Yamaha MT-03: Un buen comienzo
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Yamaha MT-03: Un buen comienzo

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Hasta la fecha, la puerta de entrada a la familia MT se centraba en la más pequeña del grupo, la 125 cc, pero a partir de ahora, esa posibilidad se amplía con la nueva Yamaha MT-03 destinada a la también importantísima categoría del carnet A2. Nuestra protagonista de hoy nada tiene que ver con su antecesora, su configuración y estilo son completamente distintos, ya que la primera MT-03 contaba con un propulsor monocilíndrico de 660 cc proveniente de la veterana Yamaha XT, mientras que la actual es una moto muy novedosa y plenamente adaptada a las necesidades de la sociedad de hoy en día.

A decir verdad, mu­chos de sus componentes los hereda de la deportiva y también nueva Yamaha R3; de hecho, podría decirse perfectamente que se trata de su versión naked de esta, aunque en lo que respecta al diseño, sus creadores se han inspirado más en la familia MT que en la R de Yamaha para darle estéticamente ese to­que un tanto gamberro que con cierto orgullo exhiben las naked japonesas.

MT amigable
 

Sin duda alguna, la MT-03 es una de las más amigables de la familia. Por diseño, se trata de una motocicleta muy fácil de controlar, ligera, estable y con unas reacciones muy predecibles; por ello se muestra como una tentadora opción dentro del carnet A2, donde muchos usuarios de todos los sexos llegan en busca de un poco de experiencia. La MT-03 se la puede proporcionar, de hecho, ha sido dise­ñada y concebida para que así sea. Proporcio­nalmente es, junto con la 125, la más pequeña de la saga, con una distancia entre ejes de 1.380 mm, un asiento estrecho y con 780 mm de alto –ideal para alcanzar bien el suelo– y un peso que Yamaha ha calculado en orden de marcha en solamente 168 kilos.

Obviamente la capacidad de maniobra es extraordinaria; su ligereza, unida a un radio de giro cerradísimo, hacen de ella una eficiente y manejable moto urbana. Además, el motor bicilíndrico paralelo de 321 cc –4T LC DOHC 4V–, construido con técnicas de baja fricción, heredado de la YZF-R3, es muy eficiente. Los 42 CV a 10.750 rpm resultaron ser muy efectivos y los suficientes para pasárselo en grande; lógicamente lo me­jor de sí lo entrega a partir de la zona media de cuentavueltas, pero entre las dos y cinco mil vueltas también reacciona de forma interesan­te.

Como toda MT, disfruta de un buen par que en su caso es de 29,6 Nm a 9.000 rpm; cierto, lo entrega un poco arriba, pero su motor sube tan rápido y fluidamente de vueltas que, por ejemplo en carretera, se mantiene fácilmente en el rango adecuado de vueltas, donde siem­pre está dispuesto a ofrecernos un buen em­puje. El funcionamiento es suave, embrague y cambios están perfectamente sincronizados y el sonido tiene personalidad; los consumos, en conducción normal, mantenían una media de unos 3,5 litros, que es un dato muy intere­sante para una moto de sus características.

Tiene truco
 

La MT-03 es una moto con la que te sientes a gusto desde el primer momento, muy fácil. La posición de conducción no es tremenda­mente espaciosa, pero usuarios con un es­tatura media como un servidor no lo tienen muy complicado para encontrar una posición cómoda. Es muy lógica en este aspecto, está pensada para que no solo pasemos mucho tiempo sobre ella, sino también para que el control sea total, por lo que la postura con la espalda erguida, los brazos estirados pero relajados y las piernas ligeramente flexiona­das es, simplemente, perfecta para ello.

Hay que reconocer que en lo referente a la parte ciclo, la MT-03 tiene un aspecto estupendo, el chasis multitubular tiene un diseño minima­lista pero de gran rigidez y, juntamente con el precioso basculante asimétrico, conforman una robusta estructura sobre la que la MT-03 se aposenta.

Respecto a las suspensiones, la horquilla convencional monta unas barras de 41 mm de diámetro y, junto con el amortiguador del eje posterior, gozan de unos recorridos excelentes de 130 y 125 mm, respectivamente. El tacto de ambas es agradable y muy bien compensa­do, las reacciones son bastante suaves tanto en compresión como en extensión. El conjunto chasis, suspensiones y las llantas de 17 pul­gadas le confieren una estabilidad buenísima, el paso por curva es rapidísimo y su extrema ligereza convierte la maniobra del cambio de peso en un juego de niños.

Esto mismo tam­bién la beneficia muy positivamente a la hora de frenar, ya que el disco delantero de 298 mm con pinzas de dos pistones paralelos y su compañero de 220 mm con una pinza de un único pistón, tiene que hacer un esfuerzo mu­cho menor. Además, como también demostra­ron ir bastante sobrados en potencia, tener un tacto dosificable y contacto con la ayuda del ABS de serie, todos los astros se alinean para que la frenada de la MT-03 acabe siendo una de sus mejores virtudes.

Esta naked es realmente un excelente primer paso para todos los que se estrenan con el A2, tu primera moto grande.

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