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Prueba SWM Varez 125. A su aire

En apariencia estamos frente una naked de 125 c.c., sin embargo, no todo es tan evidente. SWM ha creado una octavo de litro sui géneris, una moto que en la distancia corta desvela alguna que otra sorpresa y que sobre la marcha también revela alguna que otra peculiaridad.

SWM (Speedy Working Motors) no es una marca de reciente cuño. A los que les alcance la memoria recordarán estas máquinas italianas figurando en los primeros puestos de especialidades como el cross o el enduro en la década de los 70. Durante cerca de 10 años las motos milanesas brillaron con fuerza, pero a inicios de los 80 su estrella declinó y a pesar de algunos intentos por mantener a flote la marca, finalmente en 1987 SWM bajaba la persiana. Cagiva se hizo cargo entonces de la marca pero sin éxito.

Como en el caso de otras marcas históricas, su renacimiento llegó de la mano de un gigante asiático, en este caso Shineray Group que aportó la tecnología comprada a BMW y la planta de fabricación que tenía esta marca en Italia dedicada a Husqvarna (antes de que la firma sueca pasara a manos de KTM). Todo un juego de carambolas.

SWM Varez 125

El resultado final fue una nueva y reforzada SWM que a finales de la década pasada ya presentaba una nueva gama centrada esencialmente en modelos off-road, la gran especialidad de la casa. Sin embargo los tiempos cambian y la marca ha evolucionado enriqueciendo su catálogo y añadiendo también modelos orientados al asfalto. La mayoría de ellos son de estilo retro, pero con alguna excepción como esta Varez 125.

Modelo siglo XXI

Es, nuestra protagonista, una naked de corte algo más actual, pero con ciertas peculiaridades que como veremos, denotan sus orígenes campestres.

A primera vista, la Varez 125 bebe de las fuentes habituales del diseño naked, pero no con el porte de una simple octavo de litro. Esta SWM Varez 125 parece más grande de lo que es, de hecho su parte ciclo está sobredimensionada y tanto bastidor como basculante y suspensiones son susceptibles de albergar una mecánica de mayor potencia.

Por otra parte, su equipamiento es poco más que espartano, reducido a lo meramente esencial. Y si a eso le añadimos una ergonomía en la que, por altura de asiento y posición de manillar, estás más cerca de una trail que de una naked, queda clara esa naturaleza única de la moto italiana.

SWM Varez 125

En este caso SWM recurre a los colores clásicos de la casa, blanco, rojo y negro – también hay una variante negra y roja – para ofrecer una vistosa y agresiva imagen salpicada por detalles como una óptica delantera montada en una generosa carcasa, una quilla que ejerce como protección y elemento aerodinámico, un asiento a dos alturas o una pequeña guantera bajo la almohadilla del pasajero.

Además, toda la iluminación es mediante leds, mientras que la instrumentación se reduce a una redonda pantalla LCD con la información básica, rodeada de los testigos luminosos de rigor. No es desde luego su mejor baza ya que además resulta algo difícil de leer sobre la marcha.

Peculiaridades

Pero lo más curioso surge al subirse a ella. Alta, bastante más alta de lo que esperas para una 125 de este estilo, con un asiento ancho y duro, más propio de una enduro que de una moto eminentemente ciudadana y de carretera. Por el contrario, el manillar muy ancho, recuerda por la posición sobre el asiento, al de una trail, una ergonomía curiosa como poco.

Uno de los puntos fuertes de la SWM Varez 125 se encuentra en su mecánica, una potente planta monocilíndrica de 125 c.c., refrigerada por agua, con culata de doble árbol de levas y 4 válvulas; algo de lo que está orgullosa la marca y lo manifiesta luciendo en la tapa del alternador el emblema “bialbero”. Dotado de inyección electrónica, este motor exprime al máximo las posibilidades de la categoría y roza los 15 CV legales a un régimen de 10.500 vueltas. Extremo que se agradece y la hace muy divertida en conducción deportiva.

SWM Varez 125

Otro pormenor a tener en cuenta es que el escape no se ha confiado a cualquiera y el largo, sobrio y elegante silencioso de serie viene firmado nada menos que por Arrow. Un elemento que emite un agradable y ronco sonido que acompaña a las prestaciones del modelo.

Más de lo necesario

En cuanto al sobredimensionado bastidor, opta por una estructura tubular de acero a la que se atornilla un subchasis de la misma condición. El basculante es por su parte una tremenda pieza de doble brazo de aleación ligera, susceptible de ser montado en máquinas de prestaciones muy superiores.

Las suspensiones van directas al grano, nada de complicaciones, delante una horquilla invertida con barras de 41 mm. sin posibilidades de ajuste y detrás un amortiguador sobre bieletas progresivas, regulable sólo en precarga.

La frenada queda en manos de un solitario disco delantero de 300 mm mordida por una pinza de doble pistón, conjunto que se apoya en el trabajo de un disco trasero de 220 mm. SWM no ha creído necesario recurrir a un ABS para optimizar la acción de estos componentes y opta por montar un sistema CBS de frenada combinada.

