Prueba Yamaha Ténéré 700
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Prueba Yamaha Ténéré 700: Esencial

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Prueba Yamaha Ténéré 700
Fotografías de: Yamaha, FM Images

Hacía muchos años que Japón no nos presentaba un modelo como este, en el que el campo puede ser el primer objetivo si lo deseas, y con toda la simplicidad y accesibilidad que requiere una moto con la que no encontrar fronteras. Con todos vosotros, la esperadísima Ténéré 700.

Potencia 73,4 CV Peso (llenos) 204 kg Carnet A Precio 9.499 €

Resulta curioso, por no decir paradójico, que una moto que lo que hace es volver al verdadero espíritu del trail de los ochenta y principios de los noventa se encuentre prácticamente en solitario en el mercado, y que sus verdaderas competidoras sean también unas recién llegadas.

Porque, Mattighofen aparte, y salvando esta excepción de Yamaha, el uso prioritario fuera del asfalto de las trail parece muy descuidado por el resto de las marcas.

A muchos fabricantes se les olvida que menos es más si lo que quieres es meter tu moto en el campo y sufrir lo menos posible, y lo que hacen es presentar modelos cada vez más potentes y grandes, acompañados de muchas defensas, maletas y accesorios, pero que son, simple y llanamente, motos de carretera disfrazadas de aventureras, más o menos aptas para salir de lo negro.

Y si las has visto hacer barbaridades en el campo se debe a menudo a que los vídeos o las fotos en los que aparecen de esa guisa son rodados por profesionales del motocross o el enduro, quienes podrían hacer lo mismo con scooters…

Dicho esto, dejemos claro qué es lo que buscaba Yamaha con esta Ténéré: recuperar el espíritu de las motos que se podían ver tanto en las carreteras como en las carreras, las antiguas trail del estilo de las Ténéré que derivaron de las XT.

Ya que Ténéré, además del nombre del famosísimo desierto a caballo entre Níger y Tchad, es un término que proviene de las lenguas bereber, que conlleva acepciones como desierto , soledad y carácter salvaje.

Allí discurrieron algunas de las más emblemáticas etapas de las primeras ediciones del París-Dakar, y las XT 500 y 600 que pilotaban los pioneros acabaron dando lugar a las primeras Ténéré 600 (1983), motos prácticamente indestructibles que podías ver lo mismo cruzando la ciudad en manos de un mensajero o cargadas hasta los topes con equipaje atado con correas y atascada en el barro en el Amazonas.

Con ese mismo espíritu, el de crear una moto total que tenga muy poco que romper o averiarse, que pese lo justo y que te pueda llevar al fin del mundo si lo deseas, Yamaha decidió poner toda la carne en el asador con un prototipo denominado T7, que hemos visto en acción mientras iba evolucionando a lo largo de los últimos dos años, y que en 2018 llegó a su fase definitiva de desarrollo en manos de personajes del nivel de Stéphane Peterhansel, Adrien Van Beveren o del incombustible viajero Nick Sanders, por no hablar de nuestro laureado endurero Cristóbal Guerrero.

Curiosa estampa, con cuatro pequeños faros led (los superiores son los de la luz de carretera, las largas). El frontal nos evoca claramente a las realizaciones del mundo de los rallys de los últimos tiempos

Con la información aportada por todos ellos, Yamaha afinó un ligero y rígido, pero a la vez confortable y absorbente, bastidor de acero que envuelve un motor, el CP2 estrenado con la archipopular MT-07, que ha resultado ser un corazón perfecto para una trail ligera como esta.

El caso es que su motor no es ni mucho más voluminoso ni mucho más pesado que un moderno monocilíndrico (de hecho, es más compacto y ligero que un antiguo 660, por ejemplo), y aporta elasticidad y finura, además de una excelente capacidad de estirada.

Retorno a lo esencial

El caso es que el aspecto final de la Ténéré 700 es sorprendentemente parecido al de los prototipos T7, y ambos se inspiran claramente en las motos de raids de los últimos tiempos.

Pero como quiera que la Ténéré es una moto que aspira a ser utilizada cada día, cuenta con unas suspensiones KYB muy humanas y con un tacto de mucha calidad, con recorridos de 210 y 200 mm delante y detrás, respectivamente.

En el caso de la horquilla, se permite jugar con los hidráulicos y llegar a equipar, en uso intensivo por el campo, unos purgadores de aire, al más puro estilo de las buenas preparaciones endureras.

