Prueba en ruta Honda Africa Twin 1100 (I): De la oficina al desierto
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Prueba en ruta Honda Africa Twin 1100 (I): De la oficina al desierto

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La Africa Twin es un modelo que se ha caracterizado siempre por poder afrontar tantos retos como ideas tengamos. Esta última versión, la Honda Africa Twin 1100, lleva el concepto tan allá que no se nos ocurría mejor modo de probarlo que en un tour por lo más profundo de los desiertos del sur de Marruecos, con todo tipo de terreno por recorrer, desde los asfaltos gastados hasta los pedregales, pasando, cómo no, por los arenales cercanos a Merzouga y las dunas de Erg Chebbi.

Desde su primera versión, aquella 650 de mediados de los 80, las Honda Africa Twin se llaman así por algo, y aprovechando que Honda España iba a presentar a la prensa nacional su última versión, la 1100, en tierras marroquíes, quisimos completar con ella una ruta que aquí os mostramos y que hará las delicias de quienes disfrutan saliendo de vez en cuando del asfalto. Y es que Merzouga y sus inmediaciones son la meca de quienes amamos los viajes de aventura y soñamos con las imágenes que vemos desde hace décadas en los raids…

Como bien sabéis, el pasado mes de otoño ya pudimos probar las nuevas Honda Africa Twin 1100, en sus dos versiones -normal y Adventure Sports, manual o DCT en ambos casos), por las carreteras y pistas de Cerdeña, con motivo de su presentación mundial.

Esas pistas por las que nos movimos eran, principalmente, terreno con suelo duro y polvoriento, muy deslizante, pero fueron suficientes para intuir que, en condiciones de auténtico offroad, las nuevas versiones de las Africa Twin se comportarían aún mejor que las anteriores. Pero como quiera que las cosas hay que experimentarlas, que no basta con la teoría, qué mejor que el sur de Marruecos…

Si quieres off-road de aventura variado y espectacular, debes cruzar el estrecho de Gibraltar e ir al país vecino… Todo su variadísimo territorio es un paraíso para las trail y enduro, y allí nos fuimos a recorrer con ellas una ruta por las inmediaciones de las míticas arenas de Merzouga de la que os queremos dar detalle, puesto que todo motero que ya ha estado allí está deseando volver, y quien no lo ha hecho, o sueña con ello, o bien aún no sabe que debería estar haciéndolo.

En buenas manos

Honda España, con el inestimable apoyo técnico y logístico de Towca, su concesionario de Granada -cuyos responsables son unos auténticos expertos en organizar lo inimaginable en Marruecos-, nos preparó dos jornadas en las que ponernos a prueba tanto a nosotros mismos, como a sus 1100.

Vaya por delante que ya tenía claro que nuestro límite podría llegar mucho antes que el de las AT, porque tuve el honor de tomar parte, en la primavera de 2017, en la primera edición del Africa Twin Morocco Epic Tour. Cruzamos entonces el país de arriba abajo, a lomos de una AT DCT de la primera serie, encontrando condiciones climáticas duras en el Atlas (nieve y barro), pistas duras y cada vez más pedregosas en la zona media del país, y finalmente llegando a las planicies desérticas, antes pelearnos con las lenguas y ríos de arena, antes de llegar a jugar incluso con las dunas de Erg Chebbi.

Sí, la AT pudo con eso como si nada, incluso en su versión DCT, para despejar todas las dudas posibles. Así pues, sospechábamos que esta tercera generación de las Africa Twin 1100, que es más ligera, más potente, mucho más sofisticada electrónicamente, lo iba a poner todo mucho más fácil si cabe.

El caso es que, tras haber hecho escala en Fez, llegamos a Errachidia en avión, desplazándonos en taxi hasta Erfoud, donde se encuentra el más conocido de los hoteles Xaluca (pese a que el de Tombuctú fue el primero en inaugurarse). Allí se había establecido la base de operaciones de la primera etapa, justo a la salida de Erfoud y su bullicio.

Una ciudad de la que merece la pena la visita a su zoco (si bien quien sea sensible no deberá entrar en la zona de las carnes, afortunadamente bien diferenciada del resto), y a sus tiendas de fósiles y souvenirs diversos, donde podemos divertirnos regateando.

En el pueblo hay talleres mecánicos donde uno se sorprendería de lo que se llega a reparar en ellos… Tienen recambio para la mayor parte de los 4×4 de las tres últimas décadas, y saben pelearse hasta con centralitas modernas, pese a tener aspecto de proceder de 50 años atrás. Si te quedas clavado en las dunas sin embrague o con un diferencial roto, ellos lo arreglan, seguro…

Escenario de película

Dejando atrás el pueblo, la jornada comenzaría por un tour dejando atrás Erfoud, con un breve alto en el Ksar Hbibat para hacer un par de fotos. Nos sirve para ver que, a medida que sube el sol, aumenta la temperatura rápidamente. Menos mal, porque a las 9 de la mañana el termómetro estaba en negativo…

Seguimos por la N13 en dirección a la N12, tras lo que pasados unos km dejamos el asfalto. Justo antes debemos recordar escoger el modo offroad y desactivar ABS y control de par. Nada que temer, porque llevamos montados unos Continental TKC 80, con su afamado taco, capaz de traccionar por igual entre piedras que en la arena.

