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Comparativo Megascooters 400

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Comparativo de Megascooters 400
Santi Díaz

Lejos queda el renacimiento, aquel período tan convulso como fructífero que marcó un hito fundamental en la historia. Aunque algo de aquel espíritu ha llegado hasta nuestros días y se ha materializado en los cuatro protagonistas de nuestro comparativo de Megascooters 400.

El Kymco Xciting 400i ABS, el Suzuki Burgman 400 ABS, el SYM Maxsym 400i ABS y el Yamaha X-Max 400, cuatro scooters de refinadas maneras que han sabido captar la esencia de aquel tiempo, la capacidad de ejecutar con maestría las artes y oficios, en este caso los propios del siglo XXI.

El Quattrocento sería la primera etapa de tan fértil movimiento, un contexto en el que el artista tomó conciencia de individuo con valores intrínsecos, se sintió atraído por la cultura y el saber en general y comenzó a estudiar nuevas disciplinas e investigar nuevas técnicas para representar el mundo natural con fidelidad.

Del mismo modo que el hombre del renacimiento trató de cultivarse en todas las artes y ciencias de su época, escultura, pintura y arquitectura, así como la música, la poesía o la humanística, los modelos de este comparativo intentan ofrecer todo lo necesario al hombre del nuevo milenio.

Potencia, comodidad, economía e incluso imagen, estos 400 llegan a colmar todas las exigencias del usuario de las dos ruedas. Son el brillante paso previo a ese Cinquecento pleno, esa explosión renacentista que se materializaría en las refinadas bicilíndricas.

Si el 1400 florentino se personalizó en figuras como Donatello, Botticelli, Mantegna o Brunelleschi, nuestro particular Quattrocento cobra sentido bajo la apariencia de modelos ya veteranos como el Burgman, que ahora vive una segunda juventud con su última remodelación, el sofisticado X-Max; la penúltima versión del dinámico Xciting o el práctico clasicismo del Maxsym.

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Una imagen poliédrica de un concepto equidistante entre los más urbanitas y sencillos octavos de litro y los sofisticados bicilíndricos que suponen el extremo más evolucionado en el escalafón de jerarquías del scooter.

Como buenos renacentistas, los ejemplares de este comparativo de Megascooters 400 han recogido las experiencias adquiridas en diferentes apartados y han procurado concentrarlas en un solo modelo, con una cilindrada que permita desempeñarse con la misma facilidad tanto en la congestión ciudadana como demostrar desenvoltura en trazados más rápidos. Y lo han conseguido.

Los cuatro representan el triunfo de la razón y la tecnología frente al complejo y agobiante caos de la movilidad en nuestro tiempo. Los participantes en este comparativo llegan a ella en busca de un objetivo común, pero desde planteamientos algo diferentes.

Mientras que los modelos japoneses estrenan nuevas versiones, el Kymco apenas modifica un par de aspectos estéticos con la excusa de adaptarse a la regla Euro 4 (cuando ya ha presentado una versión que sigue los pasos del AK 550) y el SYM mantiene ese mismo aire clásico de hace algo más de un lustro, amoldándose igualmente a la normativa sobre emisiones.

A la vista de este cuarteto, podemos asegurar que la corriente actual ha marcado un claro patrón evolutivo. Todos salvo el Maxsym, que prefiere mantener una línea más conservadora, se enmarcan en una tendencia que pone de relieve siluetas de evidente corte deportivo. Diseños más dinámicos y enérgicos, perfiles más angulosos y agresivos denotan una predilección por potenciar el lado sport de estos scooters sin que en ningún caso se haya mermado la capacidad funcional. Al fin y al cabo nacieron con vocación GT.

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Cuestión de diseño

¿Qué ha ocurrido entonces? Pues algo así como una operación biquini aplicada al segmento de las dos ruedas. Siguen siendo herramientas perfectas para ir cada día a la oficina, para hacer unas compras o permitirse una escapadita a dúo, solo que ahora se han apuntado al gimnasio para lucir un cuerpo más esbelto.

Su imagen es menos pesada y burguesa. Únicamente SYM mantiene su 400 con una imagen más redonda y clásica, algo que en la práctica no se traduce –ni mucho menos– en una desventaja, como veremos más adelante.

