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Prueba Suzuki Hayabusa 2021: Halcón Milenario

Igual de mítica que la nave rebelde de Star Wars, la Suzuki Hayabusa se ha convertido por méritos propios en símbolo de potencia y velocidad. Ahora, 22 años más tarde la moto que encarnaba la rapidez se ha reinventado para adaptarse a las exigencias del siglo XXI y se presenta con un nuevo diseño exterior más atractivo y un interior completamente renovado. El halcón surca de nuevo la galaxia.

¿Quién no recuerda al cuarteto formado por la princesa Leia, el joven Skywalker, el contrabandista Han Solo y su compañero, el enorme y peludo Chewbacca escapando de las garras del malvado Darth Vader gracias a salto al hiperespacio del Halcón Milenario?

En aquel caso se trataba de un viejo montón de chatarra con sistema de hiperpropulsión que le permitía realizar viajes interestelares a velocidad luz lo que lo convertía en la nave más veloz de la galaxia. Con nuestra protagonista ocurre algo similar, aunque en su caso la apariencia nunca ha sido tan desastrosa. La Hayabusa ha exhibido desde su aparición un aspecto impecable, una apariencia elegante e incisiva que ayudó a crear el mito. La Suzuki GSX 1300 RR se convirtió desde el primer instante en la motocicleta de serie  más veloz del planeta y con esa impronta inició una larga historia que nos lleva hasta nuestros días.

El halcón japonés, Hayabusa, ha cautivado durante más de dos décadas a un público entregado que supo ver en este modelo esa rara cualidad que hace únicos a determinados diseños.

Probablemente por esa razón ya hay muchos clientes que han adelantado una señal, antes incluso de que la moto llegue a nuestro país. Está claro que la Suzuki Hayabusa no es una moto de masas, antes bien se trata de un modelo muy especial con una producción que si bien no es limitada tampoco pretende llegar a ser una superventas.

Sin ir más lejos, en el caso de España, la filial de Suzuki cuenta con una asignación de 45 unidades para este año y todas han sido adquiridas por los concesionarios que en estos momentos ya han vendido el 80% de ellas. Eso puede dar una idea bastante aproximada de lo que inspira esta máquina.

Ese aura de ejemplar extraordinario, de verdadero e insólito icono de la velocidad, forman parte del patrimonio intrínseco de la Hayabusa. Por eso su evolución en el tiempo ha  mantenido su esencia inalterada y su silueta, como la del legendario Halcón Milenario, es inmediatamente reconocible, inalterable al tiempo y las modas.

Nace un mito

Fue en 1999 cuando la Suzuki Hayabusa alzó el vuelo por primera vez y no tardó mucho en labrarse una reputación como la moto a batir en velocidad máxima, la barrera de los 300 km/h no fue obstáculo para las afiladas garras del halcón de Hamamatsu. Después ya sabemos lo que vino, el vértigo de los fabricantes ante una escalada de potencias y velocidades que significó la autolimitación de las cifras absolutas.

Pero la semilla ya estaba plantada y la Hayabusa había echado raíces en el imaginario colectivo de las dos ruedas. Con su particular diseño aerodinámico y su poderosa mecánica fue tal su éxito que esa primera generación logró colocar sobre el asfalto de todo el planeta más de 115.000 unidades. Un éxito rotundo.

Tras esa explosión inicial la Hayabusa fue madurando y en 2008 llegó un incremento de cilindrada hasta los 1.340 cc actuales y una potencia que pasaba de los 175 CV originales a los 197 de esa segunda generación. También la carrocería fue ligeramente remodelada pero respetando al máximo el perfil primigenio y ya en 2013 se realizaron pequeños cambios y se introdujo el ABS en la frenada. El resultado fue que esa segunda generación sumó más de 74.000 unidades vendidas. El halcón mantenía una trayectoria firme.

Un camino que se vio interrumpido hace un par de años, cuando la entrada en vigor de la Euro 4 puso las cosas difíciles a muchos modelos. Suzuki decidió entonces hacer un paréntesis en la historia de la Hayabusa y el modelo desapareció de los concesionarios, pero no era ni mucho menos un adiós. En las cocinas de Japón se iba cociendo a fuego lento una nueva generación.

