JAPÓN SE PARA, carta abierta de Jaime Alguersuari al pueblo nipón
Connect with us
Publicidad

Sin categoría

JAPÓN SE PARA, carta abierta de Jaime Alguersuari al pueblo nipón

Publicado

el

 El pasado lunes esta publicación identificada como Solo Moto cumplió 36 años desde su fundación.

Los que la hacemos y los miles de aficionados que la leen vivimos a 15.000 km de ustedes, de modo que es muy improbable que ustedes, admirado pueblo japonés, lleguen a saber nunca con qué dolor y profunda angustia estamos sintiendo los anónimos autores de esta publicación y sus lectores el intransferible drama que están viviendo.

Como sea que no tengo en la mano otro medio, que las páginas de esta publicación, hecha en España y escrita en castellano, para expresar en nombre de todo el colectivo motociclista de mi país y de la sociedad toda de España la profunda turbación que nos embarga, pido disculpas a ustedes por no poder hacer más que dedicarles unas palabras de admiración y de aliento.

La imagen que ilustra estas páginas pertenece al año 1977, yo tenía entonces 27 años, mucho más cabello y un bigote que jamás he vuelto a usar.

La persona que está a mi lado es uno de los más notables presidentes de la historia de la gran industria de la motocicleta japonesa, el presidente Isaho Koike, de Yamaha Motor Company, ya fallecido hace muchos años.

Les aseguro, queridos y anónimos amigos japoneses, que aquel viaje fue para mí la mayor graduación intelectual y académica de mi vida profesional.

Les he dicho que tenía entonces 27 años, a final de este mes cumpliré 61; pues bien, aquel viaje a su país que apenas duró 15 días marcó profundamente mi espíritu, mi actitud vital y sobre todo el respeto hacia ustedes, hacia su cultura, hacia su universal manera de entender la religión, hacia el orden que preside cualquier actividad laboral, social o familiar, de modo que la consecuencia de tanto sentido común aplicado por ustedes a la vida cotidiana no podría ser otra que la de una industria excepcional, que transitó impecablemente de la copia de los productos industriales de consumo occidentales de los años 50 y 60, a la innovación y al liderazgo mundial de tecnologías que inicialmente parecían inalcanzables para la industria japonesa.

El destino ha querido que una vez más en la historia de su pueblo, la naturaleza les haya puesto a prueba, como si no supiera ya después de siglos la capacidad de su infinita fortaleza.

En esta ocasión, la naturaleza ha sido extremadamente perversa y les ha enviado en cadena las tres peores formas de devastación posibles.

Un terremoto que casi alcanza el máximo de la escala Ritchter, un tsunami de devastadoras consecuencias y finalmente la inversión de la tecnología nuclear en amenazadora hipoteca de la vida en los próximos años.

Ustedes no lo saben, porque la angustia y la obligación de sobrevivir les impide percibir con detalle cuál es la imagen que el pueblo de Japón les está ofreciendo al mundo, pero créanme si les digo que la paradoja de su desgracia y la entereza de su comportamiento han puesto por primera vez en la historia de la humanidad moderna la conciencia del esfuerzo, del sacrificio, de la honestidad, del bien común, y del orden, como la noticia más importante en todos los informativos internacionales.

Superando en el ranking informativo al infinito absurdo de las guerras, a la inconcebible opresión de los pueblos, que llamándose milenarios y cultos gobiernan para unos pocos y sacrifican a muchos.

Ustedes, pueblo de Japón, industria del Japón, están ofreciendo a la sociedad del mundo la mejor imagen de los mejores valores de nuestra especie humana; ustedes, pueblo del Japón, están poniendo en evidencia todas las maldades, todas las injusticias y todas las incapacidades que el ser humano ha manifestado a lo largo de los siglos, y de la que ustedes en algún momento de los años 40 tampoco pudieron escapar, sufriendo la durísima experiencia de la segunda guerra mundial, y el finiquito de la misma, con la dolorosísima experiencia nuclear de Hiroshima y Nagasaki.

70 años después, un terremoto de grandes proporciones, un tsunami devastador y una nueva amenaza nuclear han demostrado a toda la humanidad que el pueblo de Japón en orden, con sentido social, con una voluntad plural de sobrevivir, es hoy la mejor imagen, y los representantes por derecho… de la especie humana.

Sé que Japón volverá a caminar con la fuerza de siempre, que su industria volverá a sorprender en la innovación y el liderazgo, y por ende sus motocicletas volverán a ser imbatibles en los campeonatos del mundo y líderes indiscutibles del mercado mundial de la motocicleta.

Pero hoy, cuando Japón se para… nuestro corazón se rompe.

Con todo el respeto y admiración

Jaime Alguersuari

Publicidad
Haz clic aquí para comentar

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad

SOLO MOTO MAGAZINE Nº 2055

Descubre nuestras ofertas de suscripción en papel o en versión digital.

Publicidad

Solo Auto

La mejor información del mundo del automóvil la encontrarás en Solo Auto.

Los + leídos