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Prueba Voge 525 DSX: Razón y corazón

La nueva Voge 525 DSX es una trail de media cilindrada que completa la gama de la marca con buenos argumentos a su favor, un equipamiento completo y una vertiente aventurera para descubrir nuevos horizontes a un precio muy interesante.

Los motoristas solemos ser gente apasionada. En realidad, la moto es símbolo de pasión. Pero eso no quiere decir que para disfrutar en toda su dimensión de lo mucho y bueno que ofrece una motocicleta, especialmente una trail, necesitemos 150 CV de potencia, toda la electrónica del planeta o pagar 15.000 €.

Eso es algo que me ha vuelto a quedar muy claro después de disfrutar de la Voge 525 DSX en una divertida ruta mixta trail/asfalto desde Lleida en dirección a Formigal.

Prueba Voge 525 DSX

La Voge 525 DSX es una moto equilibrada que por 6.187 € despierta pasiones y por encima de todo, proporciona grandes satisfacciones en todo tipo de terrenos.

Con una buena relación peso/potencia y a 830 mm del suelo, es una moto muy completa con pantalla regulable, dos modos de conducción, un buen nivel de instrumentación. Me ha gustado su planteamiento “aventurero”, que se refleja en aspectos interesantes a nivel práctico, como el control de tracción y el ABS rápidamente desconectables, sus neumáticos tubeless (Metzeler), o los faros auxiliares.

Dispone de un generoso cuadro de instrumentos LCD de 7”, que es poco visible con los reflejos del sol, y la pantalla es regulable manualmente en dos alturas. Y también detalles propios de una moto de una categoría superior, como el indicador de la presión de los neumáticos.

Y hablando de neumáticos, los Metzeler Tourance le sientan muy bien a esta Voge con la que, tanto en asfalto roto, como sobre un buen piso, nos demostró buenas maneras y un motor elástico y agradable.

Prueba Voge 525 DSX
Prueba Voge 525 DSX: cómoda y con buen equipamiento.

‘Made in China’

A medida que evolucionan motos como esta Voge -una marca del gigantesco grupo Loncin, capaz de fabricar más de 3 millones de vehículos al año, entre motos y scooters- los chinos se van asentando en el mercado europeo con productos cada vez mejor acabados y cuyo funcionamiento en algunos casos empieza a estar a la altura de japoneses y europeos. No tenemos que olvidar su colaboración con diferentes marcas europeas en la evolución y desarrollo de nuevas motorizaciones.

Recuerdo hace unos 8/10 años las primeras motos chinas, mucho más ordinarias, con un tacto motor casi desagradable. Pero de eso, amigos, ya empieza a hacer cierto tiempo, y en este momento y en algunos casos, podemos empezar a hablar claramente de un producto comparable a japoneses o europeos que, por cierto, pocos quedan que no recurran a paises asiáticos.

Si en el pasado la Vieja Europa tuvo que rendirse al mercado japonés, no me extrañaría que en un futuro no muy lejano los japoneses deberán rendirse a la evidencia de que desde China se esta evolucionando muy rápidamente. Y ya tenemos productos a un nivel sorprendente.

¿Cuál es el interés de un país como China en poder abastecer al mercado europeo, que para ellos es insignificante comparado con el suyo propio? ¿Qué pretenden, si tenemos en cuenta que un gigante como Loncin, que abastece a diferentes marcas, vende en un año en Europa solo un tercio de su producción? Pues preparar a un país como China, cuyo poder adquisitivo está creciendo, con un argumento tan importante como el prestigio. No hay mejor argumento de ventas para el emergante mercado asiático que proclamar que sus productos se venden a una marca como BMW, por citar un ejemplo.

Y por el camino mejoran su producto con los estándares europeos, como en motos como esta Voge 525 DSX, con una velocidad de crucero superior a la de los japoneses.

Es evidente que la experiencia y calidad de los japoneses está ahora mismo por encima de la mayoría del producto “Made in China”. Pero es tan cierto como que de aquí a 10 años (¿menos?) me gustará saber hasta que punto se ha reducido esa diferencia.

Prueba Voge 525 DSX
Prueba Voge 525 DSX: Para perderte con ella en cualquier carretera.