Las llantas montan ruedas de medidas muy camperas, 21 y 18” de diámetro, y llegan de serie calzando unos Pirelli Scorpion STR que son la máxima expresión de la polivalencia, ya que permiten casi cualquier barbaridad en asfalto, pero se muestran igualmente aptos en carreteras sucias, con gravilla, o al abandonar el asfalto, donde si no te excedes, pueden hacerlo todo salvo enfrentarse a mucho barro. Todo un acierto.

Detalles muy endureros: el guardabarros puede elevarse para superar zonas embarradas

Más detalles que dejan claro que el campo era una prioridad: el puño del gas es directo, con doble cable, con total facilidad para poder seguir en caso de avería y sin nada que temer en cuanto al agua o la arena. La instrumentación es muy sencilla, sin florituras, pero con todo lo esencial comandado desde el manillar (mano derecha) y con una pantalla LCD montada dentro de una caja muy robusta, que a su vez se ancla de modo elástico al frontal de la moto.

Por encima discurre una araña de material plástico mezclado con fibra de vidrio, algo fácilmente reparable con adhesivo epoxy si sufres una caída fea en alguna pista marroquí, por ejemplo. Y de ella se ancla una barra ideal para llevar un GPS o un road-book de modo fácil y seguro.

La instrumentación es espartana, pero también es aparentemente indestructible, y está lista para ser combinada con tripmasters, GPS o demás instrumentos de navegación

Los frenos cuentan con discos, pinzas y bombas que pueden parecer, a priori, infradimensionados para lo que se estila hoy en día. Pero resulta que nada que ver, que lo que se busca es que no haya exceso de mordiente inicial en el campo, y se consigue un sorprendente buen comportamiento entre curvas de asfalto.

Aquí debo decir que es donde más me sorprendió la Ténéré: antes de subirme a ella, y tras la descripción técnica que nos hicieron sus creadores, tenía claro que lo mejor de sí lo daría en las pistas del sur de Tarragona y de las zonas entre Monegros y el Bajo Cinca, donde completamos 350 km de lo más variado el primer día, y unos 170 más el segundo.

En campo se portó como una verdadera moto de inspiración dakariana, pero es que al cubrir tramos de asfalto, desde el más roto hasta el mejor cuidado, nos encontramos con una mayor agilidad de lo esperado, y con una estabilidad imperturbable.

El transfer de masas, si tienes la precaución de aplicar una leve presión sobre el pedal trasero antes de frenar con el delantero, por muy a lo bruto que lo hagas, es muy contenido, así que la moto te da mucha confianza al no descomponerse como podrías esperar de unas suspensiones de largo recorrido y de un tren delantero alto.

Minimalista la mires por donde la mires: el piloto trasero es una simple tira de leds y los intermitentes, como los retrovisores, suponen poco que romper en caso de caídas en tierra, además de ser fungibles económicos en ese supuesto

Por si fuera poco, los amantes del campo duro podrán desconectar fácilmente el ABS (ojo: de ambas ruedas, no solo de la trasera). Y en cuanto a la ergonomía, la moto es estrecha en la zona central y permite tanto agarrarla bien con las botas y las rodillas al pilotar de pie como desplazar tu cuerpo adelante y atrás a la hora de maniobrar o afrontar cambios de pendiente.

En una presentación en la que pudimos pelearnos con la Ténéré en todo tipo de condiciones, y a lo largo de dos jornadas completas, nos encontramos con un motor de carácter tan adecuado a esta moto (la entrega de par es más lineal que la lograda en las versiones de carretera, mucho más puntiagudos), con un escalonamiento de cambio ideal y con un consumo muy ajustado.

Ese carácter, añadido a unas absorbentes suspensiones –pero nunca blandas en exceso, más bien tiran a firmes– y, sobre todo, a un chasis que te lo pone todo fácil, es el que hace que esta Ténéré puede acabar teniendo una legión de adeptos, convertidos a ella tras probarla y descubrir algo que ya sabíamos, pero que las dos últimas décadas nos estaban haciendo intentar olvidar: que en este tipo de montura, contar con menos kilos es más importante que disponer de más potencia.

El amortiguador trasero tiene cuerpo de aluminio para disipar mejor el calor y cuenta con un pomo remoto para variar la precarga

Resumiendo: que se trata de una moto pensada para durar muchos años exigiendo a cambio muy poco mantenimiento y ofreciéndote a cambio un pilotaje puro, sin aditivos, y sin más límites que el de tu atrevimiento.

Tributo a un glorioso pasado

Comparten motor y, en cierto modo, espíritu. Si la Ténéré 700 rinde homenaje al historial dakariano de las Ténéré, la XSR 700 XTribute lo hace a unas motos muy anteriores, las XT 500 de 1976.

