Yamaha BW’S 125: Off-road urbano
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Yamaha BW’S 125: Off-road urbano

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Yamaha reedita uno de sus scooters más exitosos de todos los tiempos, con una solera comparable, por ejemplo, a modelos como el Jog 50 o el Majesty 250.

El BW’s llegó a España allá por 1990, aunque en aquella ocasión se trataba de un 80 c.c. con motor dos tiempos, diseño marcado por el entonces llamado pico de pato y con unos enormes balones por neumáticos, que en Europa ya estaban disfrutando una década antes. Fue de los primeros scooters en jugar con la estética off-road, aunque como es lógico se trataba de un scooter urbano que permitía a sus propietarios desplazarse por pistas de tierra con relativa facilidad..

La historia se repite
Dos décadas e infinitas versiones más tarde, la firma de los diapasones ha decidido renovar, y mejorar ya de paso, su famoso BW’s. En esta ocasión, se trata de un moderno pero a la vez sencillo scooter que, con la tecnología actual, se sale de las normas establecidas para ofrecer al usuario un medio de transporte diario distinto.

El BW’s proviene de Taiwán (igual que el Cygnus), de una de las factorías más grandes y productivas que Yamaha tiene fuera de territorio japonés. Allí se fabrican dos versiones; una de filosofía mixta asfalto-tierra que llegará a nuestro mercado con el nombre de BW’s, y la BW’s X, con una estética que podríamos denominar supermotad y tendencia más asfáltica.

Una estética rompedora, más moderna y actual que las últimas versiones del anterior BW’s. Los diseñadores de Yamaha no se han estado de nada y un plasmado en el BW’s muchas ideas que no llegarían a curso legal en otro tipo de scooters, como su robusto chasis sobresaliendo por la parte media y trasera del scooter, el inusual doble faro (aunque la luz superior es de posición), manillar de tubo sin carenado al estilo de las motos y su escueto instrumental al más puro y rácano estilo custom. También son de destacar el diseño de la iluminación trasera, el lugar de la boca del depósito (en la parte delantera del asiento), al asidero del pasajero o las tapitas laterales al estilo de cualquier moto de campo.

Nuestro BW’s es un scooter sólido, compacto, escueto en equipamiento y de diseño minimalista, pero a la vez muy personal. Está diseñado para resistirlo todo, de ahí que su espartana carrocería, con parte del chasis a la vista e incluso manillar totalmente descubierto, tenga más bien poco que romperse que caso de caída.

Como ya hemos dicho es un scooter pequeño, con una distancia de sólo 1.290 mm y un ancho máximo de 715 mm. El puesto de mandos no es muy espacioso, lo que apreciarán especialmente todos aquellos conductores que superen el metro setenta de estatura por la proximidad del contraescudo a sus rodillas. Y es que a pesar de disponer de plataforma completamente plana, el espacio no sobra, e, incluso, falta cuando circulamos acompañados. Parte de la culpa la tiene el asiento, que, además de no ser especialmente grande, posee un diseño que nos obliga a ir sentados en una posición muy adelanta y cercana al manillar. De hecho, como ya sucede en otros pequeños modelos de la marca como el Cygnux X 125, la llave se dobla para que no se clave en nuestra rodilla al frenar o con cualquier otra acción al conducirlo.

Bien resuelto
En cuanto al equipamiento, no es que el BW’s sea precisamente un virtuoso, pero sí que llega con lo más necesario para poder disfrutar de una cierta tranquilidad en nuestros desplazamientos por ciudad. Respecto a la capacidad de carga, se basa en dos pilares imprescindibles para la mayoría de los usuarios, como son su cofre bajo el asiento con espacio para un casco integral (un poco ajustado) y el pequeño gancho fijo ayudado por la plataforma reposapiés para transportar objetos más grandes. El tablier es extremadamente simple, lo que, por un lado, le confiere una gran facilidad de comprobación y, por otro, limita mucho la información que nos transmite el scooter.

Y es que el BW’s es un scooter práctico sin ningún tipo de superficialidad o lujo que le haga encarecer aún más su precio. Solamente equipa elementos útiles y que sean realmente imprescindibles, como por ejemplo dos tipos de caballete (central y lateral), bloqueo magnético en la piña de contacto y poco cosa más.

Yamaha ha centrado los esfuerzos en su comportamiento dinámico, si queremos disfrutar de más “gadgets”, existen otros modelos en la misma marca capaces de satisfacer nuestras necesidades. El BW’s es un scooter de batalla, funcional, pensado para simplificar al máximo la movilidad urbana de su propietario.

Si hay un adjetivo que defina su comportamiento, no hay otro mejor que “ratonero”. Tiene una excepcional capacidad de maniobra y una habilidad innata para girar en un palmo de terreno. Es, como muchos lo definirían, un juguete que te permite moverte por los congestionados núcleos urbanos, y sobre todo entre el tráfico denso, con total libertad.