De la 500 DSX a la 525 DSX

Volvamos a la Voge 525 DSX, después de esta reflexión que quería compartir y que es fruto de las últimas pruebas de motos hechas en China, Voge 525 DSX incluida.

Desde que Voge llegó a España de la mano de Onetron en 2019, con 5 modelos de entre 300 y 500 cc, su crecimiento entre las sport, naked y neoretro, ha sido importante. Actualmente tienen 17 modelos. Teniendo en cuenta que el segmento de las trail/aventureras ha ganado protagonismo en las listas de ventas, con buen criterio se ha desarrollado esta 525 DSX, que supera a la anterior que cubica 471 c.c.

Esta nueva versión equipa un propulsor con la misma configuración (bicilíndrico en paralelo), pero aumenta su cilindrada hasta los 494 c.c. con un motor “cuadrado”, puesto que sus medidas internas son de 68 x 68 mm. Rinde 47,6 CV para adaptarse a la normativa A2, cuando en su versión original es capaz de ofrecer 54 CV de potencia.

Cuenta con control de tracción, ABS desconectable y dos modos de conducción.

Al no montar acelerador electrónico (ride by wire), no se puede montar ni como opción un cambio asistido con quickshifter.

Es un propulsor elástico y musculoso que, al margen de que vibra un poco llegando a las 6.000 rpm, tiene un tacto agradable.

La parte ciclo se confía a un  chasis tubular en combinación con una horquilla invertida firmada por Kayaba y un monoamortiguador con bieletas.

La horquilla es regulable en muelle e hidráulico, y es esta una excepción solicitada por el importador español en la gama de Voge.

Prueba Voge 525 DSX
Prueba Voge 525 DSX: En tierra no se comporta nada mal

Al día

La verdad es que estéticamente esta Voge es moderna, con un frontal agresivo, y está bien acabada. Destacan detalles como el silencioso en acero, las generosas protecciones del depósito de combustible, toma de corriente y USB y, en líneas generales, se presenta con un buen nivel de equipamiento.

Un aspecto práctico agradecido es la pantalla regulable en dos alturas. Se manipula manualmente y no es recomendable hacerlo en marcha.

Con una altura de asiento de 830 mm, los pilotos desde 1,70 cm de altura se encontrarán cómodos y hay un generoso espacio para el asiento del pasajero que queda en un segundo nivel.

El cuadro de instrumentos llama la atención por su generoso tamaño (7”) y acceder a los modos de conducción (2) o desconectar el control de tracción o el ABS es sumamente sencillo con los pulsadores en la piña izquierda y derecha respectivamente.

En carretera general o autopista tiene una buena protección, vibra de forma discreta y el velocímetro digital es muy visible. Las piernas quedan bien encajadas en las hendiduras del depósito de combustible y los paramanos son de serie.

Dejando la autovía de Lleida en dirección a Formigal, en nuestra ruta nos encontramos con un asfalto bastante bacheado. En este escenario la horquilla delantera me dio la sensación de que trabaja bien, como también el amortiguador trasero. Pero a un ritmo más ligero tal vez al amortiguador le falta mejor tacto al principio de su recorrido.

Buena frenada, fácil de mover entre curvas y muy buena respuesta de un motor del que, insisto, me gustó su elasticidad y respuesta desde abajo. No hace falta estirarlo hasta más a allá de las 6.000 rpm, a no ser que busques una conducción en plan ‘sport’.

Dejando el asfalto más roto del final de nuestra ruta y ya con buen piso, la Voge, en combinación con los incombustibles Metzeler Tourance, se encontró muy cómoda.

Prueba Voge 525 DSX
Estética muy lograda y buenos acabados para su precio.

Punto final

Antes de acabar nuestra ruta nos esperaban un par de sorpresas: la carretera de acceso a la estación de Formigal cerrada al tráfico, solo para nosotros, y así poder hacer la sesión de fotos y video con seguridad.

La verdad es que fue divertido volver a tener la sensación de hacer un tramo cerrado al tráfico, como en los tiempos en los que competíamos en rallys de asfalto. Un piso destrozado y el sentido común que se adquiere (ejem), con el tiempo, fueron dos buenos argumentos para no hacer locuras y disfrutar de la Voge y la respuesta de su motor en la salida de curvas muy lentas y bacheadas.

