MV Agusta Brutale 800: Refinamiento dinámico
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MV Agusta Brutale 800: Refinamiento dinámico

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A MV Agusta se la suele relacionar con la exuberancia, el lujo y lo extravagan­te, quizás por eso los oriundos de Varese escogieron Marbella como centro de la presentación de la última Brutale 800, pero la Brutale, además de exhibir calidad en su apariencia y detalles, que encaja en el perfil de ese mundo frívolo, en realidad oculta un corazón auténtico, excitante y rebelde, más propio de la plebe que de la corte más distinguida.

Conozco las versiones anteriores tetracilíndricas, ya que las he podido con­ducir todas, y la verdad es que nunca tuve una buena conexión ante su com­portamiento. Las encontré poco precisas e incómodas. Sin embargo, sobre la versión de 2012, la primera con el motor de tres cilindros, cambió esa distante e indiferente relación, reconociendo que ya era una moto razonable y mucho más honesta con su apariencia.

Observando detenidamente las unidades ex­puestas en el hall del hotel, me di cuenta de que el trabajo en cuanto a calidad y detalles seguía estando a la altura que MV nos tiene acostumbrados. Destacaban las costuras del asiento, el acabado de la pintura sobre el logo del depósito, la tornillería, el portamatrículas, la regulación de las manetas, los leds perimetrales del faro delantero y trasero, y la característica triple salida de los silenciosos de escape.

El abanico de color muestra tres opciones; el clásico y original rojo con detalles plateados, un negro matizado con los mismos plateados y un blanco con detalles negros. Dos de las tres decoraciones unifican el mismo chasis tubular de color rojo con las pletinas laterales de fundi­ción, mientras que la versión roja tiene el chasis decorado en negro.

La configuración del bastidor deriva del cua­dro de la F3, pero varía su geometría para pro­porcionar más estabilidad a alta velocidad sin perder facilidad de giro. Hereda la mejor confi­guración de la excelente y equilibrada Turismo Veloce, y cambia todas las cotas respecto a la versión 2012. Entre ellos está el ángulo de lan­zamiento de la pipa de dirección, que alcanza los 24,5º; los 103,5 mm de avance (95 mm de la 2012), la distancia entre ejes que aumenta en 20 mm, una nueva configuración del amor­tiguador y un subchasis más ligero.

El sistema de suspensiones es una combinación entre horquilla invertida Marzocchi multiajustable de 43 mm con 125 mm de recorrido y el conocido basculante monobrazo de aleación de aluminio, con amortiguador progresivo Sachs, también multiajustable de 124 mm. El equipamiento general del conjunto es de los más completos dentro de su categoría, del que destaca el sistema ABS con unidad Bosch 9 Plus, pinzas Brembo radiales de 4 pistones y discos flotantes de 320 mm, aunque la bomba es Nissin convencional.

Combinación electrónica
 

Si algo hay que destacar sobre todo de esta nueva moto es la cantidad de electrónica dispo­nible que mejora la eficacia deportiva, la seguri­dad, y se adapta a todo uso y tipo de conductor o conducción. Las mejoras mecánicas sobre el motor están directamente conectadas a la gestión electró­nica sobre su comportamiento y permite varias opciones de manejo en pro de una mejor res­puesta a bajo y medio régimen.

Para ello se ha modificado la cámara de com­bustión, el timing del encendido, pistones y es­cape para cumplir las exigencias de la normativa antipolución Euro 4, llegando al incremento del 25 % de par (83 Nm), el mismo que la Turismo Veloce, pero empe­zando 400 rpm antes y llegando al 90 % del par a las 3.800 rpm.

Otros cambios significativos son los nuevos radiadores de agua y aceite integrados, espacio de recuperación de los gases de la gasolina y recolocación del regulador de voltaje a la parte izquierda. Se mantiene el cigüeñal contrarrotante de la anterior versión y presente en todas las tricilíndricas de Varese, que mejora la estabilidad en aceleración y facilita los cambios de dirección rápidos.

