Qué hay detrás de la ‘tiranía’ de Bou
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Qué hay detrás de la ‘tiranía’ de Bou

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2013 ha echado a rodar y con él una nueva temporada. Como siempre, el Campeonato del Mundo de Trial Indoor –o Mundial X-Trial, como lo rebautizó hace un par de campañas la FIM– ha sido una de las competiciones más madrugadoras. La primera cita se disputó el primer fin de semana del nuevo año. El lugar, la británica localidad de Sheffield. El ganador, el de casi siempre: Toni Bou. Sí, el mismo hombre que desde 2010 se ha adjudicado la victoria en las 17 últimas pruebas celebradas de forma ininterrumpida en este campeonato.

Para ser exactos, desde que el hoy piloto de Repsol Montesa- HRC debutara en esta modalidad en 2005 –el 21 de enero–; hace ahora ocho años, se ha impuesto en 32 de las 52 pruebas oficiales en las que ha tomado parte; subiendo además en 41 ocasiones al podio. Es más, en el último lustro sólo Raga, en Barcelona (2008), y Cabestany, en dos ocasiones: Marsella (2009 y 2010) –la última el 24 de enero–, han impedido que Bou ganara todos los triales de Mundial disputados durante las seis últimas temporadas. Y esto sólo en la máxima competición bajo techo, puesto que al natural sus cifras, con apenas 26 años, son tan o más impresionantes.

Como muestra, sus credenciales en el Mundial Outdoor. Desde 2005, año de su llegada, ha participado en 126 carreras, sumando puntos en todas ellas menos en una. Atesora 73 podios y un total de 50 victorias –es tras Dougie Lampkin (99) y Jordi Tarrés (61) quien más tiene–. Increíble.

¿Títulos? Doce Mundiales, seis en cada modalidad y todos consecutivos; ocho Triales de las Naciones Outdoor seguidos y cinco más en pista cubierta; seis Campeonatos de España Indoor enlazados desde 2007 y cuatro Nacionales Outdoor –2006, 2009, 2011 y 2012–. A los ojos de semejantes números y resultados estamos, sin lugar a dudas, ante un campeón de leyenda; ante un fuera de serie. En definitiva, ante el deportista referencia de este deporte. Pero… ¿qué le hace tan especial? ¿por qué parece inalcanzable, tan imbatible, para el resto de sus adversarios? Es decir, ¿por qué gana Toni Bou?

Estamos ante un campeón de leyenda; ante un fuera de serie;
ante el deportista referencia de este deporte

No hay duda de que quien acaba ganando el Mundial ha sido el mejor. Pero lograrlo en más de una ocasión y de forma ininterrumpida, o casi, es decir, marcando una época, está sólo al alcance de lo que se denomina crack. ¿Qué tiene un crack? La respuesta a esta simple pregunta, por desgracia, no es sencilla. Por eso, para intentar responderla, nadie mejor que nuestro primer gran campeón en esta especialidad: Jordi Tarrés, el primer español en conquistar un Campeonato del Mundo en una especialidad off-road; el primero en ganar hasta en siete ocasiones el título mundial. JT7, junto con amigos, rivales y entorno del actual número uno del mundo, nos descubre las claves del porqué del incontestable y continuado éxito de Bou.

1. Talento natural
La primera, un don innato para pilotar”. Es decir, talento natural. “Coja lo que coja, tiene manos. Le des lo que le des, se suba a lo que se suba, conseguirá hacer cosas imposibles, o casi, para los demás”, como prefiere explicarlo Dani del Valle, su mochilero y preparador en Beta.

Hasta la fecha, Bou únicamente ha estado en dos equipos: Beta, hasta finales de 2006, y Montesa-HRC. Una 2T y la otra 4T. Pues bien, Bou, en su puesta de largo con su nuevo equipo y moto en 2007, no sólo se llevó su primer Mundial Indoor, sino que le dio a la marca su primera victoria indoor tras dos años de sin sabores bajo techo. Y eso que la nueva moto la habían llevado hasta su llegada sin éxito en ese tipo de citas dos campeones del mundo, el británico Dougie Lampkin y el japonés Takahisa Fujinami. Es más, por aquella época se decía que la Cota 4RT no estaba hecha para los triales en pista cubierta. Como recuerda Del Valle, Bou no sólo demostró que la moto era apta, sino la mejor. La 4RT, lejos de suponer un hándicap para él, se convirtió en un revulsivo que lo llevó hasta lo más alto del cajón ya en la primera carrera del campeonato.

