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Prueba Macbor Eight Mile 500 SCR / STR. Con gusto y racionalidad

La marca española se adentra en el disputado segmento de las naked de estilo neoretro y scrambler de media cilindrada dirigidas particularmente al público del carnet A2. Y lo hace a través de dos modelos – Macbor Eight Mile 500 SCR / STR – con una imagen cuidada y personal, buenos componentes, y un comportamiento que, como veremos, es en líneas generales muy notable.

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Macbor está todavía asimilando el gran éxito de su primer modelo de media cilindrada en segmento trail, la Montana XR5, cuando se aventura en el feroz nicho de las naked de hasta 47 CV de potencia máxima válidas para el A2. Pero como la marca española se distingue por el carácter, la personalidad, que imprime a sus modelos, no ha querido hacerlo con una moto de corte meramente utilitario y “convencional”. ¡Que va! Se ha atrevido con una moto, desdoblada en dos versiones, de aspecto poderosamente llamativo, pero funcionalmente polivalente hasta el extremo.

Macbor Eight Mile 500

Sin entrar demasiado en detalles técnicos (os emplazo al apartado “La técnica”), para no perdernos en descripciones en cuanto a sus componentes y las diferencias entre las Eigth Mile 500 Scrambler y Street, vamos directamente al meollo de la cuestión, tras haberlas probado intensamente en la isla de Las Palmas de Gran Canarias, donde fuimos convocados para lo ocasión…

¡Empezamos!

Al tomar los mandos en cualquiera de ellas rápidamente te haces a su posición de conducción. El cuerpo adopta una posición erguida, los brazos recaen cómodamente sobre el manillar, y el triángulo formado con los estribos es muy natural. Ahora bien, si en la SCR, con 210 mm de altura libre al suelo y 820 mm de altura de asiento, las piernas quedan semiflexionadas en un ángulo perfecto al circular, y sin dejar de llegar bien al suelo con las dos piernas sin ser alto; en la STR con 790 mm de altura de asiento, apoyas los pies tanto y tan fácilmente, que casi tienes la sensación, exagerando un poco, de ir en una cruiser.

Macbor Eight Mile 500

Es extremadamente manejable, fácil de mover, y se siente y es ligera (173 kg declarados en seco). Una moto ideal para desenvolverse por ciudad, aunque también lo es la Scrambler por supuesto, que aporta un plus de confianza a los conductores más inexpertos o de talla pequeña. Es también por ello que es particularmente apta para el sexo femenino. Esto, lógicamente, condiciona a los conductores de talla alta.

Por otro lado, como sus estribos se localizan bastante cerca del suelo (190 mm), rozan antes de lo que te puedes esperar a la hora de inclinar la moto en los virajes, o rotondas, por ejemplo, si las encaras con cierta agresividad.

Teniendo en cuenta estas puntualizaciones, si les sumamos una estética muy trabajada, muy buenos detalles de acabado y sobre todo un funcionamiento suave, fácil e intuitivo, llegas a la conclusión de que ambas versiones son realmente muy disfrutables en el día a día.

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Macbor Eight Mile 500

Y no sólo para los usuarios de A2, sino para cualquiera, porque su comportamiento dinámico y prestaciones brillan a gran altura en otros ambientes, como veremos a continuación, y porque sus costes de mantenimiento, impuestos, etc., son mucho más contenidos que en motos de mayor cilindrada y potencia.

Carretera y manta

Rodando en autopista con las Macbor Eight Mile 500 hay poco que contar. Mantienen sin problemas velocidades legales y no tan legales, la protección aerodinámica condiciona los desplazamientos de largas distancias como naked que son; y por ergonomía, y mullido de asiento (bastante blando pero muy cómodo), son muy llevaderas. El espacio para el ocupante no es destacable, y carece de asas, así que mejor si es ocasional que habitual.

En carreteras de montaña, sean muy viradas o más rápidas, con asfalto impecable o rizado e incluso roto, las nuevas Eight Mile 500 se desenvuelven como pez en el agua, siendo capaces de aportar un alto índice de satisfacción y felicidad en su conducción.

