KTM 1290 Super Duke R: Domando al diablo
Connect with us
Publicidad

Pruebas

KTM 1290 Super Duke R: Domando al diablo

Publicado

el

Con 177 CV, la KTM 1290 Super Duke R es una de las naked más poderosas del planeta, Euro 4 incluido… En Qatar pudimos probar la nueva versión de la bestia de Mattighofen que llega cargadita de rabia, potencia, sensaciones y un montón de electrónica, que amplía la que lleva la Super Duke GT y la Super Adventure.

Ya que había que adaptar su motor bicilíndrico en V75º –4T, LC 8V, DOHC, IE, 1.301 cc– a la nueva normativa Euro 4, se aprovechó para revisarlo todo, de arriba abajo, parte ciclo, ergonomía, electrónica… Todo. El diseño es obra, cómo no, de Kiska Design, e incluye depósito y aletines laterales, tapas laterales con el subchasis multitubular al aire y la nueva espectacular doble óptica partida delantera full led, con Cornering lights incluidas en su diseño. Ahora es todavía más agresiva…

También se ha revisado la posición de conducción, con un nuevo asiento y colín, un manillar 20 mm más ancho, 5 mm más bajo y 18,5 mm más avan­zado, que ofrece una posición más de supermotard que de naked, y aun así es ajustable en 22 posiciones.

En la parte ciclo, la horquilla invertida y el monoamortiguador trasero WP –sin bieletas– reciben nuevos muelles y ajustes más deportivos. El chasis Treillis multitubular de acero, el basculante monobrazo de aluminio, las llan­tas de aleación, o el par de discos de freno con pinzas Brembo monobloc radiales no sufren cambios.

En cuanto a electrónica, equipa arranque keyless y ahora se dota del sis­tema inteligente de estabilidad MSC –Motorcycle Stability Control–, que significa que la Super Duke equipa IMU, Cornering ABS –y también control cruise–. En opción puede equiparse con un Performance pack –con quick­shifter, para subir y bajar marchas, MSR, ajuste de freno motor–, con Track Pack –con launch control, un control de tracción ajustable en nueve posi­ciones y un modo de potencia Track en el que el antiwheelie puede desco­

nectarse– y el sistema multimedia manos libres KTM My Ride. Otra novedad es que equipa una moderna y atractiva instrumentación con pantalla TFT a color, todo un lujo, que se ajusta a día o noche automáticamente, con fondo blanco o negro, muy completa y de fácil lectura. La navegación es intuitiva mediante los pulsadores de la piña izquierda del manillar.

Hablando del motor, es el conocido LC8 en V a 75º, de 1.301 cc y de medidas ultracortas (108 x 71 mm), que le permiten fulgurantes subidas de vueltas. Se ha aumentado la compresión, al pasar de 13,2:1 a 13,6:1; las válvulas de admisión son de titanio, más ligeras; los conductos, tratados con DLC, son más eficientes; Las toberas de admisión se han acortado en 10 mm, que mejora la eficacia de la admisión y permite subir 500 rpm. Con todo esto, el bicilíndrico gana 4 CV respecto al anterior, con 177 CV a 9.750 rpm y un tremendo par de 14,2 kgm a 7.000 vueltas.

La prueba dinámica tendría dos escenarios, un día por las calles de Doha, la capital de Qatar, y otro día rodando en el circuito de Losail. Transitando por Doha entre pick-up americanas con motor V8, Porsche, Bentley, etc., la Super Duke mostraba su agilidad y facilidad de conducción. Con el modo Street, la potencia se reduce a unos todavía más que respetables 130 CV, pero se suaviza la entrega y el control de tracción está a un nivel alto. Esta suavidad permite que el enorme bicilíndrico de 1.301 cc sea capaz de fun­cionar por debajo de las 3.000 rpm sin toses ni tirones.

Llega la noche
 

Pero lo que todos esperábamos era rodar en Losail, donde lo haríamos al atardecer y por la noche, con los focos encendidos, como en MotoGP. Con la pista en perfectas condiciones salimos a reconocer el complicado trazado, en el que es fácil confundir secciones y curvas. El motor empuja una barbaridad, casi desde el ralentí, no en vano se declaran más de 10 kgm desde 2.700 rpm y se superan los 14 a medio régimen, y eso es mucho empuje.

En los modos Sport y Track, el motor responde con mucha contundencia al abrir gas de golpe y la rueda delantera quiere levantarse tanto en 2ª como en 3ª. Las dos primeras tandas las realizamos con el modo Sport, con el antiwheelie conectado y el control de tracción en posición 3. Saliendo de los ángulos en 2ª o 3ª, la parte trasera se hundía un poco, y esto liberaba algo el tren delantero, lo que provocaba ligeros meneos que el amortiguador de dirección mantenía bajo control.

Es un placer equivocarse, saliendo con una marcha más de la que toca, y ver cómo el motor es capaz de sacar la moto, acelerando prácticamente igual que con una marcha corta. Y en las inclinadas, nada rozaba… ¡Una gozada!

Como nuestras motos equipaban el pack Track, con el launch control in­cluido, KTM organizó unos retos de aceleración entre los periodistas, tipo dragster, en tandas de dos, con una primera aceleración sin ningún tipo de electrónica y otra con el launch control activado. En KTM me comentaron que tuviera fe en el sistema y que mantuviese el gas a fondo pasase lo que pasase… Difícil… Es importante no asustarse y no cortar gas, ya que entonces el launch control se desconecta y… rueda arriba. Gané la tanda, por cierto.

Llegada la noche fue el momento de rodar bajo los focos de Losail con una de las dos Super Duke Race que estaban presentes, con un montón de accesorios de Power Parts, como escape Akrapovic, discos lobulados, suspensiones ajustadas para circuito y neumáticos slick.

El tacto de la SD Race era genial, con unas suspensiones que ya no se hundían ni movían la dirección y unos slick que permitían tumbar todo lo deseado y más. La moto se coloca con facilidad dentro de las curvas y el ancho manillar permite rectificar siempre con facilidad. Excelentes también los frenos Br­embo M50, potentes y totalmente dosificables. Llegando al final de la recta sobre los 250 km/h, con la cabeza aplastada sobre el depósito para no perderla, se podía frenar cada vez más tarde, al tiempo que reducías mar­chas sin usar el embrague, siempre ajustando la frenada allí donde querías hacerlo. El Cornering ABS pasó totalmente desapercibido, y eso es bueno.

Quizás lo que no nos convenció al 100 % a varios de nosotros fue que el quickshifter+ era algo lento al subir marchas y que en alguna ocasión se quedó entre dos marchas.

Y llegó la hora de despedirnos de la bestia… La nueva Super Duke tiene no solo diseño a raudales, sino también efectividad, potencia, impecable estabilidad y manejabilidad, una frenada de cine y un paquete de electrónica que te permitirá domar al mismísimo diablo…

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2059

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Publicidad

Solo Auto

La mejor información del mundo del automóvil la encontrarás en Solo Auto.

Los + leídos