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Un motor Cosworth de 300 c.c. y 91 CV, y no es ninguna broma

Aunque no os lo creáis, existió un motor Cosworth de 300 c.c. y 91 CV, una creación fabricada como un simple banco de pruebas tecnológico.

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El mundo de la técnica esconde pequeñas sorpresas que la gran mayoría de nosotros desconocemos, como esta joya de la marca automovilística Cosworth que conocemos gracias al canal de Youtube Divertride.

Sí, este pequeño motor no proviene del mundo de la moto sino de la reina de las cuatro ruedas, la Fórmula 1, la élite de la tecnología.

A finales de los 90 la firma británica Cosworth diseñó su último motor V10 de 3.000 c.c. para la F1, pero antes de fabricar un motor completo era bastante habitual en aquel momento fabricar solamente un motor de un cilindro.

De este modo era más barato y los cambios se podían hacer más rápidamente, en un momento en el que no existían los medios digitales o de fabricación en 3D actuales, que aceleran enormemente el proceso de creación.

El motor Cosworth de 300 c.c. y 91 CV fue un banco de pruebas

La idea era extraer el máximo de potencia de este motor monocilíndrico y, una vez optimizado al máximo, fabricar un bloque con diez de estos cilindros optimizados, replicándolos, y añadirle después el resto de los componentes.

Y es que es mucho más fácil variar un pistón que diez… Así podían optimizar la altura, faldas, aros y diseño de la cabeza del pistón, así como modelar los mejores conductos de admisión y escape para alcanzar el mejor rendimiento.

Fabricaron un pequeño motor monocilíndrico de 300 c.c. de ciclo 4T, con refrigeración líquida, doble árbol de levas, cuatro válvulas, y con un tren alternativo muy aligerado y robusto al mismo tiempo, que le permitiría girar a 20.000 rpm.

Imagen de un motor Cosworth de un cilindro
Este es el aspecto y tamaño de este motor Cosworth de pruebas de tan solo 300 c.c., que ofrecía la impresionante cifra de 91 CV.

Sí, veinte mil revoluciones por minuto, una auténtica barbaridad. Además, era un motor aspirado, sin turboalimentación.

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En las imágenes podéis apreciar que es un motor muy tosco, enorme, mecanizado a partir de un bloque de aluminio, en el que el peso y el tamaño no eran importantes, porque lo que se buscaba era optimizar el interior, el tren alternativo y su rendimiento.

Tras todo el proceso lograron extraerle nada menos que 91 CV, con tan solo 300 c.c., recordemos, y sin turbo. Una cifra absolutamente descomunal que nada tiene que ver con un motor de una moto de calle.

Podemos imaginar un motor de un humilde scooter Honda SH300, que también es monocilíndrico, de ciclo 4T y de similar cilindrada, y que ofreciese 91 CV…

El motor Cosworth V10 definitivo de 3.000 c.c. se estrenó en un monoplaza de F1 en 2003, y ofrecía 910 CV…

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