H-D Sporster Iron 883 vs. Honda VT 750 S: Custom a tu estilo
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H-D Sporster Iron 883 vs. Honda VT 750 S: Custom a tu estilo

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Los años pasan y el mercado del custom sigue siendo uno de los que agrupan a los usuarios más fieles y orgullosos de sus monturas. Un mundo en el que la pasión mueve a todos y cada uno de los locos por los cromados, los manillares anchos y las monturas con carácter y personalidad. Un mundo que atrapa y al que cada vez más usuarios se apuntan ansiosos por gozar de los placeres y las satisfacciones que les aporta conducir este tipo de motos.

A la hora de dar nuestros primeros pasos en este mundillo tenemos infinidad de opciones. Lo podemos hacer incluso con la ayuda de nuestro humilde carnet A1, haciéndonos con los servicios de una de las muchas 125 cc que gran cantidad de fabricantes tienen en sus gamas. Pero quizás, una de las formas más interesantes de hacerlo es, si nuestro carnet nos lo permite, mediante el rango de cilindrada que engloba los 650 y 800 cc. Un segmento en el que las posibilidades de elección son infinitas; desde las económicas y asequibles marcas asiáticas, pasando por las fiables japonesas, e incluso hasta disfrutando de una de las míticas e incombustibles máquinas de Milwaukee.

Dos mundos

Aprovechando el último lanzamiento de Honda, la versátil VT 750 S, hemos querido llevar a cabo un comparativo en el que, como casi siempre, la referencia y principal rival a batir nos llega desde las filas de la marca custom por antonomasia; Harley-Davidson. Y es que a pesar de la exclusividad de la firma americana, en su catálogo podemos llegar a encontrar modelos asequibles como la sobria e impactante Sporster Iron 883 (por debajo sólo está la Sportster 883 Low). Una custom en toda regla a pesar de estar propulsada por el bicilíndrico en V a 45° 4T SOHC 4V refrigerado por aire, inyectado y con cambio de cinco velocidades, el más pequeño y dócil (47 CV a 5.800 rpm) de la gran familia Evolution de Milwaukee.

Conociendo la fama y el apoyo incondicional que muchos usuarios profesan hacia las creaciones de Harley, la firma del ala dorada ha centrado sus expectativas en una custom light con un carácter y estilo propios. Y es que la VT 750 S, con un diseño que, en varios aspectos, se inspira en las motocicletas de filosofía naked, pretende captar no sólo a ese gran porcentaje de gente que busca una moto a mejor precio, sino también a los que buscan una custom con un comportamiento más de… ¿moto? Sí, de moto, pues no nos engañernos, ya que, para muchos, una Harley va más allá de lo que es una moto, es un mundo aparte…

Honda sabe que es muy difícil competir con ello, y aunque también se basa en un motor twin en V a 52° SOHC 6V, refrigerado por líquido y con inyección electrónica -con una potencia de 44 CV a 5.300 vueltas-, a su alrededor ha confeccionado una parte ciclo que, salvando las distancias, nos permite afrontar nuestros desplazamientos de una forma distinta, más parecida a como lo haríamos con una naked.

Sólo parecidas

La clave principal de la originalidad de la VT es su posición de conducción, es cierto que resulta parecida a la de una custom por su escueto asiento y ancho manillar, pero sobre ella notaremos que es algo distinta debido a la colocación de su asiento (bastante alto) y las estriberas, y la triangulación de ambos respecto al manillar. En definitiva, tiene muy poco que ver con la Iron que mantiene la posición habitual en las custom, aunque con un manillar un poco más estrecho y cercano a nosotros.

Otro de los aspectos que diferencian a la VT 750 S es su altura, tanto de asiento como de bajos, que nos permiten disfrutar de una conducción más deportiva (por llamarla de algún modo), al poder inclinar bastante más grados sin que las estriberas arrastren por el suelo, como sucede en la negra 883.

En conjunto, la VT disfruta de una parte ciclo muy correcta. En suspensiones se opta por un buen nivel de confort, con un comportamiento de hidráulico suave y con bastante progresividad. La Sportster no se anda con tantos miramientos, se comporta de forma más ruda, nos atreveríamos a decir que brusca, transmitiendo al conductor todas y cada una de las incidencias del terreno con total fidelidad. Por suerte, al menos de serie, la Iron llega en la versión monoplaza, lo que nos ahorrará más de una queja por parte de un pasajero descontento y cansado de encajar, en todas y cada una de sus vértebras, los rebotes y la mala leche del par de amortiguadores posteriores. Si a pesar de ello no queremos renunciar a poder ir acompañados, Harley vende un kit que incluye la porción de asiento que falta, unas estriberas forradas de goma y los anclajes y tornillerías necesarios por unos 500 euros de precio.

En la Honda sí que podremos disfrutar del placer de ir acompañados sin pagar un euro más, aunque si los recorridos son considerablemente largos, el acompañante tampoco lo tiene muy fácil que digamos. Su asiento es minúsculo, y las formas (y la elevada situación de las estriberas) hacen que nos desplacemos hacia la rueda trasera al acelerar, algo bastante malo si tenemos en cuenta que será el conductor el único punto donde agarrarnos…

Ante todo, mucha calma

En frenos, ambas cumplen con solvencia la papeleta. La Iron confía en dos discos de 292 mm (las pinzas de dos y un pistón) con una potencia discreta pero suficiente para el uso que van a recibir. La Honda, que a priori llega peor preparada que su oponente (disco anterior de 296 mm y tambor posterior de 180 mm), resultó ser la mejor en este apartado, sobre todo, gracias a la gran aportación que hace la pinza Nissin de dos pistones que acompaña al disco delantero.

