Probamos, a fondo, la Yamaha MT-09
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Probamos, a fondo, la Yamaha MT-09

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Afortunadamente se siguen fabricando motos que me sorprenden, y la MT-09 es una de ellas. Cuando me subí a ella en el parking de la redacción después de que Lluís Morales le diera unas cuantas vueltas a la precarga de la horquilla delantera y con más dificultades por una cuestión de accesibilidad al amortiguador trasero, me senté en una moto muy original. No es una trail. No es una supermotard, ni una naked convencional, sino una curiosa combinación, con la estética parecida a otros modelos de la casa más grandes (MT-01) o más sencillos (MT-03) y algo de la FZ-8 pero más radical. Tiene un punto, por decirlo de alguna manera, gamberro, de streetfighter, pero por otra parte también respira cierto nivel tecnológico con el chasis formado por dos vigas de fundición de aluminio que se unen atornillados a la pipa de dirección.

Con las manos en alto y el culo a 815 mm del suelo, lo que significa que con una talla media se llega al suelo sin dificultad, la MT 09 es una moto que da que pensar.

Por una parte, el motor me parece extraordinario, la parte ciclo está a buen nivel y las suspensiones son algo blandas.

El motorista está cambiando de perfil. No voy a hablar de crisis sino de un cambio en las prioridades que ha derivado en un nuevo estilo de motorista. Con un ojo en la cartera se busca un tipo de moto, dejando de lado a quien escoge la opción del scooter, que por una parte sea atractiva estéticamente, que en cuanto a funcionamiento sea capaz de desenvolverse con facilidad entre el tráfico urbano y que por otra parte en carretera tenga un punto excitante. Éstas son las prioridades. Y la MT-09 es una buena moto para ir entre coches, a pesar de un ángulo de giro poco generoso condicionado por la altura de la horquilla y sus gruesas botellas al ser invertida. También tiene un punto picante, especialmente si eliges el modo A, con el que si te descuidas, la rueda delantera puede perder contacto con el suelo con una facilidad sorprendente.

Pero por otra parte, el hecho de poder ofrecer una gran moto como esta MT-09 a un precio ajustado lógicamente se tiene que ver reflejado en algunos de sus componentes. Así, el embrague es por cable, en lugar de ser con mando hidráulico o que el pulsador del menú del cuadro de instrumentos no está en el manillar sino que se ha ubicado junto al minimalista cuadro de instrumentos, que parece el de un scooter. Eso significa que para acceder a la información en orden de marcha (consumo, trip), tienes que soltar la mano izquierda del manillar. El gran esfuerzo que ha hecho Yamaha en esta revolucionaria MT-09 por poder ofrecerla a 7.799 euros también se nota en algunos materiales.

Ajustada
Con la MT-09 me acerqué a un concesionario de Barcelona donde comentamos su imagen agresiva, el impresionante tacto del motor, suspensiones… Con sorpresa, mi interlocutor me dijo lo siguiente. “Mira, Álex. Quien se compra este tipo de moto, ni se entera de si el amortiguador trasero o la horquilla son demasiado blandos o demasiado duros. De momento he vendido algunas unidades a motoristas con poca experiencia y están encantados, lo que desde mi punto de vista –me dice este experto vendedor– no es bueno. Las ventas de un nuevo modelo funcionan mejor cuando gusta a los motoristas más entendidos, porque éstos hablan bien y con conocimiento de su moto a sus colegas. Y el boca a boca en este caso funciona. Entre los que no son entendidos no suele funcionar, no forman parte de un grupo de moteros, sino que se trata de clientes aislados”. Bueno, no niego que mi interlocutor tuviera sus motivos, pero sí que me niego a pensar que las nuevas generaciones se compran las motos sólo por su imagen y que en realidad les da lo mismo llevar un nivel de suspensiones u otro.

Su posición de conducción está a medio camino entre una naked y una supermotard y el conjunto es estrecho y compacto

Antes de recogerla, mis colegas de la redacción me dijeron que la amortiguación era blanda. Así las cosas, le dimos precarga delante y detrás. La horquilla mejoró y el amortiguador multiajustable también, lo suficiente. Atrás ganamos algo de precisión en la conducción para que el amortiguador trasero trabajara equilibradamente.

