Prueba SYM Maxsym TL 500: El scooter que estará entre dos mundos
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Prueba SYM Maxsym TL 500: Entre dos mundos

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https://solonieve.es/blogs/el-blog-de-urzaiz/cuidado-del-equipo-de-esqui/
Fotografías de: SYM

Lo habíamos podido ver como prototipo en los salones internacionales de los últimos dos años, con el nombre de TL1, y finalmente ha terminado convirtiéndose en toda una realidad.

El SYM Maxsym TL 500 que aquí ponemos a prueba, llega para ser la punta de lanza de la marca taiwanesa, el scooter más exclusivo de su catálogo.

La tecnología que se esconde bajo sus plásticos y la que se ha aplicado en su fabricación es totalmente nueva para la marca, que ahora se sitúa a la altura de prestigiosos constructores como Honda, Yamaha, Suzuki o Kymco, los únicos hasta la llegada del SYM en contar con un scooter bicilíndrico en sus filas.

Un exclusivo segmento este, el de los bicilíndricos, al que se une el Maxsym 500 TL gracias a que monta una mecánica bicilíndrica que además está fijada en el entramado del bastidor y cede las funciones basculantes al conjunto de transmisión, igual que en las motos.

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Basculante doble brazo de aluminio y tensor para la cadena; esta foto bien podría pertenecer a una moto. Dispone además de un sistema mecánico conectado al caballete lateral, que actúa a modo de freno de estacionamiento cuando lo desplegamos.

Pero no solo eso, sino que el diseño del TL 500 marca también un nuevo estilo dentro de la marca. Si bien es cierto que las últimas creaciones de SYM, léase Maxsym 125/300 o HD 300, disponen ya de una imagen mucho más acorde con los gustos europeos, también lo es que el nuevo bicilíndrico ofrece una imagen todavía más actual, de corte muy deportivo, al más puro estilo T-Max y AK 550, en el que el equipo óptico delantero cobra un gran protagonismo.

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Frontal y conjunto óptico que recuerdan al del Yamaha T-Max, aunque últimamente muchos scooters deportivos buscan este parecido. En cualquier caso, la imagen que ofrece el frontal resulta espectacular y advierte del talante deportivo de este scooter

También la ergonomía ha sido un punto en el que los diseñadores han puesto el foco, y han lo grado encajar en esa imagen de líneas tan agresivas una ergonomía excelente, de auténtico scooter GT, que permitirá viajar sin fatiga durante muchos kilómetros.

Aunque lo parece…

Pero que su imagen no nos lleve a engaños, la intención de SYM con la puesta en escena del Maxsym TL 500 no es el asalto a la categoría reina de los scooters.

La marca taiwanesa tiene claro que competir contra un Yamaha T-Max, un Kymco AK 550 o un BMW C650 sería un suicidio si no ofreces algo distinto o algo mejor que ellos, lo que es complicado porque estamos hablando de los más exclusivos scooters del mercado.

Y si bien es cierto que SYM va a tratar de jugar la baza del precio frente a ellos, en realidad la misión del TL va a estar fijada en situarse en una franja del mercado justo por debajo de los mencionados bicilíndricos y por encima del resto de los scooters del mercado, especialmente por encima de los monocilíndricos de 400 c.c. más exclusivos y de aspecto más deportivo –léase Kymco Xciting S 400 y Yamaha X-Max 400–.

Todavía no está decidido su PVP, pero durante la explicación técnica los responsables de la marca comentaron la posibilidad de situarlo en torno a los 8.500 euros, aunque nos consta que Motos Bordoy (importadores de SYM para España) ya están trabajando para tratar de convencer a Taiwán y que esa cifra sea todavía más baja para nuestro país.

Así que, aunque no disponga de elementos de alta gama como smart key, control de tracción, mapas de potencia, la posibilidad de conectar el scooter a nuestro smartphone… entre otras cosas, lo que está claro es que el Maxsym TL 500 será el scooter bicilíndrico de aspecto y prestaciones deportivas más accesible del mercado.