Atendiendo al detalle, que son muchos y muy interesantes, todos ellos puede colmar de satisfacciones al más sibarita de los moteros. Es más, pueden mirar de frente y sin ningún complejo a los modelos más altos de gama de cualquiera de las marcas.

Vayamos enumerando. Todos disponen de frenos de estacionamiento ubicados en la parte posterior del escudo o, como el caso del X-Max, bajo la piña izquierda; doble guantera –menos el Kymco, que se conforma con una–, dotada de toma de corriente y cuadros de instrumentos multifunción mixtos digital/analógico con estilos muy diferentes, más modernos en los japoneses y de corte más clásico en los taiwaneses. A estas particularidades hay que sumarle la iluminación led delantera y trasera, una tecnología que alcanza su máxima expresión en el X-Max.

Pero no acaba aquí el listado de refinamientos, también podemos encontrar un sistema de llave inteligente en el Yamaha que permite arrancar, abrir el cofre, acceder al depósito o abrir la guantera con ese mando. Más sencillo, el SYM cuenta con un cómodo pulsador colocado en el manillar para acceder al hueco bajo el asiento, pero lo compensa con una rejilla regulable en el retroescudo que ejerce de calefacción para los días más fríos, al enviar un pequeño chorro de aire caliente a las piernas.

Argumentos de peso

Instalados a los mandos de esta variada panoplia de quattrocenti, vemos que cada uno interpreta la ergonomía con matices diferentes.

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El Kymco, a pesar de la altura del asiento, no resulta incómodo, y su ancho manillar permite un control muy efectivo. 15 mm menos elevado y algo más duro de asiento, el Yamaha ofrece muy buen radio de giro, en tanto que el Suzuki es muy bajito y con un mullido notable, mientras que el SYM es todo un butacón, ancho, cómodo, con el que llegar con ambos pies al asfalto.

Finalmente y por lo que a capacidad de carga respecta, el X-Max y el Maxsym son los únicos que dan cabida a dos cascos integrales, con el añadido para el taiwanés de contar con un top case de 48 litros. Menos dotados –un semijet y un integral son acogidos en el caso del Burgman y solo un integral y poco más si hablamos del Xciting–, los otros contendientes no resultan menos prácticos, pero quedan algo lejos de sus rivales.

A nadie se le escapa que buena parte de la responsabilidad de las remodelaciones de estos maxiscooters ha sido motivada por la entrada en vigor de la normativa sobre emisiones Euro 4. Más exigente y restrictiva, ha obligado a trabajar a las marcas en sus propulsores para adaptarlos a los nuevos límites y todas han aprovechado la jugada para introducir mejoras a todos los niveles en mayor o menor medida.

Sin embargo, no todas las mecánicas se han visto afectadas por igual. La más potente sigue siendo la del Xciting, que es el que mejor se desempeña en la parte alta del cuentavueltas y rinde 36 CV muy bien distribuidos a lo largo de toda la curva.

Yamaha ha logrado situar su empuje en casi 34 CV, igualmente muy equilibrados y con el añadido de que se mantienen bajo control gracias a un efectivo control de tracción, una exclusividad del modelo nipón.

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Por su parte, el Maxsym no está mal servido con sus 34 CV, solo que en su caso ha de lidiar con el peso más elevado de la categoría, 229 kilos, muy lejos del peso pluma del comparativo, el Xciting y sus 209 kilos.

Y si del Burgman hablamos, en su caso la Euro 4 le ha restado algo de potencia y lo ha dejado en poco más de 31 CV, aunque por el contrario ha aprovechado para mejorar su respuesta en bajos y medios. Todo eso lo comprobamos al rodar con ellas en todo tipo de trazados, de manera que, además de sus prestaciones, fuimos desentrañando el particular carácter de cada una.

Sin complejos

Gracias a sus posibilidades para trayectos interurbanos, muy por encima de las octavo de litro e incluso de otras cilindradas ligeramente superiores, estas cuatrocientos se desvelan como máquinas muy efectivas y divertidas en carretera.

No negaremos que prefieren asfaltos en condiciones, pero en cualquier caso son capaces de mantener ritmos muy altos en trazados virados y alcanzar un nivel de esparcimiento que va mucho más allá de su innegable funcionalidad.

