Derbi GPR 125
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Derbi GPR 125

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La gama GPR siempre ha seguido la estela deportiva de las Balas Rojas del Mundial, siendo el reflejo en la calle de las motos campeonas de Derbi. La última versión es esta preciosa 125 de cuatro tiempos, que utiliza el motor diseñado en casa el año pasado y que ofrece un buen rendimiento. Pero un buen motor, por sí solo, no hace una buena moto, y todo el resto de la GPR brilla a gran altura. El chasis es un muy robusto doble viga en aluminio, mientras que el basculante no le va a la zaga y es asimétrico en acero, de un grosor considerable. La horquilla es invertida, de la marca Paioli, al igual que el amortiguador, que se ancla al basculante directamente, sin bieletas. El freno delantero es un gran disco de 300 mm con una pinza de anclaje radial y latiguillos metálicos.

La vestimenta de semejante conjunto está al mismo nivel y el carenado es realmente bonito, con un doble faro halógeno por delante, un afilado colín con piloto de leds por detrás y un escape perfectamente integrado en la quilla. La instrumentación es totalmente digital y muy completa, al contar con avisador de sobrerrégimen y cronómetro, entre otras funciones. Hasta la maneta de freno es regulable…

Tan divertida como eficaz

A pesar de su aspecto de pequeña R6, la posición de conducción no ha sido diseñada por ex torturadores de la Inquisición española y es relativamente cómoda, con un manillar bastante cercano al cuerpo, aunque sí que se carga peso en el tren delantero. Esto, unido al sólido chasis y a la eficaz horquilla invertida, transmiten mucha sensación de aplomo delante. Tal es así, que incluso en el circuito de Castellolí donde fue presentada mantenía una buena estabilidad y aplomo, según nos contó nuestro compañero Edu Fernández.

La suspensión trasera no es nada sofisticada técnicamente, ya que no dispone de bieletas de progresividad. Aun así, la rigidez está fuera de dudas y el amortiguador trasero está bien ajustado, con una precarga de muelle más bien blanda pero con una retención hidráulica que hace que no se descontrole. Durante las fotos pasábamos a una velocidad bastante elevada por una curva, en medio de la cual había un pequeño socavón, y aparte de la lógica sacudida que se producía, no ocurría nada más.

Otro tema que confiere mucha seguridad es la frenada, potente y dosificable. El latiguillo metálico otorga muy buen tacto y se tiene la sensación de que tanto aprietas, tanto frenas.

El motor de refrigeración líquida y de última generación entrega una potencia decente. Seguramente es menos fuerte arriba y sube menos de vueltas que el de su rival más directa, la Yamaha YZR 125 (se parecen mucho), pero ofrece mejor rendimiento en la zona media del cuentavueltas. Desde 5.000 rpm ya es capaz de empezar a moverse y desde las 7.000 hasta las aproximadamente 11.000 vueltas del régimen máximo el abanico es notable. El cambio de 6 velocidades está bien escalonado, aunque (y como sucede a veces en las Terra y Mulhacén) se queda en punto muerto al pasar de 1ª a 2ª algunas veces.

Utilizarla como vehículo de uso diario no es nada complicado, tanto por la respuesta del motor como por la razonable posición de conducción. Para llevar horquilla invertida gira bastante bien, y los retrovisores se pliegan con facilidad si hay que pasar entre el tráfico.

La GPR es una deportiva amable y eficaz, que vale tanto para un uso cotidiano como para dar rienda suelta a nuestro ADN deportivo. Está muy bien equipada y tiene componentes de calidad, y además es una moto muy bella. Deberá enfrentarse a la nueva y deportiva YZR 125 y salir airosa. ¿Lo conseguirá? Lo sabremos pronto…

Solo +

– Buena y eficaz parte ciclo

– Frenos potentes y dosificables

– Motor aprovechable- Instrumentación completa

– Estética muy lograda

Solo –

– Algunas vibraciones

– Falta de nivel de gasolina

– Cambio mejorable (punto muerto)

CÓMO VA EN…

CIUDAD

Gira bastante bien para ser una deportiva y los retrovisores se doblan con facilidad para pasar entre el tráfico.

CARRETERA

Ágil y estable, es muy divertida en carretera de curvas y, usando bien el cambio y la suficiente banda de potencia, se puede ir rápido con ella.

AUTOPISTA

Es capaz de circular a ritmos decentes en autopista, alrededor de los 110 km/h, aunque vibra un poco.

 

(PRUEBA PUBLICADA EN EL Nº 1736 DE SOLO MOTO)

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