En cuanto a los motores, poca queja podemos tener. En el caso de la Sporster sigue siendo todo un argumento de venta el tacto y carácter del bicilíndrico Evolution, aunque, en esta versión, “tan de serie”, se echa en falta el sonido tan característico de las Harley mejoradas.

Por su parte, el propulsor de la Honda es un reloj de precisión. Todo el conjunto, incluido el cambio y el embrague, funciona con una suavidad exquisita hasta cuando forzamos un poco el ritmo y estiramos un poco más las marchas o comenzamos a jugar con el cambio. Es cierto que la VT nos permitirá alguna alegría, incluso hasta el punto de llegar a divertirnos mucho por carretera, pero lo potencia se acaba pronto y las limitaciones, obviamente, son muchas. Así que lo mejor es tomarse la vida con filosofía sobre cualquiera de nuestras dos invitadas y disfrutar, a ritmo de paseo, lo que nos ofrezca el paisaje, gozando, sobre todo en la Harley, de la exclusividad de nuestra montura.

Cuestión de imagen

No cabe la menor duda de que toda persona que se hace con una custom tiene un punto de exhibicionista dentro; se siente orgulloso y a gusto con su moto, y es lógico que le guste ser observado y admirado.

No hay nada mejor que una custom para que la gente se gire al pasar, especialmente ante la Iron, que pese a que el color negro mate la convierte en uno de los modelos más discretos de la gama, es realmente espectacular. La VT es más sencilla, atractiva, pero menos llamativa que su intimidadora rival. Goza de una estética más convencional, con un mayor número de cromados, y aunque también utiliza el color negro para algunos componentes, no se acerca, ni de lejos, a la oscura Iron.

Como siempre se suele decir, la exclusividad se paga. Es por ello por lo que la Sporster Iron 883 cuesta, a pesar de ser el segundo modelo más barato, unos 8.300 euros. Como ocurre en todas las Harley, esto no es más que una referencia, ya que difícilmente la sacaremos del concesionario sin montarle algún extra como los que equipaba la unidad de pruebas utilizada para este comparativo.

La VT 750 S sigue otro camino, menos elitista y exclusivo que el de la Iron, de ahí que su precio este casi 1.500 euros por debajo del de la americana -cuesta 6.813 euros-, y con una posibilidad de transformación muy inferior, dado el poco número de extras suministrados por la firma japonesa.

A pesar de todo, las dos tienen su público, quizás, con una mayor variedad y número en el caso de la nueva VT 750 S, que, si bien es cierto que milita en la categoría custom, por concepto y filosofía puede llegar a ser una moto para todos los días.

Vosotros tenéis la última palabra.

EQUIPAMIENTO

H-D
✖ Indicador de nivel de gasolina

✖ Indicador de km en reserva

✖ Chivato de reserva

✖ Velocímetro digital

✖ Tacómetro digital

n Reloj horario

n Odómetro parcial doble

✖ Indicador temperatura del refrigerante

✖ Indicador temperatura ambiente

✖ Warning

✖ Ordenador de a bordo

✖ Cronómetro

✖ Indicador de velocidad insertada

✖ Avisador de régimen máximo

✖ Antirrobo electrónico

✖ Pantalla regulable

✖ Manillar regulable

✖ Asiento regulable

✖ Asientos separados

✖ Respaldo

✖ Regulación maneta embrague

✖ Regulación maneta freno

✖ Estriberas regulables

n Estriberas conductor con goma

✖ Estriberas pasajero con goma

✖ Asas para pasajero

✖ Asa para colocar caballete

✖ Guanteras

✖ Hueco para antirrobo

✖ Ganchos para pulpos

✖ Maletas

✖ Caballete central

✖ Tapa de colín

✖ Amortiguador dirección

✖ ABS

✖ Freno combinado

Honda
✖ Indicador de nivel de gasolina

✖ Indicador de km en reserva

n Chivato de reserva

✖ Velocímetro digital

✖ Tacómetro digital

n Reloj horario

n Odómetro parcial doble

✖ Indicador temperatura del refrigerante

✖ Indicador temperatura ambiente

✖ Warning

✖ Ordenador de a bordo

✖ Cronómetro

✖ Indicador de velocidad insertada

✖ Avisador de régimen máximo

n Antirrobo electrónico

✖ Pantalla regulable

✖ Manillar regulable

✖ Asiento regulable

✖ Asientos separados

✖ Respaldo

✖ Regulación maneta embrague

✖ Regulación maneta freno

✖ Estriberas regulables

n Estriberas conductor con goma

n Estriberas pasajero con goma

✖ Asas para pasajero

✖ Asa para colocar caballete

✖ Guanteras

✖ Hueco para antirrobo

n Ganchos para pulpos

✖ Maletas

✖ Caballete central

✖ Tapa de colín

✖ Amortiguador dirección

✖ ABS

✖ Freno combinado

 

n Disponible ✖ No disponible ● Opcional

 

HONDA

Solo +
– Suavidad de funcionamiento
– Relación calidad-precio
– Comportamiento
– Respuesta motor

Solo –
– Freno trasero tambor
– Mullido asiento
– Equipamiento

H-D

Solo +
– Relación Harley-precio
– Auténtico carácter H-D
– Estética y acabados
– Tacto motor

Solo –
– Limitaciones al inclinar
– Tacto frenada
– Monoplaza

 

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