Marc Márquez: “Yo vivo por y para las motos”
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Marc Márquez: “Yo vivo por y para las motos”

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En su palmarés figuran cinco títulos mundiales repartidos entre todas las categorías, 125 cc (2010, Derbi 2010), Moto2 (2013 Suter 2013) y tres en MotoGP (2013, 2014 y 2016 Honda). Tiene solo 23 años y, en 2013, su primer año en la categoría reina, se convirtió, ocupando el puesto que hasta entonces había sido del mítico Freddie Spencer, en el mejor rookie de la historia; es decir, en el campeón más joven de MotoGP. Después de certificar su tercera corona mundial en Motegi hace unas semanas, se convirtió también en el piloto más joven en sumar 50 podiums en MotoGP. Y en este caso el damnificado, el destronado, fue ni más ni menos que el mismísimo Valentino Rossi… Estamos hablando, obviamente, de Marc Márquez.

“Nadie podía imaginar algo así”, responde Marc Márquez, preguntado sobre si en algún momento se había imaginado que las cosas en MotoGP iban a resultarle tan fáciles como han ido. “Cómo íbamos a imaginar que en cuatro temporadas íbamos a ganar tres títulos. ¡Yo no me esperaba ni siquiera ganar una carrera el primer año! Mi primera sorpresa fue estar al nivel de mis ídolos desde el primer momento”.

¿Y qué explicación hay para ello? “Pues no lo sé, yo no se la encuentro, aunque he de confesar que tampoco he pensado mucho en ello. Llegué y gané, punto. Lo que sí te puedo decir es que llegué con muchísimas ganas y, de entrada, me encontré con una moto ganadora a la que me adapté muy bien. Aquella Honda (2013) era muy buena. Luego, vinieron algunos años complicados como el pasado y este… ¿Explicación? No la tengo, de verdad. Desde el primer día que me subí a la moto, en Valencia después del GP, ya fui rápido, muy rápido”.

En las distancias cortas, el enfant terrible del motociclismo mundial se comporta como cuando pilota su moto. No en esa agresividad marca de la casa, pero sí en sus respuestas directas, claras, sin adornos innecesarios. Para Marc Márquez, el camino más rápido para llegar a un punto siempre es el más corto, aunque eso cree algunas complicaciones en el trayecto. No, el piloto catalán de Lleida no le vuelve la cara a los problemas ni a las situaciones complicadas…

Esto vale tanto en la pista como fuera de ella. Y fuera de ella sin duda la situación más complicada que Marc Márquez ha vivido fue el tan traído y llevado affaire con Valentino Rossi en Malasia 2015. “De aquello aprendí mucho; especialmente a observar. Vi cosas, situaciones, que no había visto nunca… Entendí que no todo depende de ti, que muchos factores, muchas cosas fuera de la pista, tienes que saber gestionarlas bien. Y que hay cosas que se te escapan, así que lo mejor es ir a lo tuyo”.

Como para casi todos los pilotos latinos, el entorno es muy importante para Márquez. Él lo llama “su familia” y no es ningún secreto que esa su gente ha llegado a enfrentarse con Honda. En su momento, tras ganar su primer título mundial, exigió a los responsables de HRC la incorporación de una serie de mecánicos de su confianza que le fueron negados cuando llegó al equipo.

Este mismo año, la renovación de su contrato con Honda se retrasó más de lo previsto porque Márquez se negaba a firmar hasta que las negociaciones que los responsables de HRC estaban manteniendo con sus mecánicos no se saldasen positivamente para estos. Cuando se trata de su gente, Marc saca a relucir ese carácter que exhibe sin pudor en la pista… Y ahora, a ese carácter hay que sumarle el poder que le dan sus logros deportivos.

“Para mí es vital estar a gusto, contento, motivado, saber que me lo puedo pasar bien en el circuito. Por eso me rodeo de mi gente, de mi equipo y parte de mi familia. Lo que no quiero es ir a los GG.PP. como si fuese una obligación, un trabajo. El clima que te rodea te ayuda a subirte en la moto con ganas, motivado porque sientes que todo el mundo tiene la misma ilusión que tú”.

Marc Márquez es ante todo y sobre todo un competidor. Y eso se nota especialmente en los momentos difíciles, cuando el camino está más lleno de espinos que de flores. ¿Cuántas veces ya lo hemos visto coger el toro por los cuernos en situaciones tremendamente complicadas?… Muchas. Son esas veces en las que Marc cambia esa sonrisa perenne por un rictus serio, por un rictus de máxima concentración.

“El equipo te ayuda dentro y fuera del circuito a mantener la motivación, la mentalidad ganadora, la ambición, la alegría, pero de jueves a domingo hay que cambiar el chip y poner sobre la mesa el trabajo, la disciplina, la profesionalidad y el empuje. Los miembros de mi equipo y yo somos amigos, pero sabemos dejar las bromas en las puertas de los circuitos”.

A pesar de su impresionante palmarés deportivo y, como en esta entrevista, da la sensación de que tiene todo controlado… “Marc tiene mucho que aprender todavía. A veces nos olvidamos de que solo tiene 23 años”. Quien habla ahora es Emilio Alzamora, el hombre en la sombra de una máquina de ganar como es Marc Márquez y, junto con los padres de Marc, el culpable de esa forma tan seria, decidida y profesional con la que ejerce su profesión de piloto. “Yo vivo por y para las motos. Todo, todo lo que hago lo hago pensando en las motos. Entrenar, correr, ganar… La moto está todo el día en mi cabeza. Si me voy de fiesta, pienso en las motos, en que al día siguiente tengo que entrenar. Si hago otra actividad deportiva, pienso en las motos y voy con cuidado… ¡Mi vida está condicionada por las motos!”.

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