Es cierto que esa carencia en el apartado de equipamiento podría perjudicar seriamente la salud del Maxsym si fija su objetivo en batirse el cobre con el AK o con T-Max.

Y es precisamente por eso por lo que se debería situar justo entre medio de la categoría reina, los bicilíndricos, y los más exclusivos GT de 400 c.c. El Maxsym TL 500 se postularía, pues, como el mejor scooter de 400 –su motor es realmente un 465 c.c.– o como el más modesto de los megascooters bicilíndricos.

Equipamiento top

Aunque, como digo, el equipamiento no es tan generoso como en los grandes bicilíndricos del mercado, lo cierto es que el Maxsym TL 500 puede presumir de una gran oferta en ese sentido.

Dispone de full led, pantalla parabrisas regulable en altura (en dos posiciones y con herramientas), dos guanteras en el contraescudo, una de ellas con toma USB de 5V, cofre con capacidad para un integral y algo más (la marca dice que caben dos cascos jet), TFT de 4,5” con diferentes pantallas seleccionables, freno de estacionamiento (actúa cuando extendemos el caballete lateral, como en los BMW), apertura del cofre y del compartimento de gasolina desde un botón situado junto a la piña de contacto…

Mapas de potencia, control de tracción, ordenador de abordo, smartkey, parabrisas eléctrico… Son otros elementos de más alta gama de los que carece el SYM.

Por eso considero que si se pone frente a los bicilíndricos, pierde por acabados y por equipamiento. Por el contrario, frente a los 400 monocilíndricos les gana por goleada en prestaciones y comportamiento dinámico. Es un scooter mucho más tecnológico que el Xciting o el X-Max, pero también será más caro.

La cuestión para el usuario será: ¿qué prefiero, un scooter tecnológicamente más avanzado que los monocilíndricos de 400 o un scooter con un equipamiento de alta gama pero con menos prestaciones que el bicilíndrico de SYM? Eso en el caso de estar dudando entre el Maxsym TL 500 y los monocilíndricos sport de 400 c.c.

Si la duda está entre el Maxsym y los T-Max y AK 550, entonces la pregunta, aunque muy parecida, tendrá que estar indudablemente supeditada al precio: ¿qué prefiero, un scooter de alta gama y prestaciones espectaculares pero con un precio por encima de los 10.000 euros o un scooter de prestaciones espectaculares, un equipamiento muy aceptable y con un precio bastante por debajo? La duda está sembrada.

Una mecánica reconocible

Tal vez, esto que digo sobre que el TL 500 se situaría a medio camino entre los más exclusivos y potentes 400 del mercado y los todopoderosos bicilíndricos deportivos no sea una opinión que la gente de SYM comparta conmigo.

Si echamos un vistazo a la tecnología que se esconde bajo la estética de este scooter, veremos que por diseño mecánico y de parte ciclo le encaja más enfrentarse con los segundos que con los primeros.

Para empezar, el bicilíndrico del SYM es un twin en paralelo (de ahí las siglas TL, Twin-in-Line), con doble árbol de levas y 8 válvulas en culata, refrigeración líquida y un tercer cilindro ciego, colocado en posición opuesta al bloque de dos cilindros y que actúa a modo de árbol de equilibrado, eliminando con un tercer pistón que transcurre por ese tercer cilindro las vibraciones derivadas de los movimientos internos del motor.

Es una configuración muy parecida a la empleada por Kymco en el AK, pero es calcada a la del T-Max de Yamaha. Asimismo, si continuamos el análisis siguiendo el camino que nos señala el cigüeñal, veremos que este, con su extremo de ataque en la derecha, hace girar un sistema de variador y polea, muy parecido al de un scooter convencional, solo que en este caso esa polea está conectada, mediante un eje transversal, que cruza el motor de lado a lado, a un embrague multidisco en baño de aceite.

Este conjunto de transmisión es muy similar también al empleado por sus rivales bicilíndricos de los que hablábamos antes. Solo un detalle final marca una diferencia notable entre ellos; mientras que el AK550 y el T-Max 530 emplean un sistema de transmisión final por correa, el SYM se decanta por uno con cadena y tensor, como en la mayoría de las motos.

