fbpx
PUBLICIDAD Billboard

La Suzuki de MotoGP 2022, ¿al depósito de chatarra?

Las unidades de competición de MotoGP 2022 que no acaben expuestas en el Museo Suzuki terminarán en el depósito de chatarra, junto con montañas de repuestos.

El ganador de los GGPP de Australia y Valencia 2022 de MotoGP, Àlex Rins, pidió en tierras australes a Suzuki una de sus motos para tener en casa de recuerdo. El fabricante de Hamamatsu le respondió que, si la quería, la tendría que pagar. “La he pedido, la he pedido, pero ya me dijeron que esta es de pago”, aseguraba el catalán tras la cita de Phillip Island antes de bromear con la pregunta de cuánto estaría dispuesto a pagar por ella: “A plazos y en cómodas cuotas”.

PUBLICIDAD Content_1

Los periodistas le insistieron en si la iba a comprar, a lo que el nuevo piloto del LCR Honda dijo: “Si tengo la oportunidad, sí”. Y al repreguntarle sobre hasta cuánto se podía pagar por una moto de MotoGP, explicó que “dependía de si arrancaba o no”. Como confesó, la que tiene en casa es de 2020, por terminar tercero el campeonato, no arranca. “A Sinichi Sahara, líder del proyecto de Suzuki en MotoGP, ya le dije que me gustaría que, tal cual acabara la carrera de Valencia, subiera al motorhome. Pero me dijo que no podía ser y que tenía que pasar por Japón”.

Pues bien, cuando Rins lea la siguiente noticia no le va a hacer mucha gracia. Más que nada porque todavía no tiene ‘su’ GSX-RR de este año. Y es que las unidades de competición de MotoGP 2022 que no acaben expuestas en el Museo Suzuki terminarán en un lugar bien distinto: en el depósito de chatarra, junto con montañas de repuestos, como ha explicado su jefe de equipo, Livio Suppo, a nuestros compañeros de gpone.com.

PUBLICIDAD Content_2

 

Aduanas e impuestos

«Como las motos de MotoGP ya no se pueden utilizar, se destruirán», les confirmó Suppo. «Desafortunadamente, esa no es una posibilidad remota, sino un hecho comprobado. Algunas máquinas de GP se van a desechar». De hecho, todas las marcas japonesas hacen esto por motivos fiscales. De lo contrario, se tendrían que pagar derechos e impuestos por la importación.

Sin ir más lejos, en la década de 1960, después de cada temporada mundialista, Honda embarcaba hasta dos docenas de sus máquinas de competición en un pequeño bote. ¿Qué hacía? Lo hundía en el mar frente a Ámsterdam para ahorrar los costos de transporte a Japón y evitar problemas de aduanas.

PUBLICIDAD Content_3

Cuando el suizo Luigi Taveri, piloto TriCampeón del Mundo con la marca alada y desde este año ‘MotoGP Legend, se enteró de semejante despilfarro pidió amablemente a los directores de carrera japoneses que le dejaran quedarse algunas unidades oficiales. Posteriormente, a su mecánico, le dejarían llevarse tantos prototipos a Suiza como espacio tuviera en su camioneta. Entre los ‘tesoros’ rescatados: un motor 5 cilindros de 125 cc único y de valor incalculable y un excepcional propulsor Honda de 4 cilindros y 250 cc.

PUBLICIDAD Mobile_Pos7

 

PUBLICIDAD Content_4

Hace dos años Suzuki ganó el Mundial de MotoGP de pilotos con Joan Mir, así como el de equipos, con el dúo Mir & Rins.

Te recomendamos

PUBLICIDAD Excl_Slot_7

PUBLICIDAD Excl_Slot_8

Deja un comentario