Connect with us
Publicidad

Sin categoría

Nos sentamos a charlar, largo y tendido, con Marc Márquez

Publicado

el

De Marc Márquez, el actual líder del Mundial de 125cc y la gran sensación de la categoría en lo que llevamos de temporada, había oído hablar mucho antes de que llegase al Campeonato del Mundo. Por diversos lados me había llegado que había un niño que corría en los campeonatos infantiles catalanes que iba como un tiro. Recuerdo perfectamente el día en que Àngel Viladoms, ahora vicepresidente de le Federación Española, me habló de Marc Márquez. Y cuando a Àngel algún chico le llama la atención, raramente se equivoca. Bien es verdad que Marc no ha sido de los que llegaron al Mundial, vieron y vencieron. Probablemente porque cuando llegó era demasiado pequeño, muy pequeño.

Los lastres de cifras de dos dígitos en su moto se hicieron famosos en el paddock, así como las caídas que sufrió a lo largo del segundo año como piloto de KTM. “Muchas, más de las normales”, responde Marc cuando se le pregunta sobre esa época.

Como no podía ser de otra forma, el niño Marc dio paso al adolescente Marc. Creció, le cambió la voz, cogió la fuerza que le faltaba… y empezó a ganar GGPP. Primero uno, después otro, y otro… Cinco lleva esta temporada, cinco seguidos. Como corresponde a la fase de la vida en la que está, Marc Márquez ha cambiado mucho y en muy poco tiempo. Pero, afortunadamente diría yo, este cambio ha sido básicamente físico, porque en lo que a carácter se refiere, continúa siendo el chaval sencillo, discreto, educado y abierto a la vez que tímido que en su día llegó al Mundial. “En esto ayuda la gente que te rodea”, confiesa Marc cuando explica cómo evitar embriagarse de éxito o dejarse llevar cuando las cosas no salen bien.

Con Marc estuvimos la pasada semana. Nos vimos en la nave de Monlau Competición, a las afueras de Barcelona –compañía propiedad de Emilio Alzamora, su mentor- . Allí pasamos un buen rato charlando. Nos reímos, bromeamos y Marc contestó cada una de las preguntas con mucha naturalidad y sin pensarse demasiado las respuestas. Sólo hubo una con la que se quedó en blanco y buscó ayuda con la mirada. Fue una a propósito de su nuevo patrocinador, Profilatex, una marca de preservativos. ¿Os podéis imaginar cuál fue nuestra malévola pregunta, no?

SM: Todos estamos siendo testigos de cómo te están yendo las cosas, pero si te preguntase a ti qué tal va todo, ¿qué me contestarías?
Marc Márquez: El campeonato este año está siendo especialmente duro, porque los pilotos punteros como Espargaró o Terol siempre terminan delante. Es un campeonato en el que la regularidad cuenta mucho. Por ejemplo, yo en Jerez no puntué y me ha costado bastante recuperarlo a pesar de ganar cinco carreras. Si Terol no se hubiera lesionado en la pierna o no se hubiera caído en Montmeló, o si a Espargaró le hubiera ido un poco mejor, los tendría a entre uno o cinco puntos de diferencia.

SM: ¿De las cinco carreras que llevas ganadas, con cuál te quedas?
MM: Me quedaría con la de Montmeló. Fue una carrera casi perfecta, rodando muy bien, muy cómodo, y delante de la afición. Hice una carrera muy, muy buena… aunque también en la de Silverstone disfruté mucho.

SM: Me imagino que Jerez ha sido la gran decepción, ¿no?
MM:
Sí, fue un poco el peor momento de la temporada. Porque en Jerez también quería hacer un buen papel delante de la afición. En la pretemporada fuimos muy rápidos allí y estábamos en el nivel adecuado para subir al podio e intentar ganar. Fue un poco duro, porque no todo se frustró por un error propio, y esto a veces cuesta un poco de aceptar.

SM: No sé si será así, pero desde fuera da la sensación de que eres una persona bastante tranquila. Cuando vives una situación como la de Jerez, ¿te comes mucho el coco o eres capaz de pasar página con facilidad?
MM
: No, comerme el coco no me lo como mucho, siempre miro hacia delante. Pero no sólo cuando las cosas van mal. Cuando gano, ese día sí que lo disfruto, pero al siguiente día ya pienso en la próxima carrera o en el entrenamiento que toca. En estas situaciones ayuda mucho el entorno que tienes, las personas que te apoyan, porque influyen en que pienses en una cosa u otra.

