Ducati Hypermotard/ SP/ Hyperstrada 939: Fiel a su estilo
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Ducati Hypermotard/ SP/ Hyperstrada 939: Fiel a su estilo

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Lo que en otros tiempos fue una Supermoto muy radical y de marcado carácter deportivo, ha pasado a ser una moto que, conservando la estética tipo supermotard, es fácil de conducir. Desde mi punto de vista, muchos usuarios deberían tenerla más en cuenta, pues conservando la idea original del primer modelo, es divertida, excitante y, a su vez, efectiva.

Se presenta en tres versiones y los que quieran sensaciones fuertes y estén dispuestos a pagar tres mil euros más tendrán en la SP una versión más exclusiva, con suspensiones y frenos de primera división con la que poder disfrutar en circuito.

En una época en la que las Supermoto empezaban a estar de moda, Ducati sacó a es­cena su Hypermotard y entró de esta forma en un segmento hasta entonces desconocido para ellos. Lo hizo a lo grande, con una moto bien equipada, atractiva y un potente propulsor de 1.078 cc refrigerado por aire y de dos válvulas por cilindro.

En 2013 se comercializaron tres versiones Hypermotard con un motor Testastretta de 821 cc –que más tarde heredó la Monster– y ahora sube hasta 937 cc para alcanzar 113 CV a 9.000 rpm, con un profundo trabajo en cuanto a los componentes internos. Ello da como resultado un motor más agradable y que ha ganado grandes dosis de par. Sobre las 6.000 rpm, el par motor se ha incrementado en un 18 % y a las 7.500 rpm un 10 %.

Para ganar en capacidad, los pistones han aumentado de diámetro pasando de 88 a 94 mm, pero se conserva la carrera de 67,2 mm. Con la misma relación de compresión (13,1:1), el diámetro de las válvulas y los cuerpos de inyec­ción, se ha rediseñado el cigüeñal, pistones y cilindros, además de que monta un mejorado embrague antirrebote. El escape tipo dos en uno también es nuevo y se incluye una válvula de escape.

Lógicamente toda la gama está equipada con el Ducati Safety Pack, que incluye un ABS de tres niveles, el Ducati Traction Control –8 niveles– y tres modos de conducción, que a su vez cuentan con diferentes ajustes electrónicos para proporcionar tres personalidades diferentes a cada una de las versiones Hypermotard.

La versión base y también la Hyperstrada se presentan con los modos Sport, Touring y Urban, mientras que la más deportiva y claramente diferen­ciada SP dispone de un modo Race, Sport y Wet, en el que la potencia se limita hasta los 75 CV.

Versiones
 

La familia Hypermotard consta de tres versiones: Hypermotard, Hyperstrada –una sport-turismo– y la más exótica SP. Todas ellas son más atractivas estéticamente con la incorporación de intermitentes led en los paramanos y, ahora, ya con espejos retrovisores convencionales. En la instrumentación digital se ha incorporado el indicador de marcha engranada al que tanto nos hemos acostumbrado en los últimos tiempos…

La Hyperstrada se distingue fácilmente por sus bolsas laterales semirrígidas, la pantalla más alta y los protectores del motor. Solo se sirve en color rojo, con el bastidor en gris. Ideal para trayectos interurbanos, en un uso semiturístico con el punto deportivo de las Ducati y práctica en el día a día. Monta caballete central y tiene dos tomas de corriente de 12 V. Además de la pantalla que ofrece cierta protección, no faltan un asiento más ancho y confortable, además de unas asas para el pasajero.

Con asiento a 810 mm del suelo, esta versión es la más bajita, dispone de un pomo para ajustar la extensión y precarga de muelle del amortiguador y pesa 187 kg. Es decir, 6 kg más que la básica y 11 kg más que la exclusiva SP. Otro punto diferencial es que monta neumáticos Pirelli Scorpion Trail. El resto lo comparte con la versión base y, por tanto, monta una horquilla invertida Kayaba de 43 mm.

Sensaciones
 

La posición de conducción sobre la Hypermotard es un tanto original, puesto que el cuerpo queda adelantado y elevado sin cargar el peso en el tren delantero, con los brazos abiertos, pues el mani­llar es bastante ancho.