Para Tarrés este don innato de Bou tiene su máxima expresión en su forma de pilotar. “Al igual que yo, Toni proviene del trial en bici. Y eso, quieras o no, te aporta un punto de vista distinto a la hora de practicar este deporte. Siempre se ha dicho que yo revolucioné el trial al introducir y aplicar la técnica del trialsín. Paradas, desplazamientos laterales… Se podría decir que él está haciendo lo mismo. Más que nada porque además de moto, a día de hoy, sigue entrenando con la bici. ¿La diferencia? Yo lo hice hace 20 años. Digamos que mi estilo es del siglo XX y el suyo del XXI: más estiradas con la moto, más conducción con una rueda, delantera o trasera…”.

Albert Cabestany, Jeroni Fajardo e incluso Fujinami, tres de sus cuatro principales rivales en cada carrera, también se iniciaron en el trialsín. Pero a diferencia de éstos, Toni es quien marca la pauta: “Él inventa; los demás copian”.

2. Trabajo, mucho trabajo
… Pero ese don innato ha de ir acompañado sí o sí de trabajo, mucho trabajo (…). En común tenemos que detrás del éxito hay una constancia, un trabajo bien hecho y una manera de hacer las cosas. Toni y yo somos –en mi caso, era– mejores técnicamente, pero Dougie era muy constante y trabajador, además de física y psicológicamente muy fuerte”, añade Tarrés.

Entrena para superarse día a día; no se conforma con hacerlo mejor que los demás, sino que intenta buscar la perfección”, dice Cristian Rodríguez, compañero suyo en Beta. “Entreno cada día con él y cada jornada es una sesión de… no sé… cada día te regala cosas nuevas. Un festival”, explica Dídac Cercós, su actual mochilero en Montesa-Honda.

Es un piloto fuera de lo normal. Yo he tenido la suerte de entrenar primero con Adam (Raga) y desde hace un tiempo lo hago con él. Y los dos son muy diferentes. Adam entrena más pensando en qué se puede encontrar en una carrera. Toni, en cambio, lo enfoca más en cómo seguir mejorando; en innovar. No tiene miedo a hacerse daño. De ahí que esté siempre marcándose pasos superdifíciles. Sólo busca mejorar y superarse. Su espíritu competitivo, además, es impresionante”, relata Pol Tarrés, para muchos, incluso para el propio Bou, su gran rival en dos o tres años. ¿El porqué de esta diferencia? “A lo mejor es por la diferencia de edad entre ambos” –N. del R.: Bou cumple 27 años el 17 de octubre y Raga, 31 el 6 de abril–, apunta el sobrino de Tarrés.

Sea ésta la razón, o no, lo cierto es que Cabestany, Raga e incluso Fujinami, compañero de Bou en Montesa-HRC, han comentado en más de una entrevista que ahora ya no entrenan del mismo modo que cuando llegaron al Mundial. “Cuando llegas al Mundial intentas impresionar, hacerte un hueco, preguntas constantemente la opinión de los demás… y está claro que ahora ya no es así. Tengo mi estilo de pilotar definido, lo mismo que mi forma de ser, y lo único que busco es sentirme bien conmigo mismo, porque sé que es así como mejor rindo”, resumía Cabes. “Hombre, todo es muy diferente de cuando tenía 16 años. Antes entrenaba como 5 ó 10 horas seguidas, y ahora dos o tres, pero el objetivo es diferente: ya no se trata de aprender, sino de mantener; no es entrenar para mejorar, sino seguir conservando la confianza y también tener la cabeza ocupada. De todas formas, el entrenamiento que hacemos es bastante fuerte, aunque poco tiempo. Dependiendo de las semanas, más o menos días”, explicaba, por su parte, Fuji.

Raga, además, hacía hincapié en el tiempo que él y el resto de los pilotos top han dedicado, y siguen dedicando, a prepararse. “Si los pilotos que están subiendo supieran lo que hemos entrenado Cabestany, Fajardo, Toni, o yo mismo, todos los que ahora estamos delante, si supieran la dedicación y esfuerzo que hemos puesto, quizás se esforzarían más o quizás se lo mirarían de otra manera. Pienso que antes dedicábamos mucho más tiempo a entrenar, se vivía el trial no ya como un deporte, sino como una pasión. Ahora la gente tiene tantas cosas en la cabeza, que es muy difícil dejarlo todo para dedicarte sólo a esto”.

A día de hoy, Toni entrena con las mismas ganas o más que el primer día. Hay gente que va bajando el rendimiento o se mantiene; él no. Toni siempre está buscando sus límites”, sentencia Del Valle.
¿Y cómo mantiene intacta la motivación? El propio Bou nos lo explicó en una de sus visitas a la redacción: “Insisto en que mi motivación sigue intacta, pero sí es cierto que para mantenerla alta intento cambiar de lugar de entrenamiento constantemente y, si es posible, entrenar con otros pilotos. Entrenando con otros pilotos, además de divertirte más, tienes la posibilidad de aprender de ellos. Y aunque tengo buen rollo con todos, no siempre encuentras gente dispuesta. Te diría que con quien más entreno es con Albert (Cabestany) y últimamente también con Pol (Tarrés)”.