Por lo que parece, mecánicamente el SYM tiene mucho más que ver con los bicilíndricos del mercado que con los mono de 400 c.c. Sin embargo, sus 465 c.c., frente a los 530 del Yamaha y los 550 del Kymco, hacen que las cifras de potencia y par –41 CV a 6.750 rpm y 4,33 kgm a 6.250 rpm– lo sitúen de nuevo a medio camino entre los dos sectores que comentaba anteriormente.

Parte ciclo de moto

Pasamos a analizar la parte ciclo y vemos que pasa lo mismo que en el caso anterior. Si despojamos de cualquier plástico al Maxsym, nos encontraremos con una parte ciclo de moto. Me explico.

Horquilla invertida que se sujeta al bastidor mediante una tija con doble pletina, bastidor multitubular de acero con el motor como parte estructural del mismo –hace de conexión entre el propio bastidor y el basculante–, basculante doble brazo de aluminio, monoamortiguador posterior desplazado a la izquierda, asistido por un sistema de bieletas Multi-Link, doble disco delantero de 270 mm, pinzas de 4 pistones y anclaje radial, ABS (el top de gama de Continental), llantas de 15 pulgadas y neumáticos radiales.

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La frenada delantera cuenta con un gran equipo: doble disco de 270 mm, con pinzas de anclaje radial de 4 pistones y sistema ABS firmado por Continental. El resultado es el esperado: seguridad y control están garantizados.

Una estructura que bien podría ser de una moto, y eso también pasa con otros scooters bicilíndricos como los mencionados más el Honda X-ADV. Sin embargo, a diferencia de lo que pasaba con el motor, que al disponer de menor cilindrada se quedaba por debajo de la competencia en prestaciones, la parte ciclo del SYM, por lo que pudimos probar en Oporto, es perfectamente capaz de plantarles cara.

SYM parece haber trabajado duro para lograr un gran scooter, que podría jugar en primera división, por qué no, pero que parece haber escogido el objetivo de situarse justo por debajo de los más exclusivos y justo por encima del resto de los scooters del mercado.

Vamos al lío

El cielo no auguraba nada bueno cuando nos trasladaban en autocar desde el hotel hasta Caramulo, el pueblo desde el que partiríamos en una ruta diseñada por la organización y que recorría carreteras cercanas, combinando montaña, con amplias nacionales y una parte de autovía donde probaríamos la parte alta del cuentarrevoluciones.

A nuestra llegada, el tiempo era frío pero no llovía. Comenté la jugada con Marcos, uno de los guías que íbamos a tener durante el día y que conocía de otras presentaciones. Le pregunté sobre el tiempo, si iba a llover, “no creo, y menos a las 15 h, que es cuando os subís vosotros”.

Esas palabras me dejaban más tranquilo, quería probar el scooter en buenas condiciones, realmente tenía ganas de ver cómo iba. Durante la primera parte del día, mientras esperábamos a que los dos grupos de periodistas (franceses y italianos) que iban a probar antes que nosotros recibían el pertinente briefing técnico, unos, y a que partieran a lomos de un TL 500 para realizar la ruta, los otros; los españoles aprovechábamos el tiempo visitando el Museo do Caramulo, muy conocido entre los amantes del motor, ya que alberga una extraordinaria colección de coches y motos de todas las épocas.

Tras la visita, y después de haber llenado el estómago tomando varios cafés, por fin nos toca el turno a nosotros. Son exactamente las tres de la tarde cuando nos acercamos a los scooters y empiezan a caer las primeras gotas, que no sorprenden a nadie porque esa situación se venía dibujando en el cielo durante las últimas horas. Marcos me dice: “No te preocupes, saldremos por la parte norte y nos escaparemos de la lluvia”.

Una agradable sorpresa

Mientras decidimos o no ponernos el chubasquero, nos da tiempo de descubrir que el Maxsym, además de una figura esbelta y una imagen agresiva, dispone también de un buen equipamiento.

