La era moderna de la moto: ¿Cuál es el mejor año?
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La era moderna de la moto: ¿Cuál es el mejor año?

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La década de los setenta está considerada la de la eclosión de las superdeportivas, pero lo cierto es que Honda empezó a comercializar su CB750 tetracilíndrica en Estados Unidos en 1969. Ese mismo año llegó la Moto Guzzi V7 Special, acompañada de tres tricilíndricas: la Kawasaki H1 2T de 500 c.c. y las británicas Triumph T150 Trident y BSA Rocket 3. Esa temporada hubo un lanzamiento sonado, pero no en los concesionarios, sino en las pantallas: se estrenó “Easy Rider”, la historia de moteros de Peter Fonda y Dennis Hopper, que puso las dos ruedas en el candelero como nunca antes se había hecho.

Durante los dos años siguientes llegaron al mercado motos memorables, como la Guzzi V7 Sport de 1971 y las japonesas 2T de 750 c.c. Kawasaki H2 (de diseño agresivo y con refrigeración por aire) y Suzuki GT750J (una moto más grande y menos deportiva), que salieron al mercado en 1972. Al año siguiente llegó la feroz Kawasaki Z1, con un motor DOHC de 903 c.c. que subió el listón de las prestaciones. También en 1973 debutó la Laverda 3C de 981, una tricilíndrica que llegó a las tiendas al mismo tiempo que la elegante superdeportiva boxer BMW R90S.

Ese mismo año se comercializó la alucinante Yamaha bicilíndrica 2T RD350 (una moto que estaba muy basada en la anterior YR-5). Ducati también incrementó su gama con la atractiva 750 Sport. Lamentablemente, 1973 también será recordado por ese trágico día de mayo en el que Jarno Saarinen y Renzo Pasolini perdieron la vida en Monza.

El año 1975 trajo muchos más contrastes al mercado: desde la muy racing Ducati 900SS hasta la Honda GL100 Gold Wing, la tetracilíndrica horizontal que dio nacimiento a la famosa saga tourer. En 1976, Moto Guzzi presentó la 850 Le Mans, seguramente el mejor modelo de la historia de la marca. La variedad de modelos aumentó en 1977, con la llegada de las primeras Suzuki 4T: las excelentes tetracilíndricas GS750 y GS550. Ese mismo año salió al mercado la Kawasaki Z650, una cuatro cilindros de gama media que creó su propio segmento. La Yamaha tricilíndrica XS750 prometía mucho, pero tenía demasiados defectos. La asombrosa Bimota SB2 (con motor GS750) y la bonita pero lenta Harley-Davidson XLCR Café Racer se erigieron como dos alternativas interesantes a las monturas habituales.

Más vueltas de tuerca

En 1978 hubo novedades aún más jugosas. Suzuki volvió a subir el listón de las superdeportivas con la soberbia GS1000. Honda le dio la réplica con la espectacular CBX1000, de seis cilindros.

Por su parte, Kawasaki lanzó la angulosa Z1-R y Yamaha conquistó a algunos incondicionales con las tetracilíndricas XS1100. Laverda dio continuidada su potente Jota tricilíndrica de 1.000 c.c. con la Mirage de 1.116 c.c. La Honda CX500 con motor V-twin marcó el camino para un nuevo segmento de motos de media cilindrada. La dos cilindros Suzuki GT250 X7 –de dos tiempos– se convirtió en objeto de deseo de adolescentes. Por otra parte, Mike Hailwood volvió a correr en la Isla de Man y se adjudicó su famosa victoria en el Formula One TT a lomos de su Ducati roja y verde. El año también trajo algunas noticias negativas: MV Agusta cesó la producción de sus magníficas pero nada rentables tetracilíndricas.

La década de 1980 aportó novedades todavía más espectaculares. Los primeros años hubo monturas muy notables, como la trail boxer BMW R80G/S, la Yamaha RD350LC con refrigeración líquida y tres innovadoras motos con compresor lideradas por la Honda CX500 Turbo. Pero en 1984 hubo mucho que destacar y la principal protagonista fue la Kawasaki GPZ900R Ninja. Otras novedades notables fueron la también Kawasaki Z750 Turbo, las Honda V4 VF500F y VF1000F, las Yamaha FJ1100 y RD500LC, las tetracilíndricas BMW K100 y K100RS y la Harley-Davidson Softail con motor Evolution (tras la llegada de esta Harley, se produjo la compra de la marca de Milwaukee que condicionaría el futuro éxito de la compañía).

Curiosamente, 1985 traería todavía más novedades jugosas. La impresionante Suzuki GSX-R750 dio inicio a la revolución de las superdeportivas réplica de carreras. La siguió de cerca la también Suzuki RG500, una tetracilíndrica brutal de motor en cuadro. La tricilíndrica Honda NS400 fue una 2T atractiva que intentó rivalizar con las Suzuki.