3. Espíritu competitivo
“Como a todo campeón, a Toni no le gusta perder. Es muy ambicioso y siempre busca ser el mejor. Cuando no lo consigue, cuando falla o comete un error, se enfada y muestra su carácter”, indica Tarrés. “Si le sale mal, repite hasta que le sale bien. Ha de ser el primero en todo”, añade Del Valle. Y apuntilla: “Lo que le diferencia, como piloto, es su garra, sus ganas de ganar. No le gusta perder ni al ¡parchís!”.
Sin embargo, ahora es más maduro. “Conserva la misma mentalidad ganadora de cuando empezamos, pero ha ido madurando con los años, ya que en sus inicios sus impulsivas ganas por vencer le perjudicaban un poco”, asegura Rodríguez.

Lo que le diferencia, como piloto, es su garra,
sus ganas de ganar. No le gusta perder ni al ¡parchís!
” (Del Valle)

Es la persona más competitiva que conozco, pero trabajar a su lado compensa, porque tenemos un entendimiento fuera de lo normal y Toni es una persona que sabe recompensar el esfuerzo de todos. Su nivel técnico es elevadísimo, pero él es el primero en exigirse cada día”, incide Cercós. A lo que su segundo mochilero en el Mundial, Joan Marín, añade: “Siempre busca la manera de que las cosas le salgan y se enfada consigo mismo cuando falla. Nunca echa la culpa a un tercero. Tampoco es un piloto que tenga muchas manías. Todo lo contrario. Si se le dobla el manillar y no tenemos otro, es capaz de seguir con el manillar doblado”.

Toni es muy valiente. Cuando tiene claro cómo hacer una cosa lo hace y punto. Cuando empiece a tener respeto o miedo a superar un paso o obstáculo, entonces empezará a cometer errores; empezará a perder su trono”, asegura Jordi Tarrés.

4. Respeto y humildad
A pesar de haber logrado lo que ha logrado, Bou es una persona muy tratable; nada distante. Puede que alguno de márketing crea que es poco carismático, pero lo cierto es que por su forma de ser la gente le quiere y admira mucho”, señala Tarrés como cuarto factor. “Además de ser un gran campeón, es una gran persona. Se hace querer; no quita méritos a nada ni nadie y valora a todo el mundo en su justa medida. No menosprecia a nadie. En mi caso, en particular, me ayuda y aconseja tanto dentro como fuera de las carreras”, explica su sobrino Pol. Este respeto y humildad del campeón la tiene con aficionados, amigos, rivales y, por supuesto, con todos y cada uno de los miembros de su equipo.

Toni es una persona fantástica, y sigue siendo el mismo que cuando entró en 2007”, asegura Marín. “Es exigente, pero pienso que esto es normal en cualquier piloto de primera fila. Digamos que le gusta tener la moto siempre a punto, pero es muy agradecido y resulta fácil trabajar con él. Trabajar a este nivel es duro, pero a la vez gratificante, porque Toni te lo recompensa en forma de títulos”, comenta Joan Cordón, su mecánico y piloto del equipo nacional de la RFME hasta 2006.

Como campeón del mundo y piloto de élite que es, es bastante exigente en cuanto a la moto, pero trabajar con él se hace fácil. Es un tipo agradable, comprensivo, puedes dialogar con él sobre la moto y acepta consejos. No es maniático, pero le gusta tener la moto siempre a punto”, comenta Joaquim Torres, su ingeniero mecánico.

Es uno de los pilotos más completos que he conocido, además de una gran persona y muy amigo de sus amigos. Es un ganador nato y tiene un fondo físico extraordinario. Es joven, pero es un gran profesional y es muy fácil trabajar con él porque es uno de los pilotos que más escuchan. Supongo que es porque confía en la veteranía y la experiencia del equipo. Se lleva muy bien con Fujinami, lo mismo que anteriormente con Dougie y Laia (Sanz). Aquí hemos tenido muchos campeones, y del último siempre se suele decir que es el mejor. Probablemente es cierto en este caso”, resume Miquel Cirera, jefe de Equipo del Repsol Montesa-HRC. Òscar Giró, responsable del Departamento de Trial de Montesa-Honda, también destaca su facilidad de trato.

Trabajar con él resulta fácil, tiene las cosas muy claras y se nota que disfruta sobre la moto. Es un piloto que siempre quiere más, es un luchador nato y se esfuerza hasta el final. Su fortaleza mental es extraordinaria, comparable quizás a la de Dougie, pero técnicamente es único, muy superior a todo lo visto hasta ahora”. Su forma de ser es, sin duda, uno de sus principales activos. Si te vuelves arrogante, te acaba pasando factura, incluso dentro de la propia carrera”, sentencia Jordi Tarrés.

5. Equipo y entorno adecuado
Sin duda, a día de hoy, Toni está en el equipo más reputado y con más medios de todo el paddock: el Repsol Montesa-HRC”, argumenta nuevamente el siete veces campeón del mundo al aire libre. Honda sólo tiene pilotos oficiales en el Mundial de MotoGP y en el Mundial de Trial. Pero eso, para Tarrés, lejos de representar una enorme responsabilidad, se ha convertido en un estímulo más para el actual campeón. “Sólo tiene que preocuparse por pilotar; tiene gente que piensa por él, cosa que contribuye aún más si cabe a centrarle en sus objetivos”.

De todos modos, creo que, aunque no hubiese fichado por Montesa-HRC, sería a día de hoy igualmente campeón del mundo”, opinión que también comparte Del Valle. “Con Beta hubiese sido campeón igual, pero la estabilidad y seguridad que le ha dado Montesa-Honda no sería la misma. Cuando estaba en Beta, estaba en un equipo llevado por el importador de la marca italiana en nuestro país, Beta Trueba. Era un buen equipo, pero la fábrica, por ejemplo, estaba en Italia. Montesa-HRC, por el contrario, está en Santa Perpétua de Mogoda, en Barcelona, bastante cerca de su casa, por lo que cualquier imprevisto es más sencillo de solucionar. Además, a día de hoy ninguna marca está a la altura de Montesa-Honda. Por eso, a pesar de las tentadoras ofertas que ha recibido estos años, siempre ha terminado renovando; además de sentirse en todo momento querido y valorado”.

“Es joven, pero es un gran profesional y es muy fácil trabajar con él
porque es unode los pilotos que más escucha. Supongo que es porque
confía en la veteranía y la experiencia del equipo” (Miquel Cirera)

Cuando Tommy (Ahvala) me arrebató el título en 1992 tomé la decisión de cambiar de marca. Pero no lo hice porque acabé segundo, sino porque Beta dejó de confiar en mi. Hasta entonces nadie había ganado más de tres títulos mundiales, y el que yo ya tuviera cuatro, de alguna manera les hacía pensar: ‘Este tío difícilmente ganará otro’. Noté eso y fue lo que me hizo buscar un lugar donde volver a trabajar con gente que confiara en mí. Gas Gas lo hizo, pero es verdad que mucha gente les dijo entonces que se equivocaban, que yo ya no ganaría más”, explica Tarrés.

Otro puntal sin el que no se entiende a Toni Bou es su familia y amigos. Le ayudan a mantener los pies en el suelo y a mantener su vida ordenada”, añade el ex campeón. “Sus padres siempre han estado con él, pero dejando siempre trabajar a los profesionales. Siempre se han mostrado muy respetuosos con la gente que ha trabajado y trabaja con su hijo: Joan Pons, yo mismo, Beta Trueba… Esto último, sin duda, contribuye a que Bou tenga, por ejemplo, las puertas abiertas de par en par en Beta”, subraya, por su parte, Del Valle.

6. Sin rival coetáneo
¿Hasta cuándo hay Toni Bou? Creo que tiene cuerda para rato. Porque además de ser un tipo tremendamente valiente, no tiene rivales jóvenes que le aprieten y le hagan fallar. Yo, si en 1997 no hubiera tenido tantos jóvenes detrás, quizás habría corrido uno o dos años más. Porque no haciéndolo muy bien, habría hecho segundo o tercero. Sin embargo, por aquel entonces había siete u ocho pilotos que a la que te despistabas, te ganaban, y eso me suponía una presión que con 30 años no supe gestionar. Ahora, en cambio, los pilotos que están delante son bastante mayores. Fujinami ya tiene 33, Cabestany los cumplirá en junio, Raga 31 en abril… Si fueran jóvenes como mi sobrino Pol, los británicos James Dabill y Michael Brown y compañía quienes estuvieran allí apretando, Toni sentiría una presión mucho mayor y quizás cometería más fallos. Pero por suerte para él, ahora mismo no se ve un piloto que pueda hacerle sombra”.

¿Ni siquiera Fajardo? “En abril cumplirá 28 y, a decir verdad, le podría apretar, pero Bou lo tiene muy controlado. Y los de detrás son muy jóvenes todavía y su nivel es bastante inferior como para inquietarle”. 

Reportaje publicado en la revista Solo Moto nº1908

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