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¿Skoda es una marca de automóviles?

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Skoda Laurin&Klement

Pues sí, no te equivocas. Pero sabías que en sus orígenes la firma checa se dedicaba a la fabricación de vehículos de dos ruedas. Primero bicicletas y más tarde motos.

Incluso sus primeros pasos en competición fueron sobre motocicletas. Lo coches llegarían más tarde, pero esa es otra historia.

Las motos de Laurin & Klement, padres de la nueva marca, eran vehículos motorizados de dos ruedas de tipo B, propulsados ​​por un motor monocilíndrico de cuatro tiempos y 240 c.c. refrigerado por aire.

La versión estándar tenía una potencia de 1,75 CV y alcanzaba la fabulosa velocidad de 40 km/h. No olvidemos que estamos en quicio entre los últimos dos siglos.

La primera piedra de la empresa con sede en Mladá Boleslav fue colocada a finales de 1895 por el técnico Václav Laurin y el visionario Václav Klement. Además de su amistad de toda la vida les unió su pasión por el ciclismo. En un modesto taller, comenzaron reparando bicicletas y pronto ampliaron su oferta para incluir sus propias realizaciones, que comercializaron con la marca Slavia.

Las bicicletas checas se caracterizaron por la calidad de sus materiales y por una atractiva relación precio/rendimiento, así como innovadoras ideas técnicas. No tardarían mucho en dar el salto a la motorización y ya en la primavera de 1899 la compañía había agregado un motor auxiliar de gasolina de su propio diseño a la amplia gama de bicicletas y triciclos con la que contaban.

Skoda Laurin&Klement

El colofón a ese desarrollo fueron dos Laurin & Klement, tecnológicamente muy avanzadas para el momento, que presentaron en Praga el 18 de noviembre de 1899.

Tenían un motor monocilíndrico de cuatro tiempos montado en la parte inferior del bastidor, donde estaba mejor protegido contra daños. Al mismo tiempo, cambiar el centro de gravedad mejoró la conducción de la motocicleta, ahora más ágil.

Esas primeras máquinas no disponían de embrague o caja de cambios y el motor estaba conectado a la rueda trasera directamente por una larga correa de cuero.

En consecuencia, para arrancar el motor, la moto tenía que ser empujada. Luego, el piloto saltaba al asiento y colocaba sus pies en los pedales. Estos últimos se revelaban muy útiles para hacer frente a las subidas empinadas ya que el piloto podía ayudar al motor pedaleando.

Las modernas máquinas de Mladá Boleslav se convirtieron rápidamente en un éxito. A finales de 1899, Václav Klement regresó de un viaje de negocios a Alemania con pedidos para 35 de estas motos. Además, en la primavera de 1900 pudo concretar la entrega de 150 motos a Gran Bretaña. La alta calidad de los modelos de Mladá Boleslav quedó patente con los numerosos premios cosechados en exposiciones como las de Frankfurt y Main (1900) o Viena y Hamburgo (1901).

Skoda Laurin&Klement

¡A correr!

En ese contexto da inicio la historia de Skoda Motorsport, concretamente el jueves, 27 de junio de 1901, a las 6:58 de la mañana para ser más exactos. A esas horas se daba el banderazo de salida a la París-Berlín, una de las mayores y más osadas carreras en carretera de su tiempo (1.196 kilómetros en tres etapas).

Los dos pilotos de la marca checa, Topf y Podsedníček, comenzaron cada uno sobre una Laurin & Klement monocilíndrico Tipo B.

Las motos de Laurin & Klement, también ofrecidas en algunos mercados bajo el nombre de “República”, se pusieron a prueba en una de las carreras más duras y exigentes de la época.

Tanto la tecnología como las habilidades de los piloto se exprimían al máximo, en primer lugar por la distancia a recorrer y en segundo lugar por la naturaleza de las carreteras, ya que el recorrido incluía caminos sin asfaltar y firmes plagados de adoquines.

Los pilotos tuvieron que lidiar con un sinfín de pinchazos causados por innumerables clavos, fragmentos de metal y vidrio y la grava abrasiva en el camino. Y todo eso sin contar con lo que tenían que soportar en un momento en que las suspensiones eran algo prácticamente inexistente.

Finalmente, Narcis Podsedníček  culminó el desafío y fue uno de los pocos corredores en llegar a la meta en Berlín el 29 de junio de 1901. Sin embargo, como llegó a la capital alemana entrada la noche y su hora de llegada no se documentó correctamente, cuatro triciclos franceses de De Dion-Bouton se proclamaron los ganadores en la categoría de motos y triciclos.

¡Cosas de la vida!

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