Tras una jornada recibiendo y respondiendo e-mails y llamadas, podemos cargar nuestro móvil en la guantera izquierda, con el USB. También dejar todas nuestras pertenencias (incluido el chubasquero y una abultada mochila) en el compartimento bajo el asiento. Subo la pantalla hasta la posición más alta para protegerme de las gotas de lluvia y toqueteo el tablier para moverme entre las tres diferentes interfaces que ofrece la pantalla principal (TFT a color de 4,5”), seleccionando la que me parece más clara en la presentación de los datos.

Es momento de ponerse en marcha. Partimos por las calles de Caramulo, que en su zona centro están adoquinadas. Voy con mucho tacto porque el suelo patina mucho y el scooter no tiene control de tracción.

Tanteo la respuesta inicial del gas y parece que responde suavemente (aunque en ocasiones y a baja velocidad se nota un pequeño tirón al abrir gas). La situación es tensa, porque solo hay nueve scooters y al día siguiente les toca probar a los portugueses, así que caerse está completamente prohibido.

No arriesgo lo más mínimo durante la parte adoquinada y solo doy gas cuando el scooter está totalmente vertical, aun así en ocasiones la rueda trasera se dispara y tengo que cortar y volver a abrir; ningún comportamiento extraño en esas circunstancias, lo que me permite ganar confianza.

Sé que los neumáticos son específicos para este scooter, unos Maxxis Supermaxx S3, de los que en el briefing técnico nos han hablado muy bien, así que decido poner un poco a prueba la parte ciclo una vez ya en carretera, aunque todavía con el suelo mojado.

Noto que el scooter es tremendamente obediente, no parece que pese 223 kilos. En la entrada en curva es rápida y en plena trazada la estabilidad es extraordinaria. Todavía no puedo probar los frenos, pero ya noto un buen feeling con ellos.

En zonas más o menos secas tiro el ancla con toda confianza en el sistema ABS; en el tren delantero apenas interviene, pero en el trasero, con el suelo mojado, es constante. Nos comentaban los responsables de la marca que el reparto de peso es de 50/50, un dato del que SYM ya presumía cuando el TL era solo un prototipo, y la verdad es que parece que sí, que está muy compensado en el reparto y que el centro de gravedad está muy bajo, lo que favorece la estabilidad y aporta confianza a quien lo conduce.

Es un deportivo, sí

El Maxsym 500 no engaña a nadie. Por fuera parece un scooter tremendamente deportivo y, cuando te subes y lo conduces, te das cuenta de que así es, estás sobre un scooter deportivo como hay muy pocos en el mercado.

En algunos tramos la carretera estaba seca, aunque la temperatura rondaba los 12 grados y no daba mucha confianza. Aproveché esos trechos para probar los frenos a fondo y la respuesta fue positiva.

Tirando de ellos al máximo logras detener el scooter en muy corto espacio, con la sensación además de tener control absoluto sobre el manillar, y eso que a veces el tren trasero se mueve un poco y los pulsos del ABS se notan bastante en las levas de freno, más que en el sistema Bosch 9.1 que acostumbran a montar otros scooters.

También quise poner a prueba las capacidades deportivas de la parte ciclo, sin arriesgar demasiado. Así que cuando veía una curva amplia, seca y con asfalto en buen estado, tiraba la moto con mucho tiento intentando oír cómo el caballete me avisaba con un sonoro ruido de los límites. Nada, por más que tumbo, no llego a oírlo y no quiero arriesgar más.

Me queda claro que los límites del scooter están muy cerca de los de un T-Max, un AK 550 o un X-ADV, que desde mi punto de vista son los scooters que más se acercan a los límites de una moto gracias a que el motor no es basculante y por tanto se puede colocar el caballete a mayor altura.

Más tarde, y habiendo constatado ya su talante deportivo en carreteras de montaña y en curvas rápidas de radio amplio, nos metemos en un tramo de autovía en el que los responsables de SYM nos dijeron que podíamos “apretarle un poquito”.

