico es la TZ 750, de la que os hablamos extensamente en un recuadro adjunto.

Neorretro

La XSR 900 es estéticamente una moto con una imagen muy cuidada, que se presenta como una clásica gracias al aporte y disposición de ciertos elementos. Así, el depósito bajito y largo (14 litros de capacidad) se enrasa con el faro y el asiento, que se encarga de proyectar una imagen de moto plana, en la que no destaca ninguna altura por encima del resto. En la zaga hallamos al asiento como único protagonista, puesto que se prescinde de cualquier tipo de carrocería para favorecer una potente sensación de ligereza, que a la postre se corrobora diná­micamente en carretera.

Un papel importante juegan a su vez los dos conjuntos ópticos, que se presentan en formato redondo (de leds el piloto posterior) y que encuentran una intencionada complicidad geométrica con un cuadro de mandos también esférico. En este último, pese a su poco despliegue físico, podremos encontrar toda la información necesaria: doble trip, temperatura ambiente y del motor, consumo medio, instantáneo y kilómetros en reserva, reloj horario, marcha engranada… vaya, que no falta de nada.

El único pero se lo podríamos poner a la manera de presentar dicha información, puesto que al ser un espacio relativamen­te pequeño para mostrar tanta información, esta a veces resulta algo complicada de localizar de un vistazo rápido.

Como en todas las Yard Built, la posibilidad de personalización está al alcance de cualquiera. Concretamente, en la XSR 900 dispondremos de nada menos que 26 elementos oficiales para vestirla a nuestro gusto.

Siéntase cómodo

Aunque se trata de una moto que busca la mínima expresión en su estética para mostrar una imagen de sencillez y ligereza, lo cierto es que a bordo resulta una moto muy cómoda. El manillar es ancho y la altura no te obliga a apoyar demasiado peso sobre él. La posición del cuerpo es bastante erguida, y se puede acercar la cara al depósito si abrimos los codos, de manera que en autopista podamos protegernos del viento de la marcha.

No consigo detectar exactamente por qué, pero a velocidades por encima de los 130 km/h he no­tado ciertos rebufos molestos en el casco, y eso que he cambiado de casco por si era un efecto ajeno a la aerodinámica de la moto. Creo que tiene fácil solución; montar uno de los dos derivabrisas disponibles opcionalmente sería la más sencilla y estética.

El asiento parece demasiado plano, pero en realidad sujeta con firmeza en las aceleraciones. Durante los más de 200 kilómetros que duró la ruta-prueba que le hice y los más de 100 km de la sesión de fotos, no tuve la sensación de cansancio; ni en los brazos ni en la espalda.

Es una moto cómoda, con las estriberas a buena altura, para que las rodillas no queden demasiado flexio­nadas y con un triángulo ergonómico entre estas, el asiento y el manillar que permite conducir durante kilómetros sin síntomas de fatiga. Bueno, todo lo que el depósito de 14 litros nos permita, porque con un consumo de 5,7 litros a los 100 km obtendremos una autonomía teórica de 245 kilómetros.

De lo mejor en mecánica

Desde su primera puesta de largo en la MT-09 hace ahora un par de años, el tricilíndrico de Yamaha se ha ganado una de las mejores críticas de los últimos tiempos en lo que a nuevas mecánicas se refiere. De él hemos hablado en múltiples ocasiones, y de sus bonanzas en el aspecto deportivo –no olvidemos que se trata de un motor de carrera corta basado en lo que los de Yamaha denominan filosofía Crossplane–. Son 115 CV de potencia, pero con una en­trega tan fulgurante que no nos sorprendería si nos dijesen una cifra más alta.

El cuentavueltas digital sube de manera comedida hasta las 4.000-5.000 rpm, pero en ese momento el sonido se agudiza (no mucho, por cierto) y la veloci­dad de ascenso se dispara. Hasta las 8.000 vueltas sube en un suspiro, y a ese régimen vuelve a dar una patada de potencia que nos lleva al hiperespacio en un encadenar marchas, y todo a nuestro alrededor pasa a gran velocidad.

Existen tres modos de conducción: el estándar, el A y el B. El primero ofrece una potencia full, es decir, 115 CV, pero con una curva muy progresiva, mien­tras que el modo A es el más puntiagudo, al ofrecer también la misma cifra de potencia pero con algo más de ímpetu en el ascenso. En cuanto al modo B, este sería el modo Rain, para los días de lluvia o para asfaltos muy deslizantes, y en este caso la potencia disponible estaría en torno al 80 % de la total.

Estos tres modos de conducción se pueden combinar con tres diferentes niveles de control de tracción. Mejor dicho, con dos niveles, 1 y 2, y con la posibilidad de desconectarlo (modo Off). En la posición 1, el sistema resulta poco intrusivo, aunque muy funcional para cuando buscamos seguridad en una carretera que conocemos y en la que nos queremos divertir.

En cuanto a la posición 2, en este caso sería un poco lo mismo que con el modo de conducción B, que sería el recomendado para casos de lluvia. Es mucho más intrusivo y limita bastante las aceleraciones si estamos haciendo una conducción sport. Toda esta electrónica, en conjunción con el ABS en el sistema de frenos, convierte la XSR en una moto muy segura de conducir en cualquier circunstancia.

Parte ciclo

Tengo que confesar que esta mecánica, desde mi punto de vista, se merece unas suspensiones algo más firmes. Me refiero sobre todo al amortiguador posterior, en el que se nota demasiado muelle y poco el trabajo del hidráulico. La horquilla también se muestra algo blanda, pero creo que con un amortigua­dor más firme el trabajo de la horquilla se arreglaría bastante. Aun así, hay que decir que con respecto a lo que recordaba de la MT-09 de primera genera­ción, las suspensiones de esta 900 me han parecido bastante más efectivas.

No hay flaneos tan pronunciados y solo la flotabilidad del tren delantero en el momento de abrir gas en las salidas de curva puede comprometer en algo la conducción. En contraposición, en el apartado de frenada no hay queja posible.

Tanto el tren delantero, con un equipo que no te lo acabas, como el posterior se muestran muy seguros en cada una de las acciones que llevas a cabo. Y eso es debido también a que el conjunto del bastidor y el bascu­lante presentan un comportamiento impecable.  Ambos están fabricados en fundición de aluminio de alta presión, y en carretera resulta imposible sacarle defectos. Incluso la geometría de dirección me parece muy equilibrada.

En curvas responde solícita a nuestras exigencias, mientras que en autopista, pese a lo ancho del manillar, que siempre es un hándicap en motos capaces de alcanzar estas velocidades de vértigo, la estabilidad es perfecta. Bueno, perfecta, perfecta… no; algunos flaneos sí que se notan. Y es que, volvemos a lo que comentábamos antes con el tema de las suspensiones, si el amorti­guador trasero fuese algo más firme mejoraría un poco la estabilidad del tren delantero y entonces sí que estaríamos hablando de una moto 10.

Aun así, por 9.899 euros (10.199 euros la versión 60 aniversario), creo que no vamos a encontrar ninguna, o casi ninguna moto con mejor relación calidad-prestaciones-precio.

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2056

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Publicidad

Solo Auto

La mejor información del mundo del automóvil la encontrarás en Solo Auto.

Los + leídos