Lo que trato de explicar y más que nada transmitir son dos cosas: en primer lugar que no estoy de acuerdo con que el teóricamente nuevo perfil de motorista se conforme con todo. Tal vez lo haga, pero sólo hasta cuando tenga oportunidad de poder comparar. Y en segundo lugar, lo que trato de decir es que si hay que rebajar costes para conseguir un precio competitivo, algo que es obligado en estos momentos, mejor hacerlo en cuestiones de estética, carrocería o gadgets antes de montar componentes demasiado sencillos. Y conste que no me refiero exclusivamente a esta MT-09. Punto.

Diferente

No sé si esta MT-09 (lo dudo…) alcanzará el nivel de popularidad que tuvo la V-Max, pero sí que creo que puede ser otro icono de la marca.

Sobre ella se tiene una gran sensación de control gracias a la combinación entre las manos elevadas y la sorprendente estrechez del punto de conexión entre el asiento y el depósito de combustible. También las piernas quedan bien adaptadas a una moto que gracias a las reducidas medidas de un motor muy compacto le otorgan un feeling un tanto especial. Sin ser una moto que se caracterice por una entrada en curva muy intuitiva, te haces con ella a los pocos kilómetros.

El cuadro de instrumentos digital situado ligeramente a la derecha es pequeñito y los dígitos del cuentarrevoluciones cuestan de ver con una mirada rápida, pero no engañan a la impresión que causa el nuevo tricilíndrico, especialmente en el modo STD.

¿Pero qué demonios es este modo STD que entra automáticamente cuando le das a la llave de contacto?, me preguntaba antes de informarme sobre la moto que llevaba entre las piernas… Pues resulta ser uno de los tres modos, el que más me gustó, el modo estándar, menos agresivo que el A y que el B.

Si abres el puño de gas con agresividad en el modo A y te dejas llevar, te aconsejo que te cojas fuerte al manillar y estés preparado ¡para ver cómo la rueda delantera despega!

No me voy a extender en su ficha técnica, pero sí conviene recordar que tiene tres modos diferentes: el A, que es el más agresivo; el estándar STD, que es el más equilibrado, y el B, que es más suave y pegajoso, más apropiado con lluvia o por ciudad, pero también más aburrido. A estos tres modos se accede a través de un pequeño pulsador situado en la piña derecha que parece el botón de arranque, pero éste es el interruptor que se encuentra justo encima y que parece el clásico desconectador… El botón de arranque no es por pulsación, sino que hay que deslizar el botón hacia abajo, algo que ya hemos visto en otros modelos.

El secreto del compacto tres cilindros de 847 cc, que rinde 115 CV, es que con buen criterio se ha utilizado la tecnología Crossplane, por el que entre las muñequillas del cigüeñal hay un desfase de 120º con los intervalos del encendido entre 0, 240 y 480 grados. Lógicamente no falta un ride by wire.

Misión cumplida
Lo han conseguido. Si querías una moto estéticamente rompedora y agresiva capaz de moverse por ciudad con soltura y que tenga ese punto picante y excitante que marca la diferencia, la MT-09 puede ser tu moto. Su relación peso-potencia, con sólo 220 kilogramos en orden de marcha, y su facilidad de conducción nos ha convencido. Tal y como cito al principio, no es una naked, ni una trail ni una supermotard, pero su comportamiento reúne lo mejor de cada una de ellas, con una sorprendente facilidad de conducción y de adaptación.

El sonido del escape recortado que asoma por el costado derecho es agradable y el de la admisión muy notorio. Por ciudad se agradece su ligereza y personalmente me encontré más cómodo con el modo STD que con el B, que se sugiere para ir entre coches. Los mandos son suaves, el cambio también, a bajas vueltas no vibra y sin tener aspectos prácticos como una parrilla portaobjetos o guantera, es una buena moto para el día a día y su rompedora estética no pasa desapercibida. El consumo con el modo STD es de unos 5,6 litros entre el tráfico urbano, donde sin ser una moto especialmente cómoda, se mueve con soltura.

Con un depósito que tiene una capacidad de combustible que no llega a los 14 litros que se anuncian (un litro menos), su autonomía es un poco limitada, puesto que para uso mixto de verdad, es decir, con autopista, carretera y ciudad, llega a los seis litros. Lógicamente siempre dependerá del tipo de conducción, pero a mí me dio este consumo sin ir pasado de vueltas. Eso sí, a la salida de algún peaje exprimí el tricilíndrico hasta las 11.500 rpm para disfrutar de sus sensaciones y es que… ¿no harías tú lo mismo con una moto como esta MT-09? Pues estoy seguro de que sí y si abres el puño de gas con agresividad y te dejas llevar, con el carácter de esta MT-09 en el modo A te aconsejo que te cojas fuerte al manillar y estés preparado para ver cómo la rueda delantera se despega del suelo… ¡es éste el lado salvaje de la MT-09 al que es difícil renunciar!