SM: Cuando llegaste al Mundial lo hiciste precedido de un cartel de que ibas a hacerlo muy bien, muy bien. Has tardado tres años en hacer buenas esas predicciones. ¿Por qué? ¿Crees que habrías explotado antes si no hubieras tenido que pasar por la experiencia KTM?
MM:
Esto nunca lo sabré. Es como adivinar qué habría pasado si Jorge Lorenzo en 125 hubiese tenido una Aprilia en vez de una Derbi. No lo sabré nunca, pero no me arrepiento para nada de haber estado con KTM, en un equipo de fábrica. A lo mejor con una Aprilia o una Derbi habría podido luchar por ganar alguna carrera, pero también creo que la formación que me ha dado la KTM no me la habría dado una moto en un equipo privado.

SM: ¿Por qué?, ¿qué aprendiste en KTM?
MM:
Cuando tienes un equipo de fábrica pruebas cosas; el equipo era buenísimo. Era como un equipo de MotoGP, tenía un ingeniero y un jefe de mecánicos a mi disposición. La verdad es que al principio sentía un poco de presión, pero el equipo era muy bueno y eso te da experiencia. Encima me hacían probar un montón de cosas: basculantes, chasis, cosas de motor… y eso te da conocimientos sobre el tema.

SM: ¿Entonces trabajar en un equipo de fábrica te ha dado una base técnica?
MM:
Aprendí mucho. Cuando corrí allí era bastante pequeñito y para ir deprisa la moto siempre la tenía que llevar justo como me gustaba. A la que se movía un poco, me costaba más dominarla que a los demás. Ahora tengo mucho feeling; a la que me cambian algo lo noto enseguida, y esto me ayuda. Además, el hecho de tener que ir el año pasado siempre al 100 %, jugándomela en las curvas, me ayuda ahora a la hora de sacar un poquito más cuando me hace falta.

SM: ¿Te caíste muchas veces el año pasado?
MM:
Bastantes. Más de las normales.

SM: ¿Y no le cogiste yuyu a la moto?
MM:
A veces me caía yo, como todo piloto, pero había veces en que salía en un entrenamiento y en la segunda o tercera vuelta se clavaba el motor. La KTM era una moto que no avisaba mucho, se clavaba y de repente salía volando. Cuando me pasaba, en el siguiente entrenamiento, durante las primeras vueltas, siempre iba un poco con la mano en el embrague. Pero son cosas del pasado y seguramente me habrán ayudado.

SM: En vista de lo que cuentas, entonces cuando te subiste a la Derbi por primera vez debiste decir algo así como: “¡Ahora lo entiendo todo!”, ¿no?
MM:
Cuando subí a la Derbi enseguida en seguida vi que era una moto totalmente diferente. En el primer entrenamiento hice casi los mismos tiempos que hacía con la KTM. Antes en las curvas rápidas siempre se me movía un poco la moto, iba un poco al límite y veía a los otros que me pasaban bastante rápido. Me costaba mucho seguirlos. Pero cuando cogí la Derbi en Jerez noté mucho el cambio.

SM: Cambiemos un poco de tema. ¿Tienes 17 años, no?
MM:
Sí.

SM: ¿Desde cuándo llevas en las carreras?
MM:
La primera la hice cuando tenía cuatro años.

SM: Con cuatro años supongo que sería una carrera de off.
MM:
Sí, fue una carrera de enduro. En realidad era para mayores de cinco años, pero hicimos un chanchullo…

SM: ¿Y cómo te fue?
MM:
Acabé último, pero acabé. Llevaba dos ruedecitas en la moto porque no me aguantaba del todo. Hay fotos y todo, tengo una foto grande que me hicieron y mi padre está detrás con un Vespino siguiéndome.

SM: ¿La moto?
MM
: Una Yamaha PW.