Y esa es la que ahora podemos por fin disfrutar, la Hayabusa 2021, una máquina que mantiene intacto el espíritu indómito de sus inicios pero que llega mucho mas refinada. Con una mecánica en la que se ha mimado la fiabilidad y que se adapta a las especificaciones de la Euro 5, el diseño se ha perfilado y se adapta a los nuevos tiempos, manteniendo la especial y efectiva aerodinámica de la Hayabusa de siempre, en tanto que al conjunto se le ha añadido un paquete de gestión electrónica que incorpora las últimas soluciones. La Hayabusa ya está lista para seguir volando en rasante.

Por supuesto ya habíamos visto muchas fotos de la nueva Hayabusa antes de poder admirarla en vivo, de forma que pudimos constatar lo acertado de su nuevo diseño. Los ingenieros han mantenido la excepcional aerodinámica que siempre ha caracterizado a este modelo y vemos como el trabajo en el túnel de viento armoniza perfectamente con la nueva estética.

La nueva generación proporciona mayor protección sobre todo en piernas y brazos gracias a elementos de la carrocería rediseñados mientras que otros pequeños detalles denotan que la Hayabusa se ha creado para ir…muy deprisa. Unos retrovisores más perfilados y las mantas de embrague y freno con orificios en su extremos son ejemplos de esa mejora aerodinámica.

Cuerpo moldeado

Las formas redondeadas de anteriores modelos son ahora más angulosas, los escapes siguen una línea muy concreta y el colín puede cerrar el flujo de penetración gracias a una tapa que oculta el asiento del pasajero.

Las mejoras en este modelo, sin ser revolucionarias, sí que afectan a buena parte de su anatomía. Quizás la única pieza que se mantiene casi intacta es el bastidor de doble viga en aluminio extruido, aunque el subchasis sí que ha sido rediseñado y rebaja su peso en 700 gr siendo ahora más estrecho.

Un somero repaso para refrescar la memoria acerca de los cambios más interesantes empezaría por su mecánica, actualizada a Euro 5 y con una fiabilidad reforzada que deja sus cifras finales en 190 CV y 150 Nm de par máximo con una mejora en la respuesta a bajo y medio régimen. Además a su gestión hay que añadir un completo pack de ayudas electrónicas que en este caso se agrupan bajo las siglas SIRS (Sistema de Conducción Inteligente Suzuki). En este apartado se incluyen modos de conducción, control de tracción, modos de potencia, quick shift, anti wheelie, control freno motor, launch control, ABS cornering, frenada combinada…

A nivel ciclo las suspensiones KYB cuentan con nuevos ajustes, los frenos estrenan unas pinzas Brembo Stylema de 4 pistones y rotores de mayor diámetro y las ruedas optan por nuevas llantas calzadas con unos Battlax Hypersport S 22 creados en colaboración con Bridgestone.

Finalmente no falta un nuevo panel de instrumentos de corte clásico con relojes y una pantalla central digital, un faro y piloto trasero full led y unas piñas de mandos de diseño ergonómico y manejo simple e intuitivo como pudimos comprobar.

Sensaciones fuertes

Corta pero intensa, así podemos describir la presentación de la Hayabusa 2021. Corta porque apenas había dos unidades disponibles para toda la prensa que acudió a la puesta de largo de la nueva GSX 1300 RR. Intensa porque además de circular por carretera Suzuki nos tenía preparada una sorpresa al final de la jornada en la que pudimos exprimir la Hayabusa en una… ¡drag race! Exacto, pudimos exprimir todo su potencial en un cuarto de milla, ¡alucinante!

Tuve la suerte y el privilegio de que me tocase el primer turno con la Hayabusa, de modo que pude comprobar que tal se comportaba el último eslabón evolutivo del halcón japonés desde el primer momento. Saliendo del hotel donde estábamos concentrados y a un ritmo de circulación urbano la Suzuki se mostró cómoda y aunque bastante pesada en parado, el motor gira muy dulce en bajos y permite moverla con soltura. Larga y con radio de giro algo corto no será entre coches donde brille con más intensidad.

Si la memoria no me traiciona, poco o nada cambia la ergonomía respecto a sus predecesoras, esos apenas 12 mm que los semimanillares se acercan ahora al piloto, no suponen una gran diferencia en la práctica. Puede que en largos viajes a ritmos elevados si que dejen notar su efecto pero lo cierto es que la sensación durante la prueba recordaba mucho a las primeras Hayabusa.