Como en ciudad, se perciben livianas e intuitivas, y su parte ciclo sobresale por encima de todo. Tanto la SCR, con sus suspensiones más largas y firmes, como la STR, más blandita en este aspecto, leen la carretera muy bien y son capaces de transmitir al conductor lo que está ocurriendo en cada momento a través de sus reacciones.

Macbor Eight Mile 500

La progresividad que le aportan las bieletas al amortiguador se percibe y se agrade claramente, mientras que ambas horquillas, cada una a su manera, trabajan con firmeza y aportan una gran confianza a la hora de frenarla a la entrada de las curvas. La correcta rigidez de su bastidor aporta estabilidad y precisión, y en ningún caso llegan a descomponerse.

La Scrambler, incluso no lo hace aplicando una conducción realmente deportiva y exprimiendo al máximo su bicilíndrico en paralelo. Sobre la Street sí encuentras antes el límite, al estar condicionada, como hemos comentado antes, por su altura libre al suelo. La frenada por su parte cumple, al ser suficientemente potente y dosificable. No hace falta más ni menos. Podría ser algo más sensible sustituyendo su bomba convencional por una radial, pero sinceramente no es necesario para una moto de sus prestaciones y características.

Macbor Eight Mile 500

Toca mencionar nuestra pequeña incursión off road. Sólo probé la STR, pero me sorprendió. Es en realidad una Montana XR5 con ligeros cambios… Así que, si hubiéramos tenido tiempo de aflojar todo lo posible las precargas de muelle de la horquilla y un poco del amortiguador, y de haber soltado los hidráulicos de extensión y compresión, estoy seguro de que su efectividad sería no buena, como así la percibí, sino notable. Además, es destacable la facilidad de desconexión total o parcial del ABS, en ambos modelos, desde el cuadro de instrumentos.

Hablemos del motor de las Macbor Eight Mile 500

Sin querer pedirle peras al olmo, el propulsor para el que se declaran 47 CV de potencia máxima, rinde a un buen nivel. Se desenvuelve bien a bajas revoluciones; el sonido emanado por el doble escape es muy atrayente y su volumen es perfecto a este régimen de giro (cuando aumenta se diluye y es mucho más discreto y silencioso).

Tiene unos consumos muy contenidos a tenor de lo declarado (3,9 l a los 100 km), y lo poco que bajo el indicador de nivel de combustible tras más de 160 km de ruta. A esto hay que sumar la precisión en la respuesta de su acelerador, digna de elogio, la buena gestión electrónica que se percibe en cada golpe de gas a cualquier régimen y en cualquier marcha; y un empuje muy plano y constante, sin ser lógicamente desbordante, hasta la línea roja situada a 9.000 rpm.

Es mejorable la retención del motor al reducir velocidades, algo brusca sino dosificas un poco con el embrague (una característica de este motor cuya configuración es utilizada en varias motos de diferente marcas y segmentos); el recorrido del selector del cambio, que se me antoja un poco largo; y las pequeñas vibraciones, en cualquier caso perfectamente asumibles, que llegan desde el asiento al conductor a partir de las 6.000/6.500 rpm en adelante.

No cabe duda de que Macbor, a pesar de su juventud en el segmento de las motos de media cilindrada, quiere hacerlo muy bien.

La Montana XR5 lo está demostrando en su área, y las Eight Mile 500 SCR y STR lo harán. Y para que no te quepa duda, tienes unidades de prueba disponible en todos los concesionarios de la marca. Si te interesan, acércate y pruébalas… ¡Quizá tu futura moto te esté esperando!

La Técnica

El rasgo más característico de las Macbor Eight Mile 500 es que derivan técnicamente hablando de la Montana XR5.

