Husqvarna 701 Supermoto: Confesión
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Husqvarna 701 Supermoto: Confesión

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¡Qué difícil es portarse bien cuando el juguete que tienes entre manos complica las fórmulas de la física! De hecho, la Husqvarna 701 está diseñada para ello. Poner en entredicho los conceptos de lo esta­blecido es una manera de definir lo que vas a sentir cuando conduzcas o pilotes esta excelente, pulida y atractiva moto.

Ha pasado mucho tiempo desde que me subí por última vez a una moto de semejantes caracte­rísticas. Quizás alguna prueba, o presentación, con las KTM 690. También recuerdo que tuve en propiedad una KTM 640 SM, una moto de carácter, pero descafeinada si la comparabas con sus homólogas de competición; no era más que una trail de estética agresiva y prestaciones elevadas. Con la Husqvarna 701 Supermoto, todo lo que hasta ahora se ha presentado queda relegado a niveles inferiores por muchas razones.

Con solo darle un vistazo, te das cuenta de la calidad de sus componentes, de los detalles en acabados y sin ninguna duda de que se trata, por la combinación de colores de marca, de una pura Husqvarna desde una legua. Es verdad que no le sobran florituras, ni tiene regalitos extraordinarios, pero la sencillez de esta moto es lo que la convierte en sumamente atractiva y efectiva. Está situada justo en la frontera entre lo estándar y la competición. No es una moto para hacer muchos kilómetros, aunque su autonomía y consumo lo permita (5,5 l/100 km), más bien es una moto de recorridos cortos, intensos y sin ninguna duda al circuito.

Desde el primer segundo
 

Cuando arranqué el motor quedé un poco decepcionado del petardeo sordo e inerte. Pensé “otra moto bonita con pinta de matadora descafeinada”, pero cuando acaricié el gas levemente intuí que algo sorprendente ocultaba. Después de llenar el pequeño depósito trasero de 13 litros, con el tapón de llenado situado en el guardabarros trasero, no tardé ni 30 metros en dejar la rueda delantera lejos del asfalto, suspendida hasta el siguiente semáforo. ¿Qué diablos ha pasado? ¿Si no he hecho apenas nada?

Qué gozada de estirada y qué sonido tan brillante. Me di cuenta de que la relación de cambio era muy acertada, ya que cada marcha duraba lo nece­sario sin perder patada y se encadenaban una tras otra casi con la misma intensidad. El motor se parece mucho al de una SM auténtica de carreras. Sale desde abajo con finura, empujando sin piedad, y se estira muchísimo hasta alcanzar altas revoluciones. Esta configuración me dejó con el ansia, ya que la autovía, saliendo de la ciudad, no me permitía todavía darle rienda suelta. Hasta que no llegué a la carretera que buscaba, perseguí los límites de la aceleración y la velocidad y, sinceramente, me quedé asombrado.

La posición de conducción es totalmente erguida, por tanto, hacer mu­chos kilómetros a media velocidad molesta y, además, al rato, el trasero te queda duro como el cemento. Lo suyo es la carretera exigente, donde puedes mover el cuerpo hacia delante y atrás con toda libertad. El día era soleado, pero casi todos los tramos que pasé estaban resbaladizos de una humedad pegajosa. Dejé correr la moto aprovechando su elasti­cidad y la finura de la aceleración.

Esperaba algún tramo seco pero no llegaba. El ansia me invadía y justo cuando estaba a punto de perder la paciencia, el asfalto cambió de aspecto. Fue entonces cuando descubrí todo el potencial que la 701 me fue dando a fracciones. Desbordé toda mi pericia y encadené un ritmo elegante, efectivo. Iba de vértice a vértice con una precisión de gas y freno muy satisfactoria. Sentía esa sensación tan placentera de cuando todo encaja, fluye, de cuando nada chirría, una conducción agresiva pero señorial, de oír como el motor de acompaña hasta el límite, cómo cae sin entorpecer, y desde las más profundas revo­luciones cómo se crece sin ningún traba.

Conducción o pilotaje
 

La ligereza del conjunto de solo 145 kg proporciona un tipo de conduc­ción bastante especial, lejos de cualquier otro comportamiento trail o moto de carretera. Es sumamente fácil escoger la línea por donde vas a pasar y, pese a su ligereza, la moto se nota aplomada, traccionando y firme en la dirección. El conjunto de suspensiones y chasis dirige el comportamiento hacia maniobras con fuerte carga de pesos para que sea todo más fácil.

