Ducati XDiavel: Bello músculo
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Ducati XDiavel: Bello músculo

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¡Que nadie se asuste! La XDiavel puede ser muy bestia, sí, pero también suave, una suavidad inimaginable –no hace tanto tiempo– en una Ducati, y menos en una Ducati movida por un poderoso motor Testatretta de casi 1.300 cc, con más de 13 kgm de par y 156 CV, con casi 250 kg de peso –con todos los llenos– y un monstruoso neumático trasero de 240 mm. Pero no nos adelantemos…

Ducati presentó la XDiavel en el salón Eicma de Milán el pasado otoño, y causó una grata impresión. De hecho, fue votada Moto más bella del Eicma, y es que esta Ducati (como todos los modelos de Borgo Panigale) es tremendamente sexy. En estética –y esto es un punto de vista personal– le da un baño a la Diavel, mucho más mazacote que la estilizada XDiavel, porque esto no es una Diavel remodelada: es una moto totalmente nueva, desde la evidente estética hasta el chasis, el motor o la electrónica.

Y por si fuera poco, se han lanzado dos versiones: una XDiavel básica y la versión S, con detalles exclusivos. Sin duda, esta moto está especialmente dedicada al mercado norteamericano, el pri­mero en importancia para Ducati, y no es de extrañar que la puesta de largo de esta moto, por todo lo alto, fuera en la californiana ciudad de San Diego.

En lo referente a diseño, la XDiavel presenta una figura más esbelta y sugerente que su hermana, con unas voluptuosas curvas que terminan en un escueto colín y un bajo asiento. El nuevo chasis multitubular Trellis es corto, anclado al motor y utiliza este como parte de la estructura. El propulsor está a su vez más centrado que en la Diavel. Las suspensiones constan de una horquilla invertida Marzocchi multiajustable y un amor­tiguador Sachs detrás, colocado en posición horizontal. El basculante es un espectacular monobrazo Trellis en aluminio.

5.000, 60, 40
 

Estas tres cifras son los tres ejes en los que se basa la nueva criatura de Borgo Panigale, como ahora veremos.

La primera hace referencia al motor, ya que, debido al estilo crui­ser de esta Ducati, se ha buscado potenciar la entrega de par a pocas vueltas, así que se ha aumentado la cilindrada hasta los 1262 cc (1198,4 cc en la Diavel), con una elevada compresión de 13:1, pero, especialmente, se ha incorporado el sistema de distribución variable DVT de la nueva Multistrada, y con todo ello se consigue que el par motor, de 13,1 kgm, se entregue ahora a muchas menos vueltas.

Así, la cifra 5.000 hace re­ferencia al régimen de rpm a la que entrega el par, en lugar de las 8.000 revoluciones de la Diavel y, según Ducati, se mantiene hasta el final. La potencia desciende ligeramente, aunque sigue siendo muy elevada: 156 CV a 9.500 rpm.

60 hace referencia a las posibilidades de com­binación entre estriberas, asiento y manillar con las que es posible jugar en la XDiavel. Las estri­beras tienen cuatro posiciones de anclaje, hay tres manillares distintos (dos opcionales), cinco asientos a escoger y dos para el pasajero, inclu­yendo uno con respaldo, lo que habla de la im­portancia que tiene la ergonomía en esta moto.

40 tiene que ver con el alma de Ducati: esto es una cruiser, sí (Low speed excitement, ‘Emoción a baja velocidad’, es su eslogan), pero en Ducati no saben hacer motos para solamente a ritmo tranquilo, así que la cruiser sí tiene las estribe­ras avanzadas, claro, pero también elevadas, y permite inclinaciones de hasta 40º capaces de darnos momentos gloriosos en carreteras de montaña.

En el apartado electrónico, la nueva XDiavel presenta una novedad en la marca italiana: un control de salida o launch control (DPL, Duca­ti Power Launch), programable en tres niveles, destinado a aquellos que quieran exprimir una de las mejores armas de esta moto: sus fulgu­rantes salidas. También incorpora control de tracción DCT, así como una IMU (unidad de con­trol de inercias) de Bosch, Cornering ABS de Bosch, tres modos de conducción (Urban, Tou­ring y Sport), sistema de arranque inteligente de proximidad, iluminación full led, etc., etc.. Solo un detalle no nos terminó de convencer: el mazo de cables que queda a la vista tras la pipa de dirección, que deberían estar más escondidos.

¿Os parece poco? Ninguna cruiser, ni el 90 % de las motos, lleva este equipamiento. Pero para los más inconformistas, existe la versión S, que se distingue por su acabado en negro brillante en lugar del mate de la básica, el basculante pulido en lugar de pintado, acabado del motor en negro brillante, con diversas piezas pulidas a mano, luz de día, llantas de 12 brazos, horquilla con tratamiento DLC, retrovisores especiales, asiento exclusivo y conexión Bluetooth con el móvil, con aviso de llamadas y mensajes en la instrumentación, que, por cierto, en ambas mo­tos es TFT a color y que cambia automáticamen­te a modo día/noche, según la luz ambiental.

Cruiser a la boloñesa
 

Ducati ha pasado un concepto tan yanqui como es el cruiser por la personalísima cocina boloñe­sa. Así, la XDiavel es baja, larga y con un buen lanzamiento de horquilla (aunque bastante más moderado que en las cruiser al uso), pero cuenta con un diseño inconfundiblemente italiano, por no decir muy Ducati. En su sensual diseño destacan el chasis multitubular, la poderosa horquilla in­vertida Marzocchi, los frenos Brembo con pinzas radiales o el potente V90 Testastretta.

