Probamos la versión más "off" de la TR650, Husqvarna TR650 Terra
Connect with us
Publicidad

Sin categoría

Probamos la versión más «off» de la TR650, Husqvarna TR650 Terra

Publicado

el

Éramos muchos los que echábamos de menos aquellas trail monocilíndricas de hace dos o tres décadas, esas archiconocidas XT600, Dominator, DR600, etc., con las que hacíamos absolutamente de todo: curvas en puertos de montaña, excursiones off-road e incluso viajes en verano. Motos robustas y de sencillo mantenimiento a las que podías meter mano en el parking de casa o en la misma acera. Por suerte, y en esta época de carencias, precariedades y restriccciones, los constructores vuelven a apostar por las motos polivalentes que sirven para todo, fiables y asequibles. Como esta Husqvarna Terra, sin ir más lejos.

Casi todas las trail de gama media se ofrecen en versiones on y off; o sea, con la opción 100 % asfálticas y también con la versión de ruedas más aptas para poder circular por tierra. Husqvarna hizo lo propio con las TR650, posiblemente las trail más parecidas a la Yamaha XT660 (R y X) en cuanto a filosofía.

La Terra difiere de su hermana de asfalto, y no sólo porque sus llantas son de 21” y 18”, en lugar de las 19” y 17” de la Strada, y desde luego, en los neumáticos. ¡Ah!, una curiosidad: el ABS es opcional en la Terra (de serie en la Strada), y si optamos por este sistema la rueda trasera es de 17” en lugar de 18”. El motivo es que el sensor está regulado para la rueda de menor diámetro.

También se diferencian porque la de asfalto monta un guardabarros delantero pegado a la rueda, mientras que la Terra lo lleva alto y bajo el faro, pero además la curva de potencia está modificada, persiguiendo en la aventurera una entrega en bajos y medios más suave. Y con todo esto, ¿cambia el comportamiento entre una y otra? Pues la verdad es que sí.

Potente
El monocilíndrico de las TR650 proviene del de las BMW G650 GS, pero no es igual: tiene diferente culata, mayor compresión (12,3:1 por 11,5:1 de la BMW), distinta electrónica, escapes, etc. Con ello rinde nada menos que 10 CV más y gira casi 1.000 rpm por encima del de la GS (7.250 por 6.500 vueltas de la GS). El resto de la moto ya nada tiene que ver con la BMW, y el chasis es más sólido, y los frenos y suspensiones son distintos.

El mono de la Terra suena bien. Los escapes dejan pasar los suficientes decibelios como para emitir un rugido de aparato serio. Es alta, con una distancia del asiento hasta el suelo de 875 mm (865 mm si lleva la rueda trasera de 17”, en lugar de la de 18”), pero es estrecha y tampoco representa un gran problema llegar al suelo. Con mi 1,70 llegaba de puntillas, pero bajando un solo pie se mantiene el equilibrio perfectamente. Se declaran 165 kg en vacío, un peso fácil de manejar en parado.

En el 50 % asfáltico de la TR650 también se incluye un uso urbano, y la Husqvarna tiene a favor un motor elástico, una buena agilidad y un conjunto estrecho. La parte más ancha, el manillar, pasa por encima de los retrovisores de los coches fácilmente. Al principio pensé que me iba a dar pereza cruzar los 9 km de tráfico urbano que hay desde mi casa a la redacción de Solo Moto y viceversa, pero enseguida me di cuenta de que la Terra era ágil entre el tráfico e incluso divertida, y que su respuesta al gas en medios permitía aceleraciones considerables. En alguna ocasión incluso me obsequió con algún divertido caballito involuntario que le daba chispa al aburrido tráfico urbano.

Mirando bajo el asiento aparecen las herramientas (muy básicas) y la instalación eléctrica. No hay espacio para un antirrobo, ni de disco. Para el pasajero hay un par de asas junto a la parrilla. Un último apunte: la instrumentación. Sin concesiones a lo superfluo, no está mal para una trail monocilíndrica, aunque se echa de menos un nivel de gasolina. Eso sí, dispone de un indicador de temperatura exterior y también de consumo (en kilómetros/litro).