Es una posición cómoda, con las piernas poco flexionadas. Debido a la altura de las suspensio­nes, la sensación en la entrada de las curvas es de que cae con facilidad, y lo cierto es que se tiene una gran sensación de control. A pesar de ser una moto de aspecto agresivo, su comporta­miento se ha ido suavizando con el paso del tiem­po y actualmente es suave y agradable tanto en suspensiones como en lo que respecta al motor.

La frenada es buena y poco agresiva y, a pesar de la altura del conjunto, el transfer de pesos no me pareció exagerado. En líneas generales es una moto en la que se ha conseguido un buen equi­librio entre el confort y manejabilidad, pero que además permite una conducción deportiva pero no radical. Se mueve bien entre curvas, no es más incómoda que una naked en autopista y en líneas generales me ha parecido una muy buena alter­nativa que se desenvuelve con agilidad en cual­quier escenario y con la que también se pueden tener sensaciones deportivas. Tú decides si lo que quieres es conducir en plan supermotard o con un estilo más académico o tradicional. Ella lo encaja todo…

El motor ahora está más lleno en toda su gama y creo no equivocarme al afirmar que es uno de los propulsores más agradables que tiene Ducati en su gama. Cambiar el modo de conducción es fácil y el menú intuitivo. La verdad es que en el modo Touring me encontré casi más cómodo que en el Sport. Esta versión del bicilíndrico italiano me sor­prendió por la suavidad, ausencia de vibraciones y buena respuesta, pues te permite buenas recupe­raciones en marchas largas sin la tos escorbútica de otros tiempos.

La SP marca la diferencia tanto técnica como es­téticamente, con un diseño muy deportivo y acer­tado, con algunos tropezones de fibra de carbono en las tapas laterales o el guardabarros delantero. Las suspensiones suben de nivel con un recorri­do larguísimo que limitará, además por su precio final, el acceso a la mayoría. Este conjunto de suspensiones regulables, firmado por Öhlins, está formado por una horquilla con barras de 50 mm y un monoamortiguador. Las llantas son Marchesini de aluminio forjado y la bomba de freno Brembo es radial. Nuestra versión equipaba un escape Termignoni que, a diferencia del de las otras dos versiones, no supera la normativa Euro 4. La altura de asiento es de 890 mm, con otra opción de 870 mm. Los neumáticos son Pirelli Diablo Supercorsa SP en lugar de los Diablo Rosso II.

Después de rodar por carreteras próximas a Bar­ celona con la versión base, tuve la oportunidad de rodar un par de tandas en circuito con la impresio­nante versión SP. En primer lugar sorprende su altura de asiento, al que hay que acostumbrarse, ya que, a pesar de que mido 1,79 m, creo que en ciudad habrá que poner mucha atención para moverse con esta pre­ciosidad… El sonido del escape Termignoni es un gustazo, y la verdad es que lo pasé muy bien en el revirado y bacheado circuito de Castellolí en una mañana soleada.

Las suspensiones tienen muy buen tacto, la fre­nada es contundente y su elevada altura libre al suelo le permite no tocar al suelo con facilidad. Al igual que en la versión base, esta SP se pue­de conducir tanto en plan supermotard o incluso colgándote, ya que estamos en circuito, como en una deportiva.

Me llamó la atención que las suspensiones absorben los rizados de Castelloli y, en el modo Race, lo bien que trabaja el ABS, y es que no me saltó ni siquiera cuando la rueda delantera perdía el contacto con el suelo en las zonas rizadas. En el modo Race, el freno trasero no tiene ABS, por lo que se puede conducir cruzando la rueda trasera.

Finalmente me decidí por un estilo de conduc­ción digamos convencional, y me pareció una moto estable, divertida y con muy buen tacto en las suspensiones. Una moto con la que incluso sal­vé más de un shimmie de aquellos en los que te saltan los pies de los estribos, al pasar por un ba­che (¡agujero!) que se encuentra en plena trazada.

Así que a modo de resumen y a falta de poderla probar más a fondo, mis conclusiones son que, pese a su aspecto de supermotard agresiva, la nueva Hypermotard es una moto agradable y efi­caz para todos los públicos. Y que la versión SP en circuito es más efectiva, pero posiblemente pe­nalizará en cuanto a confort en el día a día.

Una moto fiel a su estilo, pero que en esta últi­ma versión ha ganado en suavidad y confort. Muy recomendable.

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