Prueba Benelli Leoncino 502: El león vuelve a Rugir
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Prueba Benelli Leoncino 502: El león vuelve a Rugir

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Si bien la marca de Pesaro ha pasado en los últimos años a integrarse dentro del gigante asiático Qianjiang, y esto puede haber disgustado a los usuarios más puristas, la realidad es que con la entrada de nuevo capital no solo se asegura el presente de la marca Benelli, sino que se establece la base tanto financiera como tecnológica para desarrollar una nueva gama de motos que aseguren su futuro, como la Benelli Leoncino 502 que probamos a continuación.

La trail TRK 502 es un buen ejemplo donde reflejarse para la Leoncino, ya que este modelo ha sido todo un éxito de ventas, especialmente en el mercado italiano. Y viendo las cartas que la nueva naked nos ha mostrado durante su presentación, tiene argumentos para superarla en ventas: el pequeño león cuenta con una estética atractiva, un motor al límite de potencia para el segmento A2, una parte ciclo a la altura e, incluso, una versión off-road para quien quiera salirse de la carretera. Y todo esto a un precio competitivo. La partida está servida.

Con un excepcional despliegue por parte de la marca, pudimos contemplar todas las unidades de la Leoncino que nos tenían preparadas para la ruta de prueba, y solo con verla la primera impresión es muy positiva. Luce un diseño bien conseguido, fruto del trabajo realizado en el nuevo centro de diseño de Pesaro, acorde con el gusto europeo de las naked-scrambler, que combina con buen criterio clasicismo y modernidad. De formas compactas, la parte frontal es la que más protagonismo se lleva, por la robusta horquilla invertida, faro moderno de leds y la miniatura del León colocado sobre el guardabarros delantero. Todo un guiño, junto a su nombre, al modelo en el que se ha inspirado, la Benelli Leoncino 125 de principios de los años cincuenta, que tras veinte años en el mercado supuso un gran éxito comercial para la marca.

El motor es el mismo propulsor bicilíndrico de cuatro tiempos de 499,6 c.c., con un diámetro de carrera de 69 x 66,8 mm, refrigerado por líquido con doble árbol de levas y ocho válvulas que equipa la trail TRK 502, que ofrece 47,6 CV a 8.500 rpm, y caja de cambio de seis relaciones, si bien en la Leoncino ha recibido modificaciones debidas al nuevo diseño del sistema de admisión y del escape. El calado del cigüeñal a 360º le otorga un sonido grave y característico, además de más elasticidad y mejores prestaciones a bajo régimen.

Todo el resto de los componentes son de nueva factura, desde el chasis tubular en acero del que cuelga el propulsor hasta el estilizado basculante tubular del que se extiende el portamatrículas trasero. Lo mismo que las suspensiones, robusta horquilla invertida delantera de 50 mm regulable, con un recorrido de 125 mm y un amortiguador trasero anclado directamente al chasis, con regulación de extensión y de precarga por pomo externo y que ofrece un recorrido de 128 mm. Y los frenos, doble disco delantero de 320 mm, con pinzas radiales de cuatro pistones firmados por Benelli, y un disco trasero de 260 mm con pinza de dos pistones.

En libertad

Tras poder comprobar el buen porte del León, tocaba sacarlo de su jaula de oro, como era el impresionante palacete Villa Des Vergers, ubicado en la región de Rímini, y ponerlo en libertad por las magníficas carreteras italianas que nos esperaban.

Giramos la llave de contacto y el León vuelve a rugir, lo hace con un sonido ronco, con personalidad. El ralentí es estable y sitúa la aguja del tacómetro digital sobre las 1.500 rpm sin transmitir incómodas vibraciones.

Damos gas y la moto sale alegre, el tacto del motor es suave, pero inmediato, con una buena respuesta en cualquier marcha, a lo que contribuye la incorporación del acelerador electrónico con alimentación por inyectores de 37 mm y al buen trabajo de mapping realizado, que da lo mejor de sí en marchas cortas y a medio régimen, mientras que a altas revoluciones es algo plana.

La posición de conducción es cómoda y relajada, al llevar tanto los brazos como las piernas en una posición natural que no se ve cargada a medida que sumamos kilómetros, mientras que el asiento, de bello diseño, muy cómodo al principio, seguramente acaba endureciendo las posaderas en rutas muy largas.

El buen aplomo del tren delantero, junto con su amplio manillar, hacen que sea muy fácil de conducir, enseguida te haces a ella, a lo que ayuda un peso reducido, pues declara apenas 207 kilos con el depósito lleno, y se muestra ágil en los cambios de dirección.

El cambio, aunque un poco duro, era preciso y cada reducción estaba acompañada por el rugido del motor que, unido a la buena respuesta en medios, te da la sensación de conducir una moto de mayor cilindrada.

En un recorrido de montaña revirado como el que pudimos disfrutar tuvimos ocasión de probar las suspensiones a fondo. Si bien en una conducción normal cumplen bien con su función a un ritmo elevado, y tragándonos todos los baches que aparecen en nuestra trazada, notamos que la cosa se complica, sobre todo en la parte trasera, que no absorbe todos los baches y transmite algunas incómodas sacudidas, aunque la trazada no se vea afectada, ya que además de ágil es muy estable.

En las curvas cerradas, en las que tiramos con ganas de frenos, la moto responde muy bien, la frenada modulable y potente cuenta con sistema ABS de Bosch y detiene los Pirelli Angel que monta de serie (Pirelli MT60 para la versión off-road) donde queramos. El depósito de combustible, de 13,2 litros, ofrece una autonomía de unos 300 km gracias a su bajo consumo.

Ya de vuelta al punto de origen y tras haber dejado las zonas más reviradas detrás, uno vuelve con esa sonrisa bajo el casco de haber disfrutado con la Leoncino, pensando que si se ha comportado con buena soltura en un recorrido tan exigente y a ritmo alto, cumplirá perfectamente con la gran mayoría de usos a los que será destinada. Da igual si se le dará un uso urbano, donde su altura de asiento de 815 mm permite llegar bien al suelo y su peso no será un inconveniente para manejarla, como en carretera, donde se dejará llevar y pondrá las cosas fáciles a sus usuarios.

Y hablando de poner las cosas fáciles, la Benelli Leoncino 502 arranca esta labor en el momento de su adquisición, ya que tiene un precio ajustado de 5.999 euros.

 

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