Saliendo de la gran ciudad y haciendo algo de autopista, tenía ganas de llegar a un tramo revirado para probar esta MT en una carretera de curvas.

Por autopista, a 120/130 kilómetros por hora, el motor gira sobre las 5.000 rpm, y la verdad es que cuesta bastante ver los dígitos del cuentavueltas, pues son muy pequeños.

Las vibraciones son aceptables, el sonido de la admisión muy notorio. Sobre las 6.000 rpm, las vibraciones se notan más, especialmente en las manos, pero nos son exageradas.

Un detalle que no me gustó es tener que soltar la mano izquierda del manillar para ir al pulsador del menú del minúsculo cuadro de instrumentos. Los retrovisores no ofrecen un campo de visión muy amplio pero sí suficiente.

En función del ritmo que imprimamos a nuestro viaje, el consumo oscilará entre los 5,8 litros y los 100 kilómetros y los 6,2 litros, lo que en cualquier caso no supone una gran autonomía, pues superará por poco los 200 kilómetros.

Entre curvas es una gozada. La posición de conducción con el manillar ancho y las estriberas bastante elevadas invitan a un pilotaje agresivo. Y si lo que quieres es agresividad, lo tuyo es el modo A, pero desde mi punto de vista, en este modo la conexión entre el puño de gas y la rueda delantera es demasiado brusca. Es éste un aspecto que se nota especialmente cuando abres el puño de gas a la salida de las curvas.

El motor respira a partir de las 2.500 rpm y en tercera incluso cuarta puede disfrutar de su buena entrega de potencia, especialmente con el modo STD. Es un motor muy generoso que tiene unos medios extraordinarios y que a partir de las 4.000 rpm empuja como un demonio hasta casi las 7.000 y, a partir de entonces, saca a relucir su enorme potencial, que te lleva hasta las 11.500 rpm antes de cortar el encendido.

En cualquier caso, no hace ninguna falta llevarlo hasta esos límites, a no ser que hayas tenido un mal día y necesites segregar pura adrenalina: entre las 2.500 y las 6.000 rpm hay una banda de utilización muy útil y complaciente…

La parte ciclo es muy sólida, delante –tras darle más precarga y sacar un poco de hidráulico– tiene un buen comportamiento, sin duda mejor que sin ser regulada. La MT-09 es una moto con la que en una carretera revirada te lo puedes pasar realmente bien. El motor siempre empuja, el chasis es rígido y noble y la frenada excepcional. En ocasiones he comentado que en según qué tipo de motos no es necesario tener la frenada de una superbike. Pues en esta MT la frenada es potente pero con buen tacto, muy modulable, y te permite controlar y dosificar tanto las frenadas bruscas como las más suaves, que precisan de feeling, como cuando quieres entrar en una curva acariciando la leva del freno…

En definitiva, en Yamaha apuestas por una moto muy atractiva y cargada de tecnología, que desde mi punto de vista puede conquistar a un nuevo perfil de motorista que esperemos que sea emergente y también a riders con más experiencia. Abre los ojos.

CÓMO VA EN…

CIUDAD

Es una buena ciudadana en cuanto a respuesta del motor, tacto de cambio y embrague. Fácil de conducir, pero no resulta práctica para llevar bultos y no tiene un gran ángulo de giro.

CARRETERA

Muy divertida y excitante. Invita a una conducción en plan fun bike con buena sensación de control. El motor es extraordinario, tiene una buena estabilidad, la frenada es muy buena.

AUTOPISTA

No tiene protección aerodinámica pero la cabeza queda ligeramente protegida gracias a un asiento bajo y el manillar alto. Poca autonomía. El pasajero va muy forzado.

SOLO +

  • Una moto con personalidad y mucho carácter. Estética agresiva, motor explosivo y con mucho par, ligera y estable, frenada con buen tacto, potente y progresivo

SOLO –

  • El amortiguador trasero es mejorable. El cuadro de instrumentos tiene los dígitos muy pequeñoos y su autonomía es escasa
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