Connect with us
Publicidad

Sin categoría

Yamaha MT-07: ¡Revolución!

Publicado

el

Tenemos que reconocer que la Yamaha MT-07 había despertado muchas expectativas en la redacción de Solo Moto tras su presentación oficial en Lanzarote. Las sensaciones allí recogidas nos dejaron un excelente sabor de boca, por lo que fue todo un acontecimiento cuando nos
llamaron desde Yamaha España para anunciarnos que ya teníamos a nuestra disposición la unidad de pruebas para la prensa. Lógicamente, no tardamos mucho en pasar a recogerla, había mucho trabajo que hacer y, por supuesto, estábamos ansiosos por averiguar si dándole el uso
habitual en una prueba de estas características, la bella MT seguiría siendo considerada una de las mejores novedades de la presente temporada.
 
El primer contacto visual no decepcionó, su aspecto nos seguía pareciendo tan espectacular y llamativo como recordábamos, caracterizado por un diseño muy reconocible y moderno, en la línea de su maravillosa hermana mayor, la MT-09, y rematada con una calidad de acabados y equipamiento que sólo una moto made in Japan es capaz de ofrecer. En cuanto a su tamaño, las mismas sensaciones; una batalla muy corta con una distancia entre ejes de tan sólo 1.400 mm que la convierten en una moto relativamente compacta y, gracias también a sus 179 kg de peso en lleno, ligera. Es curioso pero todo ello hace que, en ocasiones, la MT-07 nos recuerde más a una 500 ó 600 cc que a la poderosa 700 cc que es en realidad, sin duda una gran cualidad a tener en cuenta, pues le permitirá competir, en su versión limitada a 47 CV, con las ligeras y manejables A2 de cilindradas inferiores.
 

Todo uso

Y es que Yamaha tenía claro que su nueva criatura debía ser una moto funcional en todos los sentidos, dispuesta a todo y capaz de responder con absoluta eficiencia en cualquier circunstancia y uso, de ahí la polivalente configuración de su parte ciclo, comportamiento mecánico y esbelto diseño. Por ello la primera faceta que quisimos poner a prueba fue su comportamiento por ciudad, un hábitat al que todavía no nos habíamos enfrentado sobre una MT-07 y al que, muy posiblemente, deberá hacer frente en gran parte de su vida útil.
 
Lo primero que viene a la mente cuando circulamos con ella en este ambiente es su facilidad de conducción, disfruta de una gran maniobrabilidad gracias a un radio de giro cerrado, estrecha carrocería y la agilidad de movimientos necesaria para sortear obstáculos y desenvolverse alegremente en las distancias cortas. Las suspensiones son muy suaves; por sus características, se adaptan perfectamente al maltrecho firme urbano y logran que los neumáticos se mantengan bien pegados al asfalto. Por su parte, el motor tiene un carácter exquisito a la hora de callejear, disfruta de una generosa entrega de par que nos asegura una pronta respuesta en cualquier situación y se muestra siempre dispuesto a sacarnos de cualquier aprieto de forma rápida y segura con un simple golpe de gas. También gracias a sus 68 Nm de empuje, circulando a un ritmo tranquilo, será posible funcionar en marchas largas y a bajas vueltas para gastar lo mínimo (entre 4 y 5 litros a los 100 km, según nuestra agresividad al acelerar). Todo ello, eso sí, sin miedo a perder capacidad de respuesta, pues a pesar de ello seguirá siendo capaz de recuperar velocidad rápidamente si fuera preciso. En estas mismas circunstancias, cambio y embrague demuestran la perfecta sintonía que hay entre ambos. La precisión del primero y la exquisitez y suavidad del segundo nos permiten seleccionar la velocidad indicada en cada momento como si de un juego de niños se tratara, aunque también es cierto que, debido a la potencia de 74 CV disponible en la versión full power probada, no hace falta jugar demasiado con ellos para mantener el motor en el régimen de vueltas óptimo.
 