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Aprovechamos para comprobar qué tal se porta en las recuperaciones. Lo primero es destacar que no hay baches de potencia en ningún momento, la aguja del cuentarrevoluciones sube sin altibajos hasta las 6.000 rpm.

A 4.000 rpm circulamos a 120 km/h y a 5.000 rpm esa cifra aumenta hasta los 140 km/h. Llaneando podemos llegar a ver los 160 km/h de manera continuada, con el tacómetro señalando ya las 6.000 rpm, que no está nada mal para los 41 CV de potencia que esgrime su mecánica.

En un momento en el que la autopista hacía bajada, me resguardé tras la pantalla, que por cierto ofrece muy buena cobertura, y traté de llevar al límite este bicilíndrico. El resultado fue que el marcador señalaba los 172 km/h y el tacómetro llegó hasta las 6.875 rpm.

Le espera un buen futuro

El resultado tras la prueba es que este SYM Maxsym TL 500 no puede haberme dejado mejor sabor de boca. Como he dicho reiteradas veces a lo largo de este texto, me falta algo de equipamiento premium para considerarlo un auténtico anti-T-Max o un rival directo del AK 550.

Sin embargo, creo que si SYM consigue situarlo en torno a los 8.000 euros (más los 5 años de garantía que la marca ofrece en nuestro mercado), es posible que estemos ante un nuevo fenómeno.

No me atrevo a decir que el TL 500 llegue a ser un superventas, pero sí estoy convencido de que si la gente lo prueba se va a sorprender positivamente, y si corre la voz entre los usuarios, ¿por qué no va a poder convertirse en el bicilíndrico más popular?.

Todo dependerá del precio. Aunque se esperaba que comenzase a comercializarse en España entre los meses de febrero y marzo, todavía no tenemos datos sobre su precio y disponibilidad. Suponemos que, como con tantas otras cosas, el coronavirus habrá retasado su llegada.

Ficha técnica del SYM Maxsym TL 500

Motor tipo: 2 cil. 4T LC DOHC 8V
Diámetro x carrera: 65 x 70 mmCilindrada 464,56 c.c.
Potencia máxima: 30 kW (41 CV) a 6.750 rpm
Par motor máxima: 42,5 Nm (4,33 kgm) a 6.250 rpm
Relación compresión: N.d.
Alimentación: Inyección electrónica
Arranque Motor: eléctrico
Encendido: Electrónico
Cambio: Variador automático CVT
Embrague: Multidisco en baño de aceite
Transmisión secundaria: Por cadena
Tipo chasis: Multitubular de acero con el motor como parte estructural
Geometría de dirección: N.d.
Basculante: Doble brazo de aluminio
Suspensión delantera: Horquilla invertida con barras de 41 mm
Suspensión posterior: Monoamortiguador hidráulico con sistema Multi-Link depósito de gas separado, ajustable en precarga.
Freno delantero: Discos de 270 mm, pinzas radiales de 4 pist., ABS Continental
Freno trasero: Disco de 240 mm, pinza de 1 pist., ABS y freno de estacionamiento
Neumáticos: 120/70 x 15” y 160/60 x 15”
Largo: total 2.215 mm
Altura máxima: 1.442 mm
Anchura máxima: 800 mm
Distancia ejes: 1.543 mm
Altura asiento: N.d.
Peso en orden de marcha: 223 kg
Depósito gasolina: N.d.
Precio: N.d.
Garantía oficial: 5 años
Importador: Motos Bordoy, S.A.
Página web España

Equipamiento

Capacidad cofre 1 integral y algo más
Apertura cofre Desde un botón eléctrico
Luz de cortesía Sí (led)
Guantera Sí/2
Toma de corriente/USB Sí
Plataforma plana No
Gancho portabolsas No
Parrilla portabultos No
Indicador gasolina Digital
Reloj horario Digital
Caballete Central y lateral
Full led Sí
Estriberas pasajero Abatibles
Asas pasajero Sí/2
Amortiguador ajustable Sí (rosca y contrarrosca)
Amortiguadores ajustable Sí
Llave remota Sí

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