De hecho, a una decoración en concreto, la de 1981, que se convirtió en todo un emblema de Yamaha con su depósito en aluminio pulido. Difiere de la XSR 700 estándar en unos cuantos elementos (manillar, instrumentación, ruedas y estriberas, básicamente), pero su estética, amén de comportamiento, es muy distinta.

La pudimos probar una vez finalizó la parte de la presentación correspondiente a la Ténéré 700, y en el próximo ejemplar de Solo Moto os lo contaremos todo sobre ella.

Cómo va la Yamaha Ténéré 700 en…

Ciudad: Si no tienes problemas para llegar al suelo, no plantea el menor inconveniente en la urbe, y cabe muy bien entre coches, amén de pasar bien entre sus retrovisores.

Carretera: Una grata sorpresa: la pudimos meter en las peores carreteras posibles y también en las mejores, y dio la talla incluso en muy buen asfalto y a buen ritmo.

Autopista: No es su medio, está claro, pero al menos cuenta con una pantalla que cubre dignamente, y no vibra absolutamente nada, con lo que allá cada uno si decide aburrirse en este medio.

Off-Road: Eficacia pura y sin aditamentos: un buen chasis, unas suspensiones que lo absorben todo, unos frenos progresivos y un motor dosificable y sin aditamentos.

Esbelta, ligera, y muy maniobrable. Si tienes claro que no quieres renunciar a nada salvo a los grandes ritmos a dúo, esta puede ser tu máquina ideal

Ficha técnica:

Motor tipo: 2 cil. en línea transversal, 4T LC DOHC 8V

Diámetro x carrera: 88,0 x 68,6 mm x 2

Cilindrada: 689 c.c.

Potencia máxima: 54 kW (73,4 CV) a 9.000 rpm

Par motor máximo: 68 Nm (6,9 kgm) a 6.500 rpm

Relación de compresión: N.d.

Alimentación: Inyección electrónica n.d. mm

Cambio: De seis relaciones

Embrague: Multidisco en aceite, mando por cable

Transmisión secundaria: Por cadena de retenes

Tipo chasis: Tubular en acero al Cr-Mo

Geometría de dirección: 27º y 105 mm de avance

Basculante: Doble brazo en aluminio

Suspensión delantera: Horquilla invertida KYB con barras de 43/210 mm, ajustable en compresión y extensión

Suspensión posterior: Amortiguador KYB con sistema de bieletas, ajustable en tres vías (precarga con pomo manual)

Freno delantero: 2 discos 282 mm con pinzas Brembo de dos pistones, ABS desconectable

Freno trasero: Disco 245 mm, pinza Brembo de 1 pistón

Neumáticos: 90/90×21” y 150/70×18”

Largo total: 2.365 mm

Altura máxima: 1.455 mm

Anchura máxima: 915 mm

Distancia ejes: 1.590 mm

Altura asiento: 875 mm

Peso -llenos-: 204 kg (192 kg sin gasolina)

Depósito: 16 l

Consumo medio: 4,5 l/100 km

Autonomía teórica: 350 km

Precio: 9.499 euros

Garantía oficial: 2 años

Importador: Yamaha Motor España

Contacto: 93 557 60 00

Web: www.yamaha-motor.eu/es

Equipamiento de serie:

Instrumentación digital LCD, Reloj horario, Odómetro parcial doble, Indicador temperatura del refrigerante, Indicador temperatura ambiente, Indicador de nivel de gasolina, Warning, Ordenador de a bordo, Indicador de velocidad insertada, Avisador de régimen máximo, Antirrobo electrónico, Faro led, Manillar regulable, Asientos separados, Regulación maneta freno, Estriberas conductor con goma, Toma USB/12V, ABS.

Solo+: Nos ha encantado su verdadero carácter off-road, igualado solo por las más radicales monturas austríacas. Pero a su vez, es un modelo refinado, utilizable a diario y a muy buen precio.

Solo-: Si hay que ponerle pegas, los anclajes elásticos de la instrumentación hacen que sea poco legible sobre tierra o pisos ondulados, pero aquí se busca la máxima robustez y fiabilidad, por encima del resto. La moto en sí es muy espartana, pero eso es algo intencionado.

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1 Comentario

1 Comentario

  1. Ricardo Mirallas

    05/01/2020 at 4:35 am

    Más allá de que no creo que la TÉNÉRÉ 700 llegue a Argentina,lo cual me produce una gran tristeza, agradezco a Solo Moto por la prueba e informe sobre «la T 7»,de todos los que he leído indudablemente el mas completo y claro, gracias por esta publicación, saludos desde Santa Fe, Argentina!

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