SM: ¿Y la primera carrera en asfalto?
MM:
La primera de asfalto la corrí con ocho años. En Cataluña no había muchas competiciones de ese tipo y la Federación Catalana hizo una Copa de Promoción con una moto que se llamaba Conti. Fue una iniciativa que ayudó bastante a los padres a iniciar a sus hijos, porque era asequible. A partir allí fui probando lo de correr en asfalto. Al principio no me gustaba porque en el motocross ganaba y en la velocidad no, pero bueno, poco a poco fui yendo un poco mejor y sin darme cuenta ya estaba luchando por el podio. A partir de aquel año me acuerdo de que estaba en Can Padró y vino Tiriti Cardús en busca de chavalitos pequeños para un equipo de Mataró que se llamaba Procur. Me cogieron y a partir de ese momento fui subiendo poco a poco.

SM: ¿Has hecho cuentas de cuántas carreras has corrido?
MM:
No, pero llevo bastantes. Cuando tenía ocho años hicimos el Campeonato de Cataluña de las Conti, el enduro, el motocross, el trofeo del Motoclub Segre… En un año creo que corrimos 32 ó 37 fines de semana.

SM: ¿Y te divertía o corrías porque al que le divertía era a tu padre?
MM:
No, iba porque me divertía a mí. Eso sí, a mi padre siempre le ha gustado esto de las carreras. Yo no me acuerdo ahora, pero han contado muchas veces que siempre iba a Bellpuig, donde ayudaba como voluntario en las taquillas, de bandera… Me cuentan que yo siempre iba con él, a su lado, me sentaba en una montañita y veía cómo pasaban las motos. Con cuatro años pedí a los Reyes Magos “una moto de hacer saltos de gasolina”.

SM: ¿También me han contado que tienes un hermano menor que le enchufa bien, no?
MM:
Sí, sí, también parece que le gusta esto. Al principio me acuerdo de que cuando él tenía cuatro añitos, yo tenía mis motos en el garaje y le decíamos: “Pruébalas…”, él decía: “No, no, yo quiero ser tu mecánico, no quiero motos”. Pero después de un tiempo vio que cuando yo iba a un circuito él se tenía que quedar sentado mientras yo daba vueltas, así que decidió que él también quería subirse a las motos.

SM: ¿Vas a verlo a las carreras?
MM:
Sí, al Campeonato de España. Normalmente lo voy a ver a casi todas sus carreras y también a algún entrenamiento.

SM: Dicen que el bueno de los dos es él, ¿tú qué opinas?
MM:
Bueno, ahora no se puede comparar. Nos llevamos tres años y de momento está aprendiendo. Está en el mismo equipo en el que estuve yo y se tiene que ir formando poco a poco, sin prisas.

SM: Volvamos a los GGPP. Dime, ¿qué tal el paddock del Mundial? Lo digo porque es un lugar en el que tanta gente va en pos del mismo objetivo, algo que hace las relaciones personales bastante complicadas. Digamos que se puede decir que en el paddock la gente no es siempre muy sincera. ¿Ya te has dado cuenta de eso o no?
MM:
Bueno, está claro que todos los que están en el paddock buscan un solo objetivo: ganar; todos somos rivales en la pista. Hay algunos con los que te llevas mejor, otros con los que te saludas… Pero sí que me encuentro cómodo. Es un mundo en el que tú tienes que hacer tu camino. Está bien relacionarte con la gente, hacer amistades, pero se trata bastante de estar con tu equipo y hacer lo tuyo.

SM: ¿Te sientes más cómodo siendo un don nadie o siendo famoso?
MM:
Me siento un poco más cómodo siendo un don nadie. Me gusta ser siempre un poco discreto, sin subirme demasiado en una nube, porque creo que esto sería un paso hacia atrás.

SM: Volvamos a las carreras. ¿A partir de ahora qué toca: administrar la ventaja, o me vas a contar la famosa frase de “yo voy a ir carrera a carrera”?
MM:
Es cierto que ahora vamos líderes, pero no hay que especular. Queda la mitad del campeonato y tenemos que seguir trabajando en la misma línea. A partir de aquí ya veremos si hay alguna carrera más arriesgada en la que sea más conveniente aflojar. La consigna es que siempre se tiene que puntuar. El objetivo tiene que ser puntuar en todos los circuitos y quedar lo más adelante posible.

SM: De modo que si se repite una situación como la de Silverstone, te conformarías con sumar 20 puntos.
MM:
Si fuese por ejemplo en Brno, pelearía la victoria igual que siempre. Pero si fuese en Aragón y estuviera luchando por el campeonato con una distancia de puntos considerable, me lo pensaría un poco antes de arriesgar; pero ahora toca luchar.