El propulsor está fabricado por Loncin en China (como la moto, que la construye Colove bajo las indicaciones y especificaciones de Bordoy, propietaria de la marca Macbor), y es compartido con motos de otras firmas, como la Voge 500 DS y DSX (Voge pertenece a Loncin). Se trata de un bicilíndrico en paralelo multiválvulas con refrigeración líquida, doble árbol en cabeza, inyección BOSCH y Dual Oxygen Sensor, para ajustar continuamente la mezcla aire-gasolina en los cilindros y obtener el máximo rendimiento y menor consumo.

Macbor Eight Mile 500

El bastidor de sección rectangular está fabricado en acero Q345, para aportar rigidez y ligereza. Todos los rodamientos son reforzados; los ejes de las ruedas son huecos para reducir el peso, y multitud de componentes son de aluminio: manillar, tijas, estribos, pata de cabra, cubre cárter y basculante. Las llantas son de aluminio forjado en la Street, y de radios en la Scrambler. Ambas tubeless.

Los grupos ópticos son Full LED, y el cuadro es una pantalla a color de LED con velocímetro, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, temperatura de motor, modo del ABS así como diferentes testigos de aviso. No tiene reloj horario ni indicador de temperatura ambiente. Dispone de una práctica toma USB en su parte lateral.

La STR está disponible en color rojo y gris (6.299 euros), y la SCR en amarillo, negro y rojo (6.599 euros).

Lo que más no ha gustado y lo que menos…

Solo+

Personalidad, cuidado en los detalles y una gran polivalencia, buen tacto, y facilidad de conducción son características intrínsecas a ambos modelos.

Solo-

Visibilidad de instrumentación sólo aceptable. Sin reloj horario. Selector del cambio con bastante recorrido y ligeras vibraciones a partir de medio-alto régimen de giro.

Ficha Técnica Macbor Eight Mile 500

Motor tipo:                            2 cilindros paralelos, 4T, LC, DOHC

Diámetro x carrera:             67 x 66,8 mm

Cilindrada:                           471 cc

Potencia máxima:                 35 kW (47 CV) a 8.500 rpm

Par motor máximo:              43 Nm a 6.500 rpm

Alimentación:                       Inyección electrónica BOSCH

Emisiones de CO2:               N.D g/km

Cambio:                                 6 velocidades

Embrague:                            Multidisco bañado en aceite

Transmisión secundaria:     Cadena de eslabones

Tipo chasis:                           Doble viga tubular de acero

Geometría de dirección:      N.D.

Basculante:                           Monobrazo de aluminio

Suspensión delantera:         Horquilla invertida KYB 41 mm. multirregulable. Recorrido 195 mm. (SCR). Horquilla invertida KYB 41 mm. No regulable. Recorrido 155 mm. (STR)

Suspensión posterior:          Monoamortiguador KYB multirregulable. Sistema progresivo por bieletas. Recorrido 200 mm. (SCR). Monoamortiguador KYB regulable en precarga. Sistema progresivo por bieletas. Recorrido 165 mm. (STR)

Freno delantero:                   Dos discos lobulados de 298 mm. Pinzas Nissin de 2 pistones.

Freno trasero:                       Disco lobulado de 240 mm. Pinza Nissin simple pistón.

Neumáticos:                                      110/80-19” y 150/70-17” (STR). 110/80-18” y 160/70-17” (SCR).

Largo total:                           2.110 mm

Altura máxima:                    1.145 mm

Anchura máxima:                895 mm

Distancia ejes:                       1.440 mm

Altura asiento:                      820 mm (SCR). 790 mm (STR)

Depósito:                               18 litros

Consumo medio:                  3,9 litros

Autonomía teórica:              473 km

Garantía oficial:                   2 años

Importador:                          Motos Bordoy

Contacto:                               +34 93.588.11.33

Web:   www.macbor.com

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1 comentario en «Prueba Macbor Eight Mile 500 SCR / STR. Con gusto y racionalidad»

  1. La moto tiene buena pinta pero opino que deberían bajarla de los 6000 euros si quieren competir con motocicletas de similares prestaciones de marcas más reconocidas

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