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Bajo ese prisma, el Xciting se adelanta por un cuerpo gracias a una parte ciclo muy efectiva y la potencia de su mecánica. Tras él se sitúan un X-Max que, pese a su aspecto, se muestra algo más conservador, pero que no le pierde rueda, y un Burgman que juega la baza del equilibrio gracias sobre todo a una suspensión trasera que puede con todo. Aquí el SYM sorprende, ya que, a pesar de su volumen y peso, es capaz de moverse con soltura y solo necesita aplicarse un poco más en las frenadas, precisamente por su mayor tarado.

En este último apartado destaca el Kymco gracias a la potencia de las pinzas radiales, algo que podría mejorarse en Burgman, que no frena mal pero resulta algo menos efectivo que sus contrincantes. A esto hay que sumar la total confianza a la hora de pisar el asfalto gracias a la unánime decisión adoptada por todos de montar una rueda delantera de 15 pulgadas.

Detrás se rompe el consenso y mientras la pareja taiwanesas opta por llanta de 14”, las japonesas prefieren calzar 13”. En cualquier caso, el resultado es óptimo. Semejante aplomo se confirma en vías más rápidas, donde el Kymco vuelve a imponer la ley de su caballería con un nivel de vibraciones contenido y una solidez a toda prueba gracias a un bastidor muy equilibrado.

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Le sigue el Yamaha, con buen empuje y solo algo más de movimiento en curvas rápidas fruto de unos amortiguadores traseros menos firmes, en tanto que el Burgman ofrece un equilibrio exquisito gracias sobre todo a su efectivo tren trasero y pese a ser el único del comparativo que no utiliza doble tija en la horquilla. Detalle este último que contribuye a ese tacto de moto tan agradecido que todas muestran.

El Maxsym, a pesar de su aspecto más voluminoso y fondón, no pierde terreno y brinda una estabilidad a toda prueba tanto en línea recta como en largas curvas a buen ritmo. En este caso sorprende su buen hacer y efectividad.

Conquistando el terreno

Es al llegar a la ciudad donde podría pensarse a priori que estos modelos pueden encontrar más dificultades para desenvolverse. Nada más lejos de la realidad. El cuarteto de quattrocenti se permite el lujo de plantar cara a los auténticos señores de la urbe, los octavo de litro. Y lo hacen sin pestañear, con total desenvoltura, a la par que exhiben un nivel de equipamiento, terminaciones e imagen muy superior.

En este hábitat destaca el Suzuki, gracias a su contenido tamaño, su baja estatura y a la suavidad de su motor, que transmiten confianza y control en todo momento. El Yamaha tampoco desmerece y juega las bazas de una mayor altura que le otorga una buena visión del entorno y sobre todo de la enorme agilidad y maniobrabilidad para aprovechar cualquier resquicio. No se desempeña nada mal el Kymco, igualmente maniobrable, aunque la altura del asiento resta confianza a los más bajitos y, como siempre, el SYM ha de enfrentarse a su peso y volumen para salirse bien de los tramos más congestionados.

Elección abierta

Dura pugna en esta categoría, antesala de los tope de gama de cada marca. Una batalla en la que resulta difícil establecer un claro vencedor, ya que cada uno de los protagonistas de este comparativo de Megascooters 400 juega con bazas diferentes y se postula atendiendo a su peculiar visión del segmento.

Kymco se presenta con algunos retoques estéticos que lo actualizan, un precio imbatible y un conjunto ciclo y motor realmente efectivo. Yamaha y Burgman son los últimos en llegar, el primero con una imagen agresiva y unos acabados y equipamiento de nivel Premium y el segundo con una oferta tremendamente equilibrada y un rejuvenecido aspecto que lo hace más dinámico. Y qué decir del veterano Maxsym, pocos cambios en su fachada y sigue ofreciendo unas posibilidades viajeras inigualables.

Kymco Xciting 400

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La marca taiwanesa sigue confiando en un modelo que se muestra como el rival a batir, con un diseño todavía muy vigente y una mecánica potente que puede exprimir todo su potencial gracias a una parte ciclo muy efectiva. Esta última actualización mejora aspectos como el cuadro de instrumentos y una pantalla más efectiva que puede ajustarse en dos posiciones.

A favor