Conducir esta moto moderadamente no es lo ideal. Si intentas ir rápido sin frenar tarde y con contundencia, le costará girar más de lo esperado y tendrás que esperar a dar gas con el brío que pide y merece.  Este comportamiento se puede notar en cur­vas más rápidas, donde el freno no se manifiesta dema­siado, donde puedo comprobar sin ninguna duda que la moto va más suelta que en las maniobras más forzadas. Por esa razón me costaba rodar tranquilo. Tenía que, sí o sí, llevarla con ritmo, porque con la 701 las medias tintas son tenues y no aportan nada de emoción.

En los cambios de dirección, y llevando la conducción adecuada, es decir, sin respirar, la moto se levanta de delante con facilidad, y se tiene esa sensación tan especial de estar conduciendo solo con el gas.  Viendo y notando sus credenciales, la 701 está pidiendo ir al circuito, donde seguramente se puede llegar a cotas más extremas y divertidas. Es una moto que si la quieres convertir de pura pista, con tan solo quitarle los retrovisores, intermitentes y matrícula te fundes con el resto sin advertir que vienes de la calle. Desgraciadamente no tuve la oportunidad de rodar en ninguno, pero estoy deseando tenerla en mis manos otra vez para descubrir hasta dónde puede llegar.

Este tipo de motos que ya empiezan a tener una potencia considerable, pero que son muy ligeras, comparadas con el resto de las motos trail y carretera de media cilindrada, son perfectas para aprender a conducir con inteligencia y margen de seguridad por la carretera. El hecho de que sean ligeras permite corregir errores de trazada y frenadas sin graves

consecuencias. Además, la 701 monta de origen sistema de frenada ABS con unidad Bosch 9M+ desconectable. Este sistema, que actúa sobre un equipo tremendo de pinzas Brembo radiales y disco de 320 mm, per­mite remediar esos errores de novato sin darte cuenta, incluso aporta un margen de seguridad a los más experimentados, sobre todo cuando las cosas se ponen feas, especialmente en pisos resbaladizos.

Cuando el ABS se acciona, es poco perceptible, con lo que no se inmiscuye dema­siado sobre el control de las maniobras más radicales. Una buena prueba fue provocar algunas frenadas para buscar el bloqueo hasta que la rueda trasera llegó a levantarse sin dificultad.

Su desconexión es fácil, solo has de presionar el botón del indicador sobre el tablier unos segundos; al iniciar la marcha se quedará el chivato de la luz encendido permanentemente. Su desconexión es ideal para el día que decides usarla en el circuito, que también podrás disfrutarla conectado, pero si quieres derrapar, habrá que arriesgarse.

La opción de tres mapas de potencia, intercambiables desde un selec­tor bajo el asiento, permite dosificar la entrega de la energía dependien­do de las necesidades o del conductor o de el momento. Estos mapas son el Sport, Estándar y Confort. De todas formas, si decides llevar siempre seleccionada la posición Sport de más potencia, sinceramente, al ser tan dosificable y preciso el acelerador, no hará falta reducir su entrega, ni su caballaje.

Si algún día decides dar el salto a otra moto de más potencia y pesada y, aunque tenga otra posición de conducción, comprobarás que haber disfrutado de la 701 no solo ha sido una moto más, ha sido una escuela para entender sin esfuerzo como se comporta una motocicleta.

Hay que recordar que las llantas son tubeless, es decir, no necesitan cámara a pesar de que sean radiadas, y montan los neumáticos Conti­nental desde su origen, los ContiAttackSM, un neumático de gran poli­valencia, tanto en el rendimiento en carretera como en circuito.

Hay detalles de acabados y funcionamiento dignos de mención. La for­ma del escape de sección poliédrica y su salida lateral le aporta mucha clase, así como la forma del faro delantero con leds, que le proporciona un carácter de modernidad extraordinario. El control del freno delantero, gracias a la maneta regulable por rodillo, es excelente y se adapta de inmediato a cada mano. Es pequeña y bien resuelta ergonómicamente hablando.

El mando del embrague es por bomba hidráulica Magura. Los protectores de manos le dan el plus deportivo y la pincelada de com­petición que esta moto mantiene desde el primer momento. Calidad, calidad…

Cuando pruebo motos como esta no puedo evitar que me vengan a la memoria con nostalgia los inicios del concepto supermotard de los 80. También recuerdo mis inicios en las subidas en cuesta y rallys con una Honda XR 600 proto, una moto que como concepto se asemeja a lo que podría ser esta Husqvarna 701 Supermoto. Motos ligeras, rápidas y divertidas, capaces de llegar a límites insospechados, de poco manteni­miento, y altas sensaciones de conducción y pilotaje. Me imagino sobre la 701 haciendo tramos como antaño. Si retrocediese en el tiempo, con esta montura sería invencible…

“La instrumentación es muy simple; se reduce a un trip LCD, tras la mascarilla del faro, con los chivatos imprescindibles, como una enduro”. La Husqvarna 701 SM es la Supermo­tard de serie más cañera y atractiva que te puedas encontrar.

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