La moto pesa 247 kg con todos los llenos, un peso inferior a la media de cruiser, pero eleva­do si lo comparamos con una naked. Si a esto le unimos el enorme neumático trasero de 240 mm, no es de extrañar que en los primeros me­tros que recorremos sobre ella se antoje más torpona que una Monster, aunque esta sea una injusta comparación. Sin embargo, esta sensa­ción de cierta pesadez desaparece a los pocos instantes, porque la XDiavel te recuerda rápida­mente sus orígenes y se mueve con soltura.

Otra curiosidad que me sucedió en el primer momen­to es que al buscar instintivamente las estribe­ras, mis pies acabaron en el suelo, y tuve que recordar que estaba montando una cruiser y no una Monster, o una Diavel: las estriberas están bastante avanzadas, y más para alguien como yo, que mido 1,70. La posibilidad de regularlas me pareció una buena opción para usuarios de cualquier medida.

El tacto del motor es sorprendentemente suave si se abre el gas con mesura. El gran bicilíndrico es capaz de moverse por debajo de las 3.000 rpm en la mayoría de sus relaciones de cambio, sin toses ni coces, una suavidad que parecía impensable en una Ducati grande no hace tanto tiempo. Dentro de San Diego, la XDiavel es cla­ramente más manejable de lo que sugieren su distancia entre ejes y su enorme donut trasero; además, el ángulo de giro no es nada malo para una moto de su tamaño y con horquilla invertida.

Con el modo Urban conectado, el poderoso bicilíndrico se suaviza mucho, con una potencia máxima de 100 CV, el control de tracción al nivel 6 y el del ABS al nivel 3.

La ciudad californiana es muy extensa y nece­sitamos un buen rato hasta que salimos fuera de su radio. Las calles de las afueras y las ca­rreteras que la circundan están bastante estro­peadas, y la Ducati muestra cierta sequedad de reacción en las suspensiones. El amortiguador Sachs está anclado directamente al poderoso basculante monobrazo, pero la rigidez del impre­sionante conjunto transmite todo lo que pasa en el suelo, para bien o para mal.

Alma Ducati
 

Sin embargo, todo esto se torna en benefi­cio cuando llegamos a una rápida carretera de curvas. El aplomo es fenomenal y ambos trenes pisan con firmeza el asfalto. Esta misma estabilidad permite entrar en curvas rápidas e inclinar e inclinar hasta lograr que las estri­beras rocen, algo que no es tan obvio como podría parecer en una cruiser, ya que en la Ducati hay que llegar hasta los 40º para que esto suceda. Por suerte, el inmenso Pirelli Dia­blo Rosso II de 240 mm siempre tiene una buena superficie de contacto en el suelo, y el delantero es su perfecto complemento.

La capacidad de aceleración de la XDiavel es fenomenal y hasta sorprendente, espe­cialmente con el modo Sport activado. En 2ª y 3ª empuja brutalmente si se abre el gas sin contemplaciones, entonces se comprende el porqué del DPL, el launch control de Duca­ti: la moto quiere levantarse y, de hecho, lo hace ligeramente, aunque el sistema no deja que nos la pongamos por sombrero.

Hasta en 6ª empuja con fuerza y a veces buscas instintivamente con el pie una marcha supe­rior, que no existe… Y por otro lado, en esta última velocidad se puede acelerar desde las 3.000 sin problemas hasta el corte de encendido, aunque da lo mejor de sí cuando se abre el gas desde las 4.500 – 5.000 rpm, aproximadamente. Entonces empuja de ver­dad…

Para entrar en las curvas hay que hacer uso básicamente del ancho manillar, ya que la posición de los estribos no permite utilizar demasiado los pies para hacer palanca, pero, por otro lado, el bajo centro de gravedad y el manillar permiten inclinar la voluminosa cruiser sin problemas. Con el ancho 240 trasero puedes hacerlo hasta por fases: un poco más, y ahora un poco más… y un poco más… hasta rozar la estribera.

A mitad de la larga ruta de 260 km por tie­rras californianas cambiamos de moto y me subí a la S. Posiblemente era un tema de sensación propia y nada más, pero las sus­pensiones de la XDiavel más sofisticada me parecieron más sensibles y menos secas que las de la estándar, ¿por el DLC, diferentes ajustes, o manías de este probador? La ver­dad es que posiblemente fuese esto último…

Un tema que sí es más sensible entre am­bas versiones son los frenos. La XDiavel es­tándar frena muy bien, desde luego, pero la S lo hace aún mejor, con más contundencia. Y es que las pinzas Brembo M50 monobloque siempre han destacado por esta cualidad.

¿Para quién?
 

Estados Unidos es el primer mercado de Du­cati. En nuestra breve estancia en San Diego vimos algunas Monster, Scrambler y Panigale en una considerable proporción con el resto de las motos que circulaban. La XDiavel es una cruiser, un estilo de moto muy popular en el país de Ho­llywood y del Empire State, aunque desde luego tenía que ser una cruiser muy Ducati, y la XDia­vel lo es: tiene un diseño impresionante, un mo­tor potente, excelentes acabados y mucha tec­nología. Y desde luego, low speed excitement, como reza su lema, aunque añadiríamos también high speed excitement… Ya me imaginaba con una XDiavel personalizada a mi gusto…

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