Probamos la nueva Lambretta LN 125: un regreso muy esperado
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Probamos la nueva Lambretta LN 125: un regreso muy esperado

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Neoclásico y moderno
Como buen scooter clásico, la LN 125 es estéticamente muy llamativa y resulta espectacularmente atractiva desde todos los ángulos, y a pesar de su novedad, mantiene inalterado el estilo de sus históricas predecesoras, conservando ese saber hacer italiano que cautiva desde el primer golpe de vista. Su diseñador, Alessandro Tartarini, proviene de una familia de ilustres motoristas italianos, es hijo del famoso Leopoldo Tartarini, creador de Italjet, y ha demostrado tener las tablas necesarias para volver a plasmar de forma magnífica en su criatura la personalidad de uno de los scooters más revolucionarios de todos los tiempos. Para ello ha respetado la línea original, introduciendo en la nueva LN detalles tan característicos como el faro delantero de forma heptagonal, aunque en realidad se trate de una óptica redonda compuesta por una parábola Multiconvex y una bombilla halógena. Tampoco se ha olvidado de los imprescindibles cófanos que flanquean sus cuartos traseros, aunque en su caso son de forma semirrectangular y un poco más alargados, en lugar de los de tipo redondeado que podemos observar en las Vespa.

Uno de los principales atractivos es que, junto a su imagen vintage, Alessandro Tartarini incluye elementos de rabiosa actualidad, como por ejemplo el piloto posterior alargado y los intermitentes formados por baterías de leds, que se integran de forma magnífica en todo el conjunto y al mismo tiempo nos ofrecen unos resultados mucho mejores que los sistemas convencionales.

Lógicamente, la LN 125 es un vehículo moderno, y aunque sus formas despiertan cierta nostalgia para quienes conocelos las veteranas Lambretta, no debemos olvidar que se trata de un scooter de nueva generación y que, por lo tanto, su comportamiento y diseño tienen todo lo necesario para satisfacer las necesidades de los usuarios actuales. Disfruta de una calidad de acabados excelente, al mismo tiempo que goza de una cantidad y calidad de equipamiento considerable, con detalles tan prácticos como el mecanismo de apertura eléctrico del asiento -también se abre desde el contacto-, el bloqueo de encendido -heredado de Sym-, las estriberas escamoteables o el extra de acolchado para la porción de asiento del pasajero. Como buen scooter moderno, su capacidad de carga es muy importante, de ahí que esté provisto con elementos como el gacho retráctil que hay tras su escudo -no dispone de guanteras- y, por supuesto, el imprescindible habitáculo bajo el asiento, que en su caso acepta un casco tipo jet y poca cosa más al mismo tiempo.

Por último, observando su cuadro de instrumentos, nos daremos cuenta de que nos resulta un tanto familiar, y es que como sucede con los conmutadores, están suministrados por el mismo fabricante italiano que nutre a otras firmas como Vespa. Concretamente, en lo referente al tablier, comprobaremos que es el mismo que equipa la Vespa GTS. Éste está formado por un gran velocímetro, dos esferas analógicas para nivel de gasolina y batería, reloj digital y unos cuantos testigos luminosos, entre los que destaca el destinado a la reserva de gasolina. La distribución de todos ellos es buena y, gracias al fondo de color blanco, la facilidad de comprobación es muy destacable.

Solución urbana
Como ya ocurría en las primeras Lambretta, la LN 125 es un scooter diseñado específicamente para la ciudad, aunque en su caso equipa soluciones de lo más actuales para que su propietario disfrute, siempre, de lo mejor en aspectos como la movilidad. Para ello se ha fabricado con todo lo preciso para que goce no sólo de una extraordinaria facilidad de conducción, sino también para que sea particularmente ágil y capaz para lidiar contra el denso tráfico tan frecuente en los grandes núcleos urbanos europeos.

Con el objetivo de aumentar su capacidad de movimiento ha sido diseñada con unas dimensiones muy ajustadas, lo que la hace muy eficaz a la hora de realizar giros muy cerrados y lo bastante estrecha para poder colarse sin dificultades entre los coches parados. Desde el primer momento observaremos que la LN es muy ligera, una cualidad que se agradece cuando debemos maniobrar a poca velocidad o en parado, pero muy especialmente cuando al estacionar, la subamos o bajemos del caballete central. También dispone de un caballete lateral.


 

Como ya hemos dicho, su tamaño no es excesivamente grande, lo que no ha sido inconveniente para que esgrima un confort de marcha bueno. Esto se ha logrado aprovechando el espacio disponible al máximo, confiando en un asiento sin ningún tipo de apoyo, pero muy ancho y con un mullido interior generoso y acogedor. El manillar, totalmente plano, se encuentra a la distancia y altura suficientes para que al girar no toque en nuestras rodillas, y al mismo tiempo, nos ayuda a adoptar una postura natural que nos permitirá mantener la espalda y los brazos completamente relajados. La plataforma no es plana, y aunque el espacio no sobra, será el suficiente para sentirnos a gusto y sin estrecheces.

El lugar para un pasajero ocasional es bueno. El asiento puede acoger a dos ocupantes sin demasiados problemas y, respecto a las piernas, se han dispuesto unas estriberas de aluminio escamoteables para que no tenga que compartir la plataforma con el conductor. Además, para que el acompañante pueda sujetarse cómodamente, se ha instalado un asa de metal cromado en la parte trasera, rodeando el asiento, que resulta muy accesible.