Yamaha sacó al mercado la FZ750 de 20 válvulas, una moto excelente que inauguró la gama moderna de tetracilíndricas en línea de la firma de los diapasones. En Estados Unidos, Yamaha comercializó la V-Max. La compacta Kawasaki GPZ600R dio comienzo al segmento de las superdeportivas compactas de media cilindrada. Por su parte, ese mismo año Freddie Spencer ganó por partida doble el Mundial de Motociclismo en 250 y 500 c.c.

Tecnología y muchas novedades

En poco tiempo se vieron avances tecnológicos impresionantes: las cuatro válvulas por cilindro, la refrigeración líquida y el monoamortiguador trasero pasaron a ser elementos habituales. El ritmo frenético de novedades se mantuvo también en 1986, con modelos como la sublime sport-tourer Honda VFR750F, la temible Suzuki GSX-R1100, la Yamaha FJ1200 y la magnífica Bimota DB1 (con motor Ducati). Otra de las Honda más importantes de la década apareció en 1987. Era la CBR600F. En 1988 llegó la Honda RC30, tan espectacular que eclipsó a la también nueva Ducati 851 y su alucinante motor V-twin de ocho válvulas refrigerado por líquido. La V4 réplica de la moto de carreras de fábrica de Honda se adjudicó el primer título mundial de Superbike a manos del piloto californiano Fred Merkel.

Aunque el ritmo del progreso se vio relativamente frenado con el cambio de década, en 1990 hubo novedades destacables, como la potente Kawasaki ZZ-R1100. El espectacular renacimiento de Triumph con sus tricilíndricas y tetracilíndricas modulares fue lo más destacado de 1991. Seguramente, la moto más notable de los 90 sea la Honda CBR900R Fireblade, una deportiva ligera y compacta de 1992. Sus rivales de ese año se limitaron a la Suzuki GSX-R750W con refrigeración líquida y la Bimota Tesi, una revolucionaria moto sin horquilla pero con demasiados puntos flacos. En 1993, Ducati comercializó la influyente M900 Monster y BMW hizo renacer su gama de modelos boxer en línea con la R1100RS. En 1994 hubo todavía más novedades interesantes: la magnífica Ducati 916, la primera Triumph Speed Triple, la exótica Honda RC45 y la vintage Harley-Davidson Road King.

Por otra parte, la BMW R1 100 GS supuso toda una evolución para las boxer tipo trail. Dos deportivas hicieron memorable el año 1997: la primera deportiva de Triumph, la T595 Daytona de 955 c.c., y la espectacular F4 750 que la renacida MV Agusta presentó en el Salón de Milán de ese año. En el mismo EICMA pudimos ver dos modelos que destacarían en 1998: la Yamaha YZF-R1 original y la debutante superdeportiva RSV Mille de Aprilia.

En el siglo XXI

Tras el cambio de siglo hemos visto más refinamiento de tecnologías existentes que avances tecnológicos revolucionarios. En 2001 llegó una estupenda GSX-R1000 que cuatro años después derivaría en la K5, la base de las Gixxer que han llegado hasta nuestros días.

El nacimiento de MotoGP en 2002 también merece una mención aparte, con Valentino Rossi convertido en campeón a lomos de la Honda RC211V de cinco cilindros en V. Sin duda, la moto más influyente de 2004 fue la BMW R1200GS, que llevó el segmento de las trail aventureras a un nivel totalmente nuevo. También de BMW, la tetracilíndrica superdeportiva S1000RR sorprendió a todos en 2010 con una combinación revolucionaria de potencia y electrónica. Ese mismo año, Ducati lanzó un modelo igualmente avanzado y potente, pero en forma de trail: la Multistrada 1200. Estos dos modelos podrían convertir 2010 en el año más destacado del siglo XXI…… hasta ahora, porque 2015 nos ha traído nuevas motocicletas magníficas. Sin duda, la Ninja H2 y la todavía más brutal H2R son las que más contribuyen a hacer de esta una cosecha motorista excelente. Las ventas han subido en muchos mercados y firmas que habían sufrido para salir adelante (como Indian, MV Agusta, Norton y Royal Enfield) están funcionando viento en popa con sus monturas “alternativas”, lo que sin duda es también muy positivo. Sin embargo, lo cierto es que 2015 no se lleva mi voto como mejor año motorista de la historia.

Para mí, la combinación de novedades de 1985 es insuperable: la GSX-R750, la GPZ600R, la V-Max y la doble victoria de Freddie Spencer en el Mundial son decisivos en mi voto. El año 2015 lo dejaría disputándose el segundo puesto con 1978, cuando llegaron al mercado la GS1000 y la CBX de seis cilindros y se produjo el triunfo en el TT de Man de Mike the Bike con Ducati.

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