El embrague cuenta con el sistema antirrebote hidráulico y gestión electrónica Up&Down EAS 2.O, que combinado con el shifter permite subir y bajar marchas sin tocar la maneta. También monta sistema ride by wire MVICS con 8 niveles de control de tracción (0=desconectado; 1= menor activi­dad; 8= mayor actividad), tres mapas preseleccionados, Turismo (potencia limitada a 90 CV), Sport (toda la po­tencia 116 CV) y Rain (potencia limitada a 80 CV), y un mapa Custom que permite personalizar las necesidades del piloto. Cada combinación queda memorizada, de manera que al volver a arrancarlo conserva las mismas características.

Excepto el Custom, todos los modos se pueden gestionar en marcha de manera fácil y visible y combinar la configuración predeterminada del ABS independientemente, es decir, se puede variar el nivel de ABS y TC dentro del mismo modo. Dentro del Custom se puede combinar indistintamente los niveles de TC, ABS, apertu­ra de la válvula mariposa, Par, Cut-off y tipo de freno motor.

Eco, eco…
 

La toma de contacto real empezó bien tem­prano. En la costa marbellí, la temperatura per­manecía suave, pero conforme ascendíamos desde San Pedro de Alcántara por la carretera hacia Ronda, descendió considerablemente. Ante esta eventualidad, la subida fue de me­nos a más. El anterior tramo de autovía lo utili­cé de período de adaptación, y lo que más me sorprendió fue una posición de pilotaje que te permite una total libertad de movimientos, la enérgica respuesta del motor y el preciso tac­to de acelerador. Estos detalles rompieron mi preconcepción del pasado en tan solo unos minutos.

Con la confianza a tope gracias a la buena conexión y a los neumáticos Pirelli Diablo Rosso III, dirigí todos mis impulsos a exprimir la Brutale hasta sus líneas rojas. Durante la subi­da fui incrementando el ritmo aprovechando los tramos donde el sol lucía con más fuerza; en esos tramos, la velocidad se convirtió en más que interesante, jugando con la tercera y cuarta relación. Empecé a llevar el motor hasta los cor­tes cambiando marchas sin dejar de acelerar, acompañada de las correspondientes explosio­nes de escape. El esplendoroso rugido rebo­taba contra las laderas y el eco invadía todo el valle, proporcionando momentos de éxtasis que solo se quebraban por la congelación de mis dedos.

La estabilidad a alta velocidad y la dirección hacia los vértices respondían con pre­cisión a mis órdenes sintiendo la rueda delante­ra siempre apoyada y dirigida. Las aceleracio­nes se convirtieron en muy prematuras, incluso hasta llegar al punto que la rueda delantera se llegaba a levantar al final del estirón.

Al llegar a Ronda, y después de un breve break para calentar las manos, inicié el descen­so con la conexión al máximo. Ya sabía de qué era capaz la moto. Conecté el modo Sport, dejé el CT en la posición 1 y el ABS también en el 1. Esta combinación permite entrar tarde en las frenadas dejando libre la rueda trasera para que deslice un poco. Me tiré de cabeza para disfrutar de la Brutale; la carretera ya estaba en mejores condiciones y sabía que el trazado no escondía muchas trampas.

Me puse detrás del guía que bajaba contento y me hacía de liebre llegando a completar tramos de máxima tensión y altos grados de adrenalina. Me lo pasé en grande, aunque la maneta de freno se hun­dió un poco. Probé las reducciones del shifter automático y realmente va muy bien, pero a rit­mo de récord olvidaba hacerlo sin el embrague; demasiados años de costumbre para dejar atrás un tic que cuesta olvidar.

Más razonable
 

Está clarísimo que la evolución de MV Agusta ha dado un paso importante hacia la consoli­dación de modelos más manejables sin perder la magia deportiva y su estilo puro y detallado. Dejar un trauma atrás es muy difícil y la nue­va Brutale lo ha conseguido con tan solo una sesión. No solo tengo una valoración positiva sobre su estética y comportamiento, su equi­pamiento y condiciones son excelentes. Muy pocas motos de tan alta calidad llevan de serie un equipamiento tan completo, y pocos motores de la misma cilindrada con 116 CV dan tanto de sí. La verdad es que MV tiene una moto sor­prendente capaz de volver loco a los amantes de las motos que transmiten grandes sensacio­nes. Ya puede ser tuya por 12.695 euros, con seguro a todo riesgo y robo gratis… Una buena oportunidad…

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