SWM Varez 125

En lo tocante a calzado, la marca milanesa no se anda por las ramas y opta por emplear unos efectivos Michelin Pilot Street en las llantas de 17 pulgadas.

El conjunto funciona bastante bien el tacto y la potencia del conjunto delantero son muy correctos, mientras que la leva de pie del freno trasero resulta algo imprecisa de accionar. Quizás no sería mala idea invertir un poco más en un ABS…

Un latido poderoso

La verdad es que la SWM Varez 125 sorprende por su empuje y lo bien que aguanta su chasis. El motor empuja muy bien, con solidez y contundencia desde muy abajo, ayudado por un cambio de seis relaciones bien escalonado. Las aceleraciones son fulgurantes y el 125 se crece hasta alcanzar la zona alta del cuentavueltas donde sólo el corte de encendido pone fin a su progresión. Y si lo dejas caer, recupera con solvencia, sin traqueteos ni estertores.

De este modo podemos alcanzar velocidades que rondan los 112 km/h sin problemas. Algo corta si queremos circular por vías rápidas – autovía o autopista – pero que gracias a esa respuesta siempre llena del propulsor propician una sonrisa cómplice bajo el casco si afrontamos carreteras de curvas.SWM Varez 125

En esa tesitura la SWM Varez 125 es muy efectiva, precisa de chasis y con unas suspensiones que aunque muestran un recorrido algo corto trabajan mejor a medida que se acrecienta el ritmo. Aunque algo duras de respuesta, si el asfalto está medianamente en condiciones se aguantan de maravilla y la conducción puede ser muy productiva. Ligera en los cambios de apoyo, sólo has de jugar con el cambio y confiar en su buena respuesta desde casi cualquier régimen par air enlazando ángulos.

También por ciudad

Si la restringimos al entorno urbano, la Varez responde con buenas maneras y sólo un asiento alto y unas suspensiones algo duras para estos recorridos la penalizan. Gira bien y no es muy ancha, de modo que se escurre entre filas de coches sin problemas.

Y si quieres ir acompañado ten en cuenta que tu sufrido partenaire tendrá que encaramarse a un segundo piso sobre una tablilla no precisamente mullida.

SWM Varez 125

La naked más moderna de la nueva etapa de SWM se postula como una ligera y correcta ciudadana y una buena deportiva para escapaditas a tu recorrido favorito de curvas. Es una máquina aparente, de hechuras superiores a lo que es en realidad, con acabados justos (algún plástico mejorable) y una personalidad propia muy acusada, gracias a su peculiar ergonomía y su eficaz y potente motor.

Cuenta con todo lo necesario, no echas en falta nada, pero tampoco dispones del equipamiento extra tan habitual en estos días.

Aunque claro, eso ayuda a situar su precio en una zona intermedia entre los caprichos más caros y las máquinas más elementales. Y es que la SWM Varez 125… va a su aire.

Lo que más nos gusta y lo que menos…

Solo+

El motor es potente y con una excelente respuesta a cualquier régimen, mientras que el bastidor lo aguanta todo sin ser excesivamente rígido.

Solo-

Acabados algo justos, así como una intrumentación algo pobre. El tacto del CBS podría mejorar, sobre todo la acción de la leva trasera.

Ficha Técnica SWM Varez 125

Motor tipo:                                1 cilindro 4T LC DOHC 4V

Diámetro x carrera:             58 x 47,2 mm

Cilindrada:                               125 c.c.

Potencia máxima:                 14,7 CV a 10.500 rpm

Par motor máximo:             11 Nm a 8.000 rpm

Alimentación:                         Inyección electrónica

Emisiones de CO2:               56 g/km

Cambio:                                    6 velocidades

Embrague:                              Multidisco en aceite

Transmisión secundaria:    Cadena retenes

Tipo chasis:                              Estructura multitubular de acero

Geometría de dirección:      N.d.

Basculante:                             Doble brazo en fundición de aluminio

Suspensión delantera:        Horquilla hidráulica de 41 mm

Suspensión posterior:          Monomortiguador ajustable en precarga, sobre bieletas

Freno delantero:                   Disco de 300 mm con pinza de 3 pistones y CBS

Freno trasero:                       Disco de 220 mm con pinza pistón sencillo y CBS

Neumáticos:                          110/70-17 y 140/60-17

Distancia ejes:                       1.354 mm

Altura asiento:                      820 mm

Peso -llenos-:                         144 kg

Depósito:                               13 l

Consumo medio:                  2,5 l/100 km

Autonomía teórica:              500 km

Garantía oficial:                   2 años

Importador:                          Turbimot S.L.U.

Contacto:                               swm@turbimot.com

Web:                                      www.smw.com.es

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1 comentario en «Prueba SWM Varez 125. A su aire»

  1. A todos los interesados en esta motocicleta deciros que su precio es de 3.895,00 €.
    Ahora está de moda la memez de no indicar los precios de las motocicletas en los reportajes.
    Es el periodismo de hoy en día…

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