No hemos recorrido ni un kilómetro en la tierra y nos adentramos en Gara Medouar, un lugar legendario que ya has visto en fotos o como escenario en alguna película, seguro, pero que sobrecoge cuando lo visitas, aunque seas repetidor. Subir a su mirador te transporta a otro mundo…

Allí estarás en paz total con la inmensidad de las desérticas pistas, quizá solamente en compañía de algunos bereberes llegados a pie o en bicicleta que intentarán venderte algún souvenir hecho con fósiles.

Tras el alto y las fotos de rigor, seguimos por una pista que a ratos es más o menos pedregosa hacia Jorf. Son unos cuantos kilómetros de navegación sencilla, en los que vemos que la Honda Africa Twin 1100 que llevamos permite ir a ritmos insanos, con total confort y seguridad, si bien lo recomendable siempre es bajar el ritmo en previsión de que te encuentres- -porque te los encontrarás…- algún pequeño corte, rocas o saltos, cuando no parches de arena que cuesta ver yendo deprisa.

Y, sobre todo, dejar mucho espacio respecto a la moto que nos precede, por el polvo que se levanta a nuestro paso, amén de parar hasta que se nos acerque quien vaya por detrás a la hora de tomar alguna de las múltiples ramificaciones de las marcas de ruedas que nos encontramos.

Los pozos de riego

Llegamos a Jorf, a pie de carretera, tras superar un último obstáculo, cruzamos un oued (río seco, a menudo con agua subterránea, y con fondo de arena) y unas cuantas lenguas arenosas repartidos aleatoriamente entre el trazado plagado de fesh-fesh, el polvo fino como el talco que se hizo famoso en legendarias etapas dakarianas.

En Jorf disfrutamos de un té mientras nos invitan a emplear unos minutos en visitar los pozos de irrigación, absolutamente recomendable, al tiempo que descansamos un poco. Aquí es donde empezamos a darnos cuenta de que hemos pasado del asfalto a las pistas duras, a las compuestas por piedra rota y a cruzar lenguas de arena sin tocar un solo tornillo de ajuste de las suspensiones de nuestra ya querida 1100.

Los compañeros que llevan las Adventure Sports disponen de las suspensiones Showa EERA autoajustables, una maravilla tecnológica, pero es que ya con las unidades estándar de la moto de la que pude disfrutar, la adaptación a los cambios de terreno es de libro.

Tras el descanso seguimos dirección Erfoud, y tras unos cuentos kms de asfalto, nos adentramos en otra pista con multitud de oueds primero, y con mucha roca que acaba en la subida a un puerto de montaña que nos proporciona inmejorables vistas de un territorio agreste, muy pedregoso, con muestras de choques entre placas tectónicas que han generado un territorio espectacular, y a muy pocos kilómetros de los anteriores, de aspecto radicalmente distinto.

Esto es una constante en Marruecos: cada pocos pasos recorridos puedes llegar a creer que has cambiado de país, ya que disfrutas de paisajes muy dispares en un radio muy pequeño.

Un total de 22 km de pistas abiertas, en las que se disfruta del tremendo aplomo de la AT en el campo, nos hacen llegar hasta el punto donde en un pequeño oasis nos han preparado una excelente comida bereber, en las excavaciones fosilíferas del Adrar Tchrafine, donde podemos contemplar de dónde sacan tantos ammonites y orthoceras fosilizados desde los tiempos del periodo Devónico de la era Paleozoica, formando el clásico mármol negro omnipresente en la zona.

Y es que nos movemos por lo que fue el fondo de un inmenso mar plagado de vida hace millones de años…

Mañana os seguimos contando más de este fascinante viaje.

FICHA TÉCNICA

Motor tipo: 2 cilindros en línea transversal 4T LC SOHC 8V

Cilindrada: 1.084 c.c.

Potencia máxima: 102 CV (75 kW) a 7.500 rpm

Par máximo: 105 Nm (10,7 kgm) a 6.250 rpm

Cambio: De 6 velocidades (DCT: semiautomática de doble embrague, 6 relaciones)

Transmisión secundaria: Por cadena de retenes

Tipo chasis: Tubular en acero

Suspensión delantera: Horquilla invertida Showa 45/220 mm, regulable en tres vías

Suspensión posterior: Amort. Showa con bieletas, 220 mm, regulable en precarga y extensión

Freno delantero: 2 discos de 310 mm, pinzas radiales Nissin de 4 pistones y Cornering ABS

Freno trasero: Disco 256 mm, pinza 2 pist. y Cornering ABS

Neumáticos: 90/90 x 21” y 150/70 x 18”

Altura asiento: 850/870 mm

Depósito: 18,8 l

Consumo medio: 6,5 l/100 km*

Autonomía teórica: 290 km*

Importador: Honda Motor Europe España Motorcycle Division

Contacto: 902 026 100

Web: www.honda.es

*Datos medidos durante la ruta, con un 75% de uso intensivo off-road

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