On road
Había quedado con Nicki, el fotógrafo, cerca de su pueblo, a casi 100 km de mi casa. Salí temprano y el día era frío. Entonces eché en falta la cúpula y los puños térmicos que montaba la unidad de GS Sertao que había probado unos días antes. El aire llega limpiamente al cuerpo sin nada que lo desvíe, y si encima sopla el viento, hace el trayecto un tanto cansado. Lástima, porque por lo demás el asiento es suficientemente cómodo y el motor vibra francamente poco. El desarrollo es largo y a los 120 km/h legales el motor se está fumando un puro, ronroneando en 5ª a unas 4.700 rpm. La Terra no muestra la precisión a alta velocidad de su asfáltica hermana Strada: la rueda de 21”, con los neumáticos Metzeler Enduro Sahara, con más taco, y el guardabarros delantero elevado propician ciertos movimientos que nunca van más allá de un ligero bamboleo.

Entre curvas, el motor me pareció muy bueno, empujando con fuerza a la salida de curvas. La entrada es menos rápida que en la Strada, debido exclusivamente a sus ruedas: ni el diámetro ni el perfil son los mismos (21” en la Terra, 19” en la Strada), y la aventurera es más dura a la hora de tumbarla, pero, tranquilos, que permite divertirse y mantener un ritmo vivo. A la salida de las curvas y especialmente en 2ª se puede hacer deslizar la rueda trasera a base de gas, algo que resulta fácil y divertido.

Los frenos no son excesivamente potentes, y si estamos realizando una conducción deportiva habrá que presionar la maneta con ganas para obtener buenas detenciones. Nuestra unidad montaba el ABS opcional (fácilmente desconectable con un pulsador en el manillar), que funciona muy bien. Si en la rueda trasera entra con facilidad, delante permite frenar fuerte antes de actuar, y cuando lo hace es que ya estamos bloqueando el neumático…

Dejemos el asfalto
Hacía tiempo que no probaba una trail 50/50 como las de antes, esas que no tienen el tamaño del Titanic, no pesan 250 kg, ni tienen 130 CV, ni usan neumáticos que no quieren ver la tierra ni en pintura. No, la Terra hace honor a su nombre y aunque no es una pluma permite encarar las pistas con un elevado grado de confianza. Los Sahara traccionan notablemente bien fuera del asfalto, y si se tiene la precaución de bajar sus presiones, la Husqvarna es muy noble y permite un ritmo rápido por pistas. Nuestra unidad equipaba el ABS opcional, que se puede desconectar al momento pulsando el botón en el conmutador izquierdo, algo necesario si se va a circular en tierra.

Aunque no soy un experto en conducción off-road, la verdad es que me divertí con la Terra al dejar la carretera. Es noble y fácil, de esas motos que no engañan ni asustan. Se podría pedir más recorrido de suspensiones, porque si aumentamos el ritmo y hay muchos baches hacen tope con cierta facilidad, teniendo en cuenta que tienen que jugar esa difícil papeleta de ser también funcionales en asfalto.

La tracción es buena, y los neumáticos Sahara mixtos traccionan en tierra bastante mejor que otros trail que he probado, y sólo pierden adherencia cuando realmente lo buscas, forzando la dirección o abriendo el gas sin contemplaciones.

El asiento es más trail que enduro, relativamente confortable y ancho, aunque en la zona de unión con el depósito es bastante estrecho y permite la conducción de pie. En definitiva, la Husqvarna Terra me ha retornado sensaciones que casi había olvidado, de motos de espíritu libre y aventurero, que permiten disfrutar en asfalto y también fuera de él.

Justo tras probar la Husqvarna Terra llegó la noticia de que BMW ha vendido su marca Husqvarna a Stefan Pierer –el jefe de KTM-. Bien, la marca pasa de unas buenas manos a otras igual de buenas, una marca que ha demostrado que sabe hacer buenas motos tanto de carretera como de off-road. ¡Suerte!

Prueba publicada en la revista Solo Moto nº1911
Si quieres el número puedes pedirlo a nuestro departamento de suscripciones

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Newsletter

Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2049

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Los + leídos