La segunda sorpresa fue un tramo cortito de off road. También en este terreno la Voge 525 DSX mostró buenas maneras entre piedras, a pesar de que, desde mi punto de vista y rodando ligero, la horquilla me hizo un par de topes.

En definitiva, nos encontramos con una moto muy completa y polivalente que a un precio más que razonable (hay una oferta con las maletas a mitad de precio, entre otras…), nos garantizan buenas sensaciones.

El triunfo de la razón y el corazón.

Prueba Voge 525 DSX
Instrumentación de fácil lectura, gracias a su gran pantalla de 7″.

DNI

Potencia: 47,6 CV

Carnet: A-2

Peso: 190 kg.

Precio: 6.587  

Prueba Voge 525 DSX
Prueba Voge 525 DSX: Suspensiones Kayaba ajustables en precarga y extensión.

Sus rivales         

Honda CB 500 X

471 cc, 213 kg, 48 CV, 6.900 €

QJ Motor SRT 550 X

554 cc, 235 kg, 47,6 CV, 6.499 €

Macbor Montana XR5 500

471 cc, 193 kg, 47,6 CV, 7.199 €

 

Prueba Voge 525 DSX
Voge 525 DSX: la pantalla puede regular manualmente en dos alturas.

Solo+/Solo-

Solo+

Una moto muy completa que además de ser polivalente, con un tacto motor agradable y  buena parte ciclo, por el precio que se ofrece tiene un nivel de componentes y de instrumentación que no se encuentra en el mercado.

Solo-

Cuadro de instrumentos poco visible especialmente con el sol por detrás. Falta cubre cárter. Amortiguador un poco duro en los rizados.

Prueba Voge 525 DSX: Atractivo frontal, con faros de led. Los auxiliares viene de serie.

COMO VA EN…

Ciudad

Manejable a pesar de que es voluminosa. El tacto general es bueno y tiene un buen ángulo de giro entre coches. Se agradece el caballete central. Con su altura de asiento y 1.70 cm de altura, se llega bien al suelo en los semáforos.

Carretera

Placentera. Agradable a nivel de tacto motor, cambio y embrague. Parte ciclo solvente en carreteras reviradas mejor con buen asfalto. Se mueve bien entre curvas de todo tipo y sus neumáticos se adaptan sorprendentemente bien a cualquier escenario.

Autopista

Muy completa en todos los sentidos con una buena protección a la altura del casco y con las piernas bien protegidas. Vibra un poco en la parte alta. Mucha y buena información en el cuadro de instrumentos. Conectividad.

FICHA TÉCNICA

Motor tipo: 2 cilindros en línea 4T LC DOHC 8 v
Diámetro x carrera: 68 x 68 mm
Cilindrada: 494 cc
Potencia máxima: 47,6 CV a 8.500 rpm
Par motor máximo: 44,5 Nm a 7.000 rpm
Alimentación: inyección electrónica
Emisiones de CO2: 90g/km
Cambio: 6 velocidades
Embrague: discos en baño de aceite
Transmisión secundaria: cadena de retenes
Tipo chasis: multitubular en tubo de acero con subchasis desmontable
Geometría de dirección:
Basculante: doble brazo
Suspensión delantera: Horquilla invertida Kayaba regulable 41mm/150 mm
Suspensión posterior: Monoamortiguador con bieletas regulable en precarga
Freno delantero: 2 discos 298 mm con pinzas Nissin doble pistón, ABS
Freno trasero: 1 disco 240 mm pinza simple pistón, ABS desconectable
Neumáticos: 110/80 x 19 y 150/70 x 17
Largo total: 2.215 mm
Altura máxima: 1.365 mm
Anchura máxima: 840 mm
Distancia ejes: 1450 mm
Altura asiento: 190 mm
Depósito:  16,5 l
Consumo medio:  3’9 l
Autonomía teórica:               423 km
Garantía oficial: 5 años
Importador: Motorien
Contacto: [email protected]
Web: www.vogespain.es

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6 comentarios en «Prueba Voge 525 DSX: Razón y corazón»

  1. Buenas tardes….me parece una muy buena motocicleta para ser echa en China…Muy.buenos acabados,muy cómoda y muy bonita..me gusta mucho….Felicitaciones🤘🤘🤘

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