SM: De los que quedan, ¿qué circuito te gusta más?
MM:
Bueno me gustó mucho el de Aragón; Phillip Island, también me gusta, y Malasia también se me dio muy bien el año pasado. Cada uno tiene su cosa especial.

SM: Fíjate tenía aquí apuntado preguntarte si eras más piloto de Phillip Island o de Valencia, de Sepang o Estoril… ¿Está clarísimo, no?
MM
: Pues sí.

SM: ¿Quien es mejor rival, Espargaró o Terol?
MM
: Bueno los dos tienen sus puntos fuertes. Por ejemplo, Pol es un piloto que te puede pasar en la última vuelta, también te puede recortar bastante tiempo en pocas vueltas porque frena muy tarde; Nico es más de salir y mantener un buen ritmo vuelta a vuelta.

SM: ¿Corriste contra ellos de chaval o te los encuentras ya en 125 cc?
MM:
A Nico me lo he encontrado ahora. A Pol lo conocí en las Conti cuando tenía yo 11 años y él 13. Coincidimos allí y me parece que él quedó segundo o ganó. Después en el equipo coincidimos en 125 en el equipo RACC Impala. Me acuerdo de que en Montmeló nos jugábamos el campeonato. Yo iba primero por un punto, pero al final acabó ganando él.

SM: La historia se repite. Al final, todos los que corréis el Mundial os conocéis desde pequeñitos. Es como cuando ves las fotos de Pedrosa, Bautista, etc. de niños; ahora están todos en MotoGP. Por cierto, ¿y tú de quién eres, de Pedrosa o de Lorenzo?
MM:
Bueno los dos son pilotos grandes, pero tengo más amistad con Dani.

SM: Oye, ¿te apetecería probar una MotoGP? Si eres campeón del mundo le podrías pedir a Repsol que te deje probarla.
MM:
Yo creo que es demasiado pronto. Estoy en una 125, que para mí ya corre bastante; ya estoy bien aquí.

SM: Pero bueno, un par de vueltas en Valencia después del GP de Valencia…
MM:
Bueno, si me la dejasen tampoco creo que dudara mucho…

SM: ¿Qué planes de futuro tienes? ¿Seguirás el año que viene en 125? Después de tres temporadas, ¿consideras que te queda algo que aprender en esta categoría?
MM
: Bueno, con 17 años siempre tienes mucho por aprender. En cuanto al futuro, el año que viene está muy lejos, estamos en el ecuador del campeonato. Primero quiero ver qué pasa este año. Si lo puedo ganar, sí que me gustaría ir hacia arriba, pensar en subir escalones, pero si no, lo tendría que meditar más.

SM: Llega el veranito. ¿Qué planes tienes? ¿Vas a desconectar o vas a mantener el ritmo de entrenamiento para no perder la forma?
MM:
Sí, mi plan es entrenar en el gimnasio, tampoco muy duro, pero seguir haciendo cositas y hacer algo de supermotard… Pero serán unas vacaciones en casa con la familia, tranquilo.

SM: ¿Cuáles son tus ocupaciones cuando no estás dándote sustos?
MM:
Básicamente entrenar, salir a hacer deporte con la bicicleta, pero también tengo mi tiempo para ir y jugar al Scalextric. Me gusta ese mundillo y soy bastante bueno. Y también quedo con los amigos… un poco de todo.

SM: Me han dicho que te has hecho piloto póntelo pónselo. Sabes a lo que me refiero, ¿no?
MM:
Sí, sí…

SM: ¿Conoces a mi compañero Mela?
MM:
Sí, claro.

SM: Ya sabes cómo se las gasta. ¿Tienes alguna duda de que si estuviera aquí, al hilo de esto de los preservativos, te preguntaría si ya…? Pues eso.
MM:
… (Silencio)

SM: Si quieres lo dejamos en puntos suspensivos…
MM
: Sí, sí, mejor. (Risas).

Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Newsletter

Publicidad ¡Suscríbete a Solo Moto y llévate esta súper oferta!
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Solo Moto Nº: 2.041

Suscríbete y recíbela en casa por sólo 1,87€ al més o suscríbete para verla en formato digital.

Los + leídos