 

Por carretera

Todas las buenas sensaciones recibidas en ciudad pueden ser perfectamente extrapoladas a la carretera, donde volveremos a sacar un excelente partido a su reducida talla y a un equipamiento que, si bien es cierto que no cuenta con alardes tecnológicos, cumple de forma impecable.
 
La verdad es que para tratarse de una 700 cc muy compacta, la posición de conducción se ha definido bastante bien, gozaremos en todo momento de espacio suficiente para sentirnos a gusto y movernos con soltura incluso en conducción deportiva. El manillar es estrecho, pero no carga peso en las muñecas, y las estriberas se han retrasado y elevado, aunque no en exceso, por lo que las rodillas no irán muy flexionadas. Mientras, el asiento recuerda ligeramente al de la Yamaha R6 en cuanto a forma y dimensiones, y, aunque su mullido es un poco más grueso que el de ésta, en viajes un poco largos se acaba notando un tanto duro.
 
Posiblemente el punto a mejorar en todo este apartado sea el lugar del pasajero, su situación está un poco más elevada que la del conductor, la porción de asiento es pequeña y la cincha que en teoría hay para sujetarse es pequeña y tiene una colocación un poco incómoda.
 
Dinámicamente, en carretera, la MT-07 es una moto fácil y muy agradable, se muestra muy intuitiva en la entrada en curva, ya que con sólo un gesto se dirige hacia el ápice de forma decidida y precisa; además, sentiremos el tren anterior bien aplomado.
 
El paso por curva es superestable y muy rápido si así lo deseamos. Ambas ruedas se mantienen perfectamente alineadas, por lo que podremos realizar unas trazadas limpias sin esfuerzo. Esto es fruto de un equitativo reparto de peso y un centro de gravedad bastante bajo que, junto con el amortiguador posterior con sistema Monocross, la convierten en una moto muy equilibrada.
 
Aunque no se trata de una deportiva pura, es una excelente frenadora. Lógicamente su activo más importante lo encontramos en el tren anterior, donde el doble disco de 282 mm con pinzas monobloque de cuatro pistones se encargan del trabajo más duro en las frenadas. La precisión de su tacto es sorprendente, con sólo dos dedos tendremos un control total sobre la frenada, lo que nos permite exprimir al máximo su potencial.
 
 

Bicilíndrico a medida

Creo que estaremos todos de acuerdo en que la parte ciclo se ha diseñado de una forma muy lógica y solvente, pero donde se ha trabajado más duramente ha sido en la concepción del nuevo bicilíndrico paralelo 4T LC DOHC 8V, un propulsor muy importante para la firma de los diapasones (destinado a ser utilizado por más de un modelo), que destaca por su ligereza y su moderna configuración. Su característico comportamiento, conseguido a través de la filosofía Crossplane de Yamaha; la tecnología de baja fricción y el empleo de materiales de alta
calidad se traducen en una eficiente entrega de par que simplifica muchísimo las cosas a su propietario. Para comenzar, en marcha, no precisa estar continuamente jugando con el cambio; en carreteras de curva de montaña se siente muy a gusto funcionando en tercera y cuarta, ya que incluso saliendo de curvas de radio muy cerrado, en cualquiera de estas dos marchas, el motor es capaz de acelerar de forma fluida y sin tirones, traccionando perfectamente y haciéndonos sentir todo el empuje de sus 74 CV. La finura de funcionamiento es brutal, el eje de equilibrado incorporado minimiza o anula cualquier vibración y hace que cualquier recorrido con la MT-07 sea toda una experiencia. Además, sus consumos se han adaptado a las exigencias actuales, y gasta sobre los 4 litros en conducción tranquila y entre 5 y 6 cuando no se hacen concesiones con el mando del gas.
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad
Publicidad ¡Suscríbete a Solo Moto y llévate esta súper oferta!
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Solo Moto Nº: 2.038

Suscríbete y recíbela en casa por sólo 1,87€ al més o suscríbete para verla en formato digital.

Los + leídos