De entrada nos colocaron el selector de modos en la posición C, la más descafeinada y apenas tarde un par de kilómetros en cambiar al modo B, con toda la caballería aunque una curva más plana que el A. El modo C está bien para lluvia o asfaltos dudosos pero en condiciones normales su respuesta es lenta y hace a la Suzuki más pesada y torpona. Ya con el modo B la cosa cambia, parece otra moto más directa y ágil, aunque lo cierto es que casi todo el trayecto optamos por el A y dejar el control de la situación a nuestro puño derecho.

Aquí si que la Hayabusa demuestra de lo que es capaz, buena aceleración con bajos y medios contundentes.

Obús pesado

Antes de que te des cuenta circulas a una velocidad indecente y sólo caes en la cuenta cuando llegas a la frenada. En ese instante compruebas que a pesar de que la suspensión ha mejorado respecto a sus predecesoras, todavía ha de lidiar con un buen tonelaje y sus inercias y como llegas a la curva a velocidad más que respetable, se le acumula el trabajo. La horquilla aguanta el tipo pero hay que hilar fino.

Suerte que los frenos aguantan con todo porque detener a la Hayabusa no es trabajo fácil, más de 260 kilos volando bajo no son sencillos de digerir. Bien en ese aspecto, los nuevos discos de 320 mm y las pinzas Brembo se comportan sin tacha, buen mordiente y dosificación.

Pero una vez se entra en la curva, hay que salir. Aquí de nuevo los kilos, las inercias y el tetracilíndrico de 190 CV empujando hacen que amortiguador trasero, sin llegar a saturarse, se retuerza proporcionalmente a lo que giras el puño del gas.

En conjunto la Suzuki Hayabusa gusta más de cielos abiertos que de ratoneras carreteras de montaña. Lo suyo son vías rápidas y curvas de alta velocidad. Ahí va como entre raíles, imperturbable, imbatible, fina y contundente.

En largas rectas es sólida como una roca, protege muy bien del viento y su chasis demuestra que no necesitaba cambios, 100% estable, aunque el velocímetro pierda la razón. Eso lo comprobamos sobre la pista de aterrizaje a la que Suzuki nos llevó para comprobar como la Hayabusa puede volar bajo realmente.

Con y sin el control launch conectado la GSX 1300 RR salía disparada como un misil en cuanto el semáforo se ponía verde y en apenas unos metros ya alcanzaba velocidades de escándalo, recta, milimétrica en su trayectoria y transmitiendo una confianza total.

La  Suzuki Hayabusa 2021ha llegado para dejar claro que a estas alturas del milenio, con un horizonte cada vez más electrificado, todavía hay sitio para los sueños. Hay un lugar especial para dejar volar las sensaciones, para seguir dando un salto al hiperespacio sobre un Halcón Milenario.

Lo que más nos ha gustado y lo que menos…

Solo+

Estéticamente mucho más atractiva y moderna, la Hayabusa es impresionante a alta velocidad, estable y segura. Además acelera con tanta facilidad como contundencia.

Solo-

Su peso y tamaño puede disuadir a muchos, amén que el primer facto le comlica la vida a las suspensiones cuando se pilota de forma alegre.

FICHA TÉCNICA

Motor tipo:                           4 cilindros en línea 4T líquido DOHC 16V

Diámetro x carrera:             81 x 65 mm

Cilindrada:                           1.340 c.c.

Potencia máxima:                190 CV a 9.700 rpm

Par motor máximo:             150 Nm a 7.000 rpm

Alimentación:                       Inyección electrónica

Emisiones de CO2:              157 g/km

Cambio:                                6 velocidades

Embrague:                            Hidráulico en baño de aceite

Transmisión secundaria:     Cadena de retenes

Tipo chasis:                                      Doble viga perimetral de aluminio

Geometría de dirección:      23° y 90 mm

Basculante:                           Doble brazo de aluminio con refuerzos superiores

Suspensión delantera:         Horquilla invertida KYB de 43 mm

Suspensión posterior:          Monomortiguador KYB completamente regulable

Freno delantero:                  2 discos de 320 mm con pinzas radiales de 4 pistones y ABS

Freno trasero:                      Disco con pinza de simple pistón y ABS

Neumáticos:                          120/70-17 y 190/60-17

Distancia ejes:                      1.480 mm

Altura asiento:                     800 mm

Peso -llenos-:                         264 kg

Depósito:                               20 l

Consumo medio:                  6,7 l/100 km

Autonomía teórica:              290 km

Garantía oficial:                   2 años

Importador:                          Suzuki Motor Ibérica

Contacto:                              902108274

Web:                                      https://moto.suzuki.es/

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