Probamos la Husqvarna CR125 especial del ganador de la categoría infantil de la Basella Race
Connect with us
Publicidad

Off-Road

Probamos la Husqvarna CR125 especial del ganador de la categoría infantil de la Basella Race

Publicado

el

Husqvarna es de los fabricantes que no han dejado de apostar por la categoría 125 c.c., tanto en motocross como en enduro, tanto para ocio como en la máxima competición; y por otro lado, hay que señalar que es el paso ideal y natural para hacer el salto de la categoría 85 c.c. a las ya grandes 250 c.c. 4T, o también para iniciar a los pilotos más noveles y, por qué no, para disfrutar al máximo con unas motos superdivertidas y ligeras.

Nos encontramos en el circuito barcelonés de Parcmotor Vallgorguina, marco ideal para rodar con este tipo de motocicletas por su terreno mixto duro-arena, peraltes, saltos rápidos y técnicos; en definitiva, perfecto para la pequeña y rabiosa Husky. Nada más poner en marcha la atractiva 125 c.c. y empezando a negociar las primeras rectas, curvas y mesetas, nos sorprende su motor y el buen trabajo realizado en la preparación por MB Racing; culata, cilindro, cárteres y válvula de escape modificados, escape y silencioso de carbono y firmados por Escalvini. En definitiva, una meticulosa y ordenada mezcla que nos resulta un pequeño y explosivo motor.

Dinamita
El nivel del propulsor Husqvarna 125 es altísimo, uno de los pocos motores de su cilindrada capaz de plantar cara a las poderosas 250 4T. El secreto se encuentra en su comportamiento en medios y en altos, donde su potencia es deslumbrante. El rendimiento en la zona intermedia nos permite emplearlos para salir de los peraltes con gran efectividad, sin tener que limitarnos a la zona de alto régimen, como sucede con otros motores de su cilindrada. En altos destaca la potencia, pero también la capacidad de estirada, que en determinadas rectas nos permite mantener la marcha, sin la pérdida de velocidad que conlleva insertar una marcha más al producirse un fuerte bajón en el régimen de giro del motor. Por si todo esto fuera poco, los bajos son los mejores que hemos probado en una 125; te permite avanzar más metros en menos tiempo y se mantiene en ese rango en el que parece que se va a parar en cualquier momento, pero nunca sucede y siempre sigue avanzando. El escalonado del cambio nos parece perfecto.

Puedes exprimirla al máximo para obtener todo su potencial, y te das cuenta de que el ritmo es muy alto, y no tiene nada que envidiar al de motores más potentes. Sobre el terreno duro con poca adherencia que hemos probado, esta Husky exige diligencia en el momento de abrir gas, y tras éste, acelerar con firmeza para ganar metros.

El embrague funciona con precisión, y resulta clave para dosificar la entrega de potencia en los puntos delicados. No da el menor síntoma de fatiga, y además el mando Reikon ofrece un tacto suave.

Peso pluma
La cifra de peso verificada define muy bien las sensaciones que nos ofrece la parte ciclo de la más pequeña de las Husqvarna’s. Son 90 kilos en orden de marcha para salir a parrilla, y éstos se transforman en una agilidad y rapidez de movimientos impresionantes. La entrada en curva es perfecta, y además el bastidor pisa con firmeza en el tren delantero, a la par que nos ofrece la estabilidad necesaria en las zonas rápidas.

La posición de conducción es excelente, algo que a priori puede contrastar con el volumen del depósito. El manillar Renthal 999 es muy cómodo, y está perfectamente posicionado. El resto de los mandos, con puños ProGrip y con la maneta de embrague Reikon, se encuentran colocados en la posición adecuada, y por ello, la CR nos ofrece una rápida adaptación; el asiento Selle dalla valle remata el conjunto.

El equipo de suspensiones trabajadas por el preparador francés Bud Racing están taradas para el peso de García, más blandas, pero aun así las hemos exprimido al máximo para poder contarles cómo funcionan. Ambos trenes trabajan bien compenetrados, algo que te da confianza en las reacciones que se producen en los rebotes. Destaca claramente la sensibilidad de la horquilla con tijas de la marca con set variable en su primer recorrido, pero sobre todo la capacidad de absorción que tiene en los impactos fuertes. Tras los saltos, o bien en los baches más duros, es capaz de absorber con eficacia la inercia que se produce en la fase de compresión, sin permitir que se transforme en un rebote descontrolado.

El correcto funcionamiento de la horquilla es clave en cualquier moto de off-road, y las reacciones de ésta no se trasladan para nada a la suspensión trasera. La capacidad de tracción es excelente, la rueda va muy pegada al suelo en las aceleraciones, mientras que en las frenadas, cuando rebota, lo hace de manera controlada. Los obstáculos se superan con facilidad, sin temer que un rebote inesperado provoque un fallo.

El conjunto de los frenos es potente, y, además, con un buen tacto que ayuda mucho a dosificar la frenada. El freno delantero muerde mucho por el disco sobredimensionado Wave con pastillas Galfer, al igual que el trasero, con el depósito del liquido de mayor tamaño que el de serie, no muestra el menor síntoma de fatiga o bloqueo por mucho que abusemos de él.

Como hemos dicho al principio, una moto tremendamente divertida con una preparación excelente, y además con unos detalles estéticos -como el kit de adhesivos o el tapón del aceite en rojo- que la convierten en la envidia de las parrillas de salida.

Por Ot Monstonís

Prueba publicada en la revista Solo Moto OffRoad  nº145
Si quieres el número puedes pedirlo a nuestro departamento de suscripciones.

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2056

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Publicidad

Solo Auto

La mejor información del mundo del automóvil la encontrarás en Solo Auto.

Los + leídos