Simplificado
En todo lo referente a la parte ciclo, nuestro invitado no tiene elementos muy sofisticados. Confía plenamente en los métodos “tradicionales” para desarrollar un comportamiento que, en algunos aspectos, puede ser catalogado de brillante.

El apartado de frenada es sencillísimo, ya que se encuentra formado por un disco de 189 mm delante (la pinza es de dos pistones opuestos) y un espartano freno de tambor de 150 mm. La potencia de frenada es la necesaria, algo floja en lo que se refiere al tambor y con un tacto mejorable. El disco cumple sus funciones al dedillo, aunque su poder de retención no es sobresaliente, se deja dosificar bastante bien y en situaciones de apuro dará la cara muy dignamente.

Las suspensiones son más criticables, en especial sobre terreno muy bacheado, ya que su extrema dureza y la imperceptible labor del hidráulico provocan molestos rebotes y cierta imprecisión al inclinar sobre asfalto rizado. Este comportamiento tan contundente seguramente sea así para compensar el escaso recorrido, que no excede de los 78 mm en la horquilla telehidráulica delantera y de los 71 mm en el par de amortiguadores traseros, que, por si fuera poco, no admiten regulación en la precarga de muelle.

Con todo, sobre asfalto en buenas condiciones, el BW’s ofrece su mejor cara, incluso a pesar de apoyarse sobre unos neumáticos de tipo mixto (firmados por la taiwanesa Kenda), con unas medidas de 120/0 y 130/70 y montados sobre unas llantas de 12 pulgadas en los dos ejes que nada tienen que ver con los enormes balones sobre llantas de 10” de los primeros modelos. Tal comportamiento no deja de ser un poco sorprendente para tratarse de un scooter con una filosofía dual, que, a priori, debe comportarse como mínimo correctamente por pistas de tierra. Frente a esta dureza de suspensiones queda claro entonces que el uso off-road del BW’s estará limitado a esporádicos recorridos, preferiblemente por caminos muy planos y poco exigentes para ellas.

Nuevo motor
Uno de los máximos atractivos del BW’s es su motor, visto en nuestro mercado en modelos como el Cygnus X 125i. Como en su caso, se trata de un monocilíndrico 4T refrigerado por aire, con culata SOHC y 4 válvulas, destinado a scooter s de cor te económico. A pesar de ello, posee un moderno sistema de alimentación por inyección electrónica, lo que le permite ser muy ecológico medioambientalmente hablando y desarrollar unos consumos medios de gasolina de 3,2 litros a los 100 km. Lo mejor es su respuesta y la rapidez que demuestra a la hora de acelerar y recuperar gracias a su cor to desarrollo, que lo hace ser realmente explosivo en los semáforos y ganar velocidad muy rápidamente; además, con mucha suavidad y muy silenciosamente, lo que es de agradecer si tenemos que pasar mucho tiempo sobre el scooter. Su punto más flojo es la velocidad punta, que supera por muy poco los 100 km/h de marcador en plano. De todos modos, no sería justo exigirle mucho más, ya que al ser un scooter urbano siempre se agradece una mejor respuesta en cier tos momentos, aunque sea en detrimento de una velocidad punta que en pocas ocasiones vamos a poder alcanzar.

Sea como sea, ya tenemos aquí el nuevo BW’s 125, un scooter diferente con un estética muy par ticular y atrevida, y aunque sea más o menos cier to que su carácter of f-road no es más que un argumento estético, tiene su gracia. Eso sí, su precio de 2.799 euros es uno de los puntos más críticos, ya que, aunque sea por poco, supera a la mayoría de los 125 c.c. económicos inyectados.

A favor
Estética y acabados
Filosofía “all-road”
Tamaño compacto
Manejabilidad
Todo terreno

En contra
Amortiguadores sin reglaje
Freno trasero tambor

 

Motor tipo

1 cil. 4T aire SOHC 2V

Cilindrada

125 c.c.

Diám. x carrera

52,4 x 57,9 mm

Rel. compresión

10,0:1

Alimentación

Inyección electrónica

Arranque

Motor eléctrico

Encendido

Electrónico digital CDI

Embrague

Automático centrífugo en seco

Cambio

Variador automático

Transmisión

Por correa trapezoidal

Parte ciclo

Tipo chasis

Simple cuna desdoblada en tubo de acero redondo

Geometrías

N.d.

Basculante

Grupo motopropulsor oscilante

Susp. delantera

Horquilla telehidráulica de 78 mm

Susp. trasera

2 amortiguadores hidráulicos de 71 mm

Freno delantero

Disco de 189 mm y pinza de doble pistón opuesto

Freno trasero

Tambor monoleva de 150 mm

Tipo frenada

Convencional

Neumáticos

120/70 x 12 y 130/70 x 12

Largo total

1.910 mm

Altura máxima

1.110 mm

Ancho total

715 mm

Distancia ejes

1.290 mm

Altura asiento

780 mm

Peso declarado

120 kg

Guía del comprador

Precio

2.799 euros

Garantia

2 años

Importador

Yamaha Motor España S.A.

Tel.

93 703 15 00

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