Fruto de la colaboración
Aun siendo un proyecto completamente nuevo, la nueva LN 125 no es mérito exclusivo de Lambretta. Dada su novedad como marca, la firma italiana ha confiado gran parte de su desarrollo técnico a la taiwanesa Sym. De hecho, existe un acuerdo de colaboración entre ambas para que la firma asiática fabrique, con directrices italianas, las nuevas LN 125. No cabe duda de que ésta es una solución muy inteligente, pues resulta toda una garantía de fiabilidad y de calidad, ya que como todos sabréis, Sym es uno de los principales y más reconocidos fabricantes de scooters en todo el mundo; de hecho, no es la primera vez que una marca importante recurre a sus servicios y recursos industriales (Peugeot tiene varios modelos realizados junto a Sym).

Uno de los componentes más importantes aportados por Sym es el motor. En este caso se trata del mismo monocilíndrico 4T refrigerado por aire, culata de simple árbol de levas y dos válvulas ( SOHC 2V), alimentado por carburador (para no elevar su precio), con el cilindro con recubrimiento cerámico para mayor durabilidad, que ya hemos podido probar en scooters como el Sym Fiddle II 125, que, en muchos aspectos, comparte la misma genética con la Lambretta LN 125.

Como sucede en su colega asiático, este propulsor prioriza la durabilidad y fiabilidad a las prestaciones, de ahí que ofrezca una discreta potencia motor de sólo 8,8 CV, según el propio fabricante. Vistas las cifras en bruto, estaremos todos de acuerdo en que ciertamente no es mucho, aunque en la práctica se muestran suficientes para dar vida a un scooter cuyo conjunto alcanza un peso de 104 kg.

Desde el punto de vista de las prestaciones, su punto fuerte son las aceleraciones; desde parado sale con prontitud y sin vacilaciones, aunque superados los 80 km/h la aceleración se estabiliza un poco. La LN aprovecha de forma magnífica sus algo más de 8 CV, sobre todo en la zona baja y media, con unas recuperaciones entre los 50 y 70 km/h especialmente interesantes.

No es un scooter de grandes distancias, aunque su condición de ciudadano tampoco lo pretende; además, no se siente bien en vías rápidas, donde como mucho podremos alcanzar velocidades que rondan, no sin poco esfuerzo, los 100 km/h.

Lo mejor es que es un motor robusto y prácticamente indestructible gracias al recubrimiento cerámico de su cilindro. Por si fuera poco, goza de una gran suavidad a todo régimen, lo que ciertamente lo hace muy agradable de conducir.

Digna urbanita
Para compensar de algún modo esta falta de potencia, Lambretta ha dotado a la LN 125 con una gran capacidad de movimientos, que se ha conseguido gracias a una corta distancia entre ejes de 1.380 mm y a su chasis mutitubular -revestido con pinzas de chapa y plástico-, que al mismo tiempo disfruta de una considerable rigidez. Su dirección es un tanto ligera, aunque para nada se puede considerar un scooter inestable. De hecho, tanto en recta como en curva goza de una estabilidad considerable para estar aposentado sobre unas llantas de 12 pulgadas con neumáticos de 110/70 y 120/70 firmados por Maxxis.
En lo que respecta al sistema de amortiguación, en el caso de la LN está formado por una horquilla telehidráulica convencional y un único amortiguador hidráulico trasero que, a pesar de tener un reglaje de serie excesivamente blando, cumple con solvencia su labor. Sobre asfalto muy bacheado es donde peor reacciona: su funcionamiento se basa excesivamente en la acción del muelle, por lo que pierde en progresividad a la hora de absorber baches muy profundos.

Como no es un scooter que vaya a batir ningún récord, en frenos se ha optado por lo práctico e imprescindible. Los técnicos no se han exprimido demasiado las neuronas y han considerado que con un disco anterior de 190 mm -acompañado por una pinza de dos pistones paralelos- y el tambor trasero de 110 mm, la LN 125 tiene más que suficiente. Y la verdad es que sí; su suave mecánica no alcanza unas prestaciones que puedan poner en apuros el poder de retención de su sistema de frenada. Como es lógico, la mayor potencia corre a cargo del disco anterior, y la labor del tambor posterior es meramente de apoyo. Aunque, eso sí, deberemos estar siempre atentos y mantenerlo siempre bien tensado, pues su efectividad, especialmente por lo que respecta al tacto, depende mucho de ello.

Lambretta 100 %


Por primera vez en mucho tiempo ha aparecido un scooter digno de ser llamado Lambretta. Dejando de lado “experimentos” vistos en el pasado, la nueva LN 125 es, por derecho propio, la sucesora de una saga que durante muchas décadas cautivó al respetable y una de las pocas que pudo hacer algo de oposición ante un fenómeno de masas como era y es la firma Vespa. Son los primeros pasos desde su renacimiento, pero quién sabe si podemos estar ante el resurgimiento de una de las marcas míticas en el mundo del scooter.

Por el momento, sólo podremos adquirir la LN en dos versiones dependiendo de su decoración. La versión con la que hemos realizado esta prueba es la monocromática -disponible en tres colores- a un precio de 3.190 euros, aunque para los más nostálgicos también se han diseñado cinco combinaciones bicolor a un precio de 3.295 euros. La elección es vuestra.

Sus rivales
La nueva Lambretta LN 125 llega a un segmento dominado por su eterna rival, Vespa. Además, últimamente se ha reforzado con el lanzamiento de las nuevas Vespa 3V, aunque todos los modelos y versiones disponibles son ligeramente más caros. Aparte de ella, la LN también deberá enfrentarse al grupo de oponentes asiáticos que, si bien es cierto no cuentan con su solera, sí que pueden competir con precios muy bajos y un equipamiento importante en muchos casos.

Solo +
Bloqueo electrónico
Estética y acabados
Posición pasajero
Movilidad urbana
Manejabilidad
Equipamiento

Solo –
Freno trasero tambor
Espacio cofre

 

Prueba publicada en el Solo Scooter número 155
Si quieres el número puedes pedirlo a nuestro departamento de suscripciones

 

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