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Honda idea airbags para scooters

Han pasado 15 años desde que Honda estrenó el primer sistema de airbag para motocicletas como opción en la Gold Wing, allá por 2006. Después de todo ese tiempo, la Wing sigue siendo la única moto de producción en el mercado que se ofrece con un airbag. Pero aunque la tecnología no haya sido un éxito de la noche a la mañana, está claro que Honda sigue apostando por la idea, ya que la empresa ha presentado recientemente solicitudes de patente para tres nuevos diseños de airbag que podrían llegar algún día a las motos de producción.

El razonamiento de Honda sobre los airbags es sólido. Según los datos de la empresa (son de 2003, pero siguen siendo relevantes hoy en día), alrededor del 68% de las colisiones de motos que causan lesiones son choques frontales, y la gran mayoría de las lesiones se producen cuando los motoristas impactan contra un coche, la carretera u otro objeto. Por lo tanto, la reducción potencial de los daños que podría lograrse mediante la inserción de un airbag entre el piloto y esos obstáculos en caso de colisión es significativa.

Entonces, ¿por qué el sistema se ha limitado hasta ahora a la Gold Wing? La explicación más probable es la del modelado. Para que un airbag sea eficaz, los diseñadores tienen que ser capaces de predecir el movimiento del piloto durante un accidente. En un coche, eso es fácil: el conductor y los pasajeros están atados y no se mueven mucho.

En una moto, los pilotos tienden a colgarse en las curvas, a sentarse, a agacharse, a inclinarse de un lado a otro… es una actividad mucho más física que la de conducir, y eso significa que no hay garantía de dónde estará exactamente el piloto, o en qué postura estará, en caso de accidente. La Gold Wing es, por supuesto, una excepción a esta regla; sus asientos están diseñados para ser similares a los de un coche, minimizando el movimiento del piloto y facilitando así el diseño de un airbag que funcione.

Los avances son lentos, pero la tecnología podría extenderse a más motos.

El otro tipo de moto que se ajusta a los mismos criterios es el scooter, y las últimas patentes de Honda sugieren que es ahí donde la compañía está centrando su atención ahora. Los scooters, que se utilizan principalmente en las ciudades, tienen más probabilidades de sufrir el clásico accidente en el que un coche se cruza en la trayectoria de la moto, creando un muro instantáneo delante del conductor y dándole poca o ninguna oportunidad de virar o frenar.

Los tres nuevos diseños de Honda se dibujan en un scooter parecido al PCX, aunque como las patentes se centran en las bolsas de aire, no hay razón para pensar que no puedan utilizarse en otras motos si resultan eficaces. En los tres nuevos diseños, la forma del propio airbag es muy diferente al diseño existente de la Gold Wing.

Mientras que el airbag de la Wing tiene la clásica forma de globo, llenando el espacio entre el piloto y la horquilla cuando se infla, con correas que lo mantienen en posición, los nuevos diseños muestran una bolsa más parecida a una cortina, similar a los airbags laterales que cubren las ventanas de muchos coches modernos en caso de accidente. Parece que la idea es simplemente proporcionar un cojín que cubra la mayor parte posible de la zona de choque para mitigar las lesiones del impacto inicial, en lugar de -como en el Gold Wing- mantener al piloto, al estilo del coche, en su asiento.

Los nuevos diseños se centran en cómo colocar la bolsa para conseguir el «muro» de protección tipo cortina. En el primero, el airbag se sitúa justo delante de las barras y se pliega en un envoltorio en forma de C que rodea el panel de instrumentos, con la estructura del airbag apoyada en el mismo soporte que sostiene el salpicadero. Es este envoltorio el que constituye la base de la patente.

En un segundo diseño, la unidad del airbag se monta más adelante, por delante de los instrumentos y bajo el parabrisas de la moto. Esto plantea el problema de cómo permitir su expansión directamente hacia arriba, y la solución de Honda, que pretende proteger con la patente, es permitir que toda la pantalla se vuelque hacia delante cuando la bolsa de aire se despliega.

El tercero de los nuevos diseños toma una ruta más directa en la colocación del airbag, montándolo directamente sobre las barras. Sin embargo, reconociendo que tener un inflador explosivo montado allí podría ser un problema, la patente sugiere la solución de montar el inflador de forma remota, abajo en el cabezal de dirección de la moto, con un tubo flexible que llega hasta el airbag montado en la barra. En caso de accidente, el inflador explosivo se activa de forma normal, generando el gas para llenar la bolsa, que luego se conduce a través de la tubería hasta la propia bolsa, asegurando que la explosión se produzca lo más lejos posible del piloto.

Las tres soluciones al problema del montaje parecen tener sentido, y no hay ninguna indicación de cuál de ellas, si es que hay alguna, seguirá Honda. Lo que está claro, sin embargo, es que el presupuesto de I+D de la empresa se sigue invirtiendo en la idea de los airbags montados en las motocicletas, aunque el progreso vaya a paso de tortuga.

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