Prueba Macbor Fun 125: Un juego muy serio
Connect with us
Publicidad

Pruebas

Prueba Macbor Fun 125: Un juego muy serio

Publicado

el

Texto: Alfonso Sánchez / Fotografías: Macbor

De vez en cuando conviene relajar la musculatura, respirar hondo, divertirse, liberar endorfinas para retomar fuerzas y continuar adelante. Macbor nos propone un medio infalible para lograrlo, ponerse a los mandos de su última creación, la Macbor Fun 125 que ponemos a prueba, un verdadero instrumento de placer para cada día.

La gran ventaja de esta Fun 125 es precisamente la capacidad de extender su faceta lúdica al tedioso recorrido diario. El rutinario trayecto al trabajo, a la universidad, para hacer el recado de turno, se transforman en una oportunidad de jugar a eso que más nos gusta: deslizarnos sobre dos ruedas.

Macbor-Fun125-Prueba_3

Pero no lo haremos de cualquier manera; pese a plantearlo como un ameno instrumento de recreo, las intenciones de esta Macbor son muy serias.

En conjunto, la intención perseguida por la marca barcelonesa es ofrecer una interesante combinación entre una imagen fresca, dinámica y cautivadora y unas prestaciones realmente suficientes para abordar las necesidades de desplazamiento diarias, además de algún que otro escarceo en zonas de curvas con el que matar el gusanillo de la velocidad.

Está claro que su objetivo es un público joven e inquieto que busca nuevas formas para disfrutar de las dos ruedas en la ciudad. Y lo cierto es que lo tiene fácil, porque la Macbor Fun 125 entra por los ojos: sus reducidas dimensiones y su cuidada estética la hacen simpática al primer vistazo.

Macbor-Fun125-Prueba_4

Como recién llegada del reino de Liliput, incita rápidamente a subirse a ella… Como en un juguete nuevo. La primera impresión es que estamos frente a un modelo a escala, cierto aire familiar planea sobre esta pequeña naked y algunos detalles puntuales como la triple salida de escape, las formas del colín o el bastidor tubular de pega recuerdan a cierto modelo italiano de rancio abolengo.

Similitudes aparte, la gran baza de la Fun 125 son sus minúsculas ruedas de 12 pulgadas, eje fundamental de su reducido tamaño y responsables de gran parte de su comportamiento dinámico, como más adelante veremos.

Partiendo de esa premisa, la marca ha orquestado todo lo necesario para crear un modelo atractivo y al mismo tiempo asequible, un modelo en el que no falta de nada, pero no se añade nada superfluo.

Al fin y al cabo, la Macbor Fun 125 es un modelo económico. La óptica delantera luce un diseño impecable, lo mismo que los elaborados pilotos traseros –todos equipados de diodos led–, y el cuadro de instrumentos, un amplio display digital, dispone de abundante y clara información. Un detalle, la retroiluminación del tablero puede escoger entre varias opciones de color, otro capricho lúdico.

Macbor-Fun125-Prueba_7
Como buena representante de la última generación, esta pequeña naked goza de iluminación led.

El asiento ofrece un cómodo mullido al piloto y un breve espacio para el pasajero en una única pieza y remata la zaga las ya mencionadas y características ópticas de afilado diseño.

No faltan otros rasgos curiosos como el guardabarros trasero fijado al brazo izquierdo del basculante o la pieza plástica que imita a la perfección un chasis multitubular y que, pintada en diferentes colores, contribuye a reforzar ese aspecto deportivo habitual de máquinas de gran cilindrada.

Y en marcha…

Pasar a la acción con la Fun 125 es un juego de niños. Sentados sobre ella llegamos sobradamente con ambos pies al suelo y quedamos ligeramente encajados entre asiento y depósito, algo que sobre la marcha no será obstáculo para moverse con soltura.

El manillar y los mandos caen en las manos de forma natural; sin embargo, al ir a colocar los pies sobre las estriberas, descubrimos que están situadas muy bajas y centradas cuando de forma instintiva tratábamos de colocar los pies en una posición más retrasada y alta.

Macbor-Fun125-Prueba_6
El sistema de escape con silencioso desdoblado en una triple salida es uno de sus rasgos más característicos.

El resultado es una postura más cómoda y erguida que en una deportiva pura y que, aunque merma la distancia libra la suelo, es una circunstancia con la que se puede lidiar sin mayor dificultad circulando.

Engranar primera y dejar ir suavemente el embrague nos descubre un motor que, a pesar de ofrecer una potencia discreta, poco más de 10 CV, ha de bregar con un peso muy reducido y como resultado ofrece un rendimiento sorprendente.

A su buen comportamiento contribuye un cambio de cinco velocidades bien escalonado y, aunque en ocasiones, apurando la marcha llegamos al corte de encendido, las prestaciones son más que suficientes para asegurar la diversión.

Macbor-Fun125-Prueba_2

Tiene, además, una buena respuesta en bajos, lo que hace muy dulce y sencilla la circulación en ciudad.

Ya en carretera, sorprende la estabilidad que proporcionan el conjunto de suspensiones, chasis y ruedas. Muy eficaz en cambios de dirección, no pierde la trazada en curva, algo que en un principio temimos por la rueda pequeña y la dureza del neumático.

Las suspensiones trabajan de forma muy correcta y, quizás, resultan ligeramente blandas en un intento de absorber algo más las irregularidades que las llantas de 12” no serán capaces de obviar.

Esa maniobrabilidad se puso claramente de manifiesto en las tandas que pudimos hacer en circuito, desde luego no su entorno natural, aunque tremendamente divertido, lo mismo que el buen hacer de los frenos.

Macbor-Fun125-Prueba_5
Moderno cuadro digital de gran formato con toda la información necesaria y una retroiluminación a escoger en varios colores.

El sistema CBS trabaja sin dejarse notar demasiado, ya que, aunque no dejaba deslizar de atrás en la pista porque no se podía desconectar, en su uso habitual en la calle será muy eficaz. El tacto es potente y dosificable.

Notable. Macbor ha vuelto a dar en la diana. Habrá quien piense que esta moto es solo para fines de semana, para la casa en el campo o la caravana, para alquileres en zonas de costa o similares; sin embargo, estoy seguro de que puede ser la perfecta compañera del día a día en cualquier ciudad.

Ágil, pequeña, económica y fácil en todos los sentidos, además de muy atractiva. ¿Quién quiere más?

Por cierto, la pequeña Macbor Fun 125 admite un sinfín de personalizaciones, manetas, escapes, estriberas, espejos… que la pueden convertir en la más bonita del barrio. Solo hay que entrar en su juego, ¿la dejarás pasar de largo?

Macbor-Fun125-Prueba_1

Ficha técnica Macbor Fun 125

Motor tipo: 1 cil., 4T, aire, 2V SOHC
Diámetro x carrera: 52,4 mm x 57,8 mm 
Cilindrada: 124,7 c.c.
Potencia máxima: 7,8 kW (10,4 CV) a 8.500 rpm
Alimentación: Inyección electrónica Delphi
Cambio: 5 velocidades
Embrague: Multidisco en aceite, por cable
Transmisión secundaria: Por cadena de retenes
Tipo chasis: Simple cuna en tubo de acero
Geometría de dirección: 25°
Basculante: Doble brazo de acero
Suspensión delantera: Horquilla invertida
Suspensión posterior: Monoamortiguador ajustable en precarga
Freno delantero: Disco de 220 mm con pinza de dos pistones, CBS
Freno trasero: Disco de 190 mm con pinza de un pistón
Neumáticos: 120/70-12” y 130/70-12”
Distancia ejes: 1.220 mm
Altura asiento: 760 mm
Peso -llenos-: 131 kg
Depósito: 13 litros
Consumo medio: 2,2 l/100 km
Autonomía teórica: 590 km
Precio: 2.199 euros
Garantía oficial: 2 años
Importador: Motos Bordoy, S.L.

Equipamiento de serie

Instrumentación digital LCD
Odómetro parcial doble
Indicador temperatura ambiente
Indicador de nivel de gasolina
Warning
Indicador de velocidad insertada
Freno combinado

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Newsletter

Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2049

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Los + leídos