PUBLICIDAD Billboard

Publicidad “inimaginable”

En estos tiempos difíciles todo parece prohibido. Hemos pasado de la más estricta moral a una insulsa moralina y hay que andar con pies de plomo a la hora de opinar sobre casi cualquier tema.

Nos hemos vuelto hipersensibles con determinados temas y ahora nos la cogemos con papel de fumar si hemos de hablar de mujeres, niños, razas, religiones, orientaciones sexuales, animales… en fin, que nos toca andar con el filtro en la boca a riesgo de que nos tilden de machistas, xenófobos, terroristas o cosas aún peores. Opinar es casi dar un paso en dirección al cadalso.

Y la publicidad no se libra de esa marea de mojigatería y malosentendidos. Es más, muchas veces está justo en el punto de mira. Por eso, si echamos la vista atrás y recordamos algunos anuncios de hace una o dos décadas podremos constatar las diferencias abismales en la praxis publicitaria. Es aquella publicidad “inimaginable” hoy en día.

PUBLICIDAD Content_1

Hay que medir bien las palabras… y las imágenes

Lo que antes provocaba una sonrisa o cierta complicidad con el mensaje del anuncio ahora sería catalogado con toda seguridad como crimen de lesa humanidad. Hasta eso hemos llegado.

Hemos rescatado alguno de esos reclamos publicitarios que en su momento no soliviantaron los ánimos de nadie pero que hoy en día podrían colocarnos frente al pelotón de fusilamiento.

Míratelo como un simple entretenimiento de verano y si quieres, también puedes reflexionar hacia donde han derivado los usos y costumbres en este siglo XXI tan progre y superguai.

PUBLICIDAD Content_2

Seguramente los más abundantes son los que asociaban chicas guapas y ligeras de ropa con la moto, un clásico reclamo que ahora se considera directamente tabú. Imposible imaginarse hoy en día una chica en biquini sobre una moto. Ni tan siquiera los socorridos calendarios de taller han logrado sobrevivir a esa ola de puritanismo.

Publicidad “inimaginable”

Publicidad “inimaginable”

PUBLICIDAD Content_3

Publicidad “inimaginable”

Otro elemento que ha sido desterrado de la publicidad son los animales o sus referencias. Ahora, en este país en el que los hogares cuentan mayor número de mascotas que de niños, alusiones a perros, gatos, toros o chimpancés son casi como mentar la bicha. Para no herir las sensibilidades de los camaradas peludos o emplumados, mejor dejarlos aparte.

PUBLICIDAD Mobile_Pos7

Publicidad “inimaginable”

PUBLICIDAD Content_4

Publicidad “inimaginable”

Y qué decir de las minorías étnicas, de las razas diferentes a la caucásica, o de los lucen un color de pelo distinto. Ya no sabemos que decir si negro, de color o afroloquesea, latino, iberoamericano o hispano, asiático, oriental, moro, árabe o musulmán, confundiendo y mezclándolo todo.

PUBLICIDAD Mobile_Pos8

Publicidad “inimaginable”

PUBLICIDAD Mobile_Pos9

Tampoco se les ocurrirá a los creativos emplear palabras groseras, tacos o expresiones ofensivas, aunque sea fuera de contexto y formen parte de un juego de vocablos que sólo persigue la complicidad y la guasa. Antes lavarse la boca con jabón.

Publicidad “inimaginable”

PUBLICIDAD Mobile_Pos10

Directamente relacionados con el motor han desaparecido conceptos como potencia y velocidad, auténticos estigmas en el vocabulario del transporte. Nada de caballitos, rodillas por el asfalto o cualquier otra herejía de ese calibre. Todos a 30 en ciudad y sin hacer ruido, por favor.

 

PUBLICIDAD Mobile_Pos11

Publicidad “inimaginable”

 

Y los niños. ¡Aaaaah los niños! Ni mirarlos. Metidos en una urna y guardados a buen recaudo. A ellos sólo teletubies y patrulla canina, nada de relacionarlos con sucios tejemanejes mercantiles.

Si Torquemada levantara la cabeza…

A propósito, algunos ejemplos más de Publicidad “inimaginable”:

 

Te recomendamos

PUBLICIDAD Excl_Slot_7

PUBLICIDAD Excl_Slot_8

12 comentarios en «Publicidad “inimaginable”»

  1. Está claro que antes valía todo, sin atender si alguien podía resultar ofendido.
    Pero ni tanto ni tan calvo…

    Alfonso, muy buen artículo.

    Responder
  2. Bueno, pues no está mal el meapilismo de hoy en día. Me indica claramente que marcas no debo ni mirar para comprar. Todo lo que suene a politicamente correcto, bienquedista o lamebragas sin más, atomarporculo.

    Soy un hombre, me gustan las motos, el sexo, la droga y el rocanrol. Si no hay marcas que estén en esa onda, mi dinerito se queda en mi bolsillo.

    Responder
  3. Si…muy bueno…firmo cada una de tus palabras.. que cruz,…hay que medirse muchísimo a la hora de soltar alguna opinión o broma.. tanta mojigatería aburre hasta el extremo… que buenos recuerdos tengo de mí mocedad con revistas de coches..motos y chicas guapas..si opino lo chorra que me parecen algunas cosas seguro que me tildan de hijo del mismísimo Belcebú..un ratito agradable y una sonrisa me ha sacado este artículo… buenísimo..un saludo

    Responder
  4. ¿Quién dijo censura?… Hasta la fotografía de una humilde llave inglesa hay gente que se escandaliza por ser machista o vaya usted a saber… veo el futuro muuyyyyyy negro… perdón, oscuro… uy no, tampoco… ausencia de color… ¡ay!.. perdón… de luz…

    Responder
  5. Oportuno artículo y reflexiones que comparto.
    Mucho falso puritanismo que nos hace centrarnos en
    cosas insignificantes mientras se pasan por alto las importantes.
    Estamos inmersos en una crisis de valores.

    Responder
  6. A ver si vemos la moderación de los otros comentarios. Ya que se sigue viendo estas cosas como que tendrían que ser un derecho hacia los hombres. Mas moderación para ellos. Que no se siga viendo estas cosas como normales. Ya que se visualiza a la mujer como objeto sexual.

    Responder
  7. Un artículo que ridiculiza,de nuevo, la lucha de las mujeres por no ser un objeto y confunde términos como puritanismo y el sexismo. Son anuncios en los que para vender una moto a un hombre se publicita con una mujer desnuda, no le veo sentido. Deberían hacer hincapié en la velocidad, la seguridad, el diseño…y, sin embargo, el mensaje es: cómprate esta moto, machote, que tendrás a muchas tías como estas babeando por ti. Si tú estás cansado de estas » tonterías» como dices, imagínate las mujeres que llevamos 2000 años soportando comentarios como el tuyo que para ser periodista lo veo poco fundamentado.

    Responder
  8. Bueno bueno y que vamos a hacer con los calendarios de los bomberos?
    Estamos tooontos del toooo.
    Pero bueno parece que todo nos va a dar. «»» igualdad. «»»

    Responder
  9. Me parece correcto que se modere y se fuerce el respeto hacia el prójimo indistintamente de su condición, pero, y no me estoy refiriendo sobre el tema de este artículo en cuestión, -el uso de la mujer como objeto de deseo asociado a un producto, sino a todos los órdenes de la vida- hemos pasado del rosa al amarillo paranoicamente y con un extremismo digno de un sistema estalinista y amparándose siempre en el paraguas de su antagonista -la democracia- como Santo Grial de la libertad, y que curiosamente nunca hemos sido menos libre que ahora -con la democracia-. Y si no, que algunos revisen las hemerotecas, no sólo de los anuncios sino de la vida en general. Cámaras por todas partes, controles por doquier, censuras de la libertad de expresión, etc. etc. etc. leyes sexistas (inconstitucionales) que deja desamparado a una parte de la población por el mero hecho de ser de un sexo determinado etc. etc. Dentro de poco hasta los perros-gatos tendrán derecho al voto de sufragio, ¡pertenecen ya a la unidad familiar ¿no?, pues a votar!
    Manda Web. Prisioneros en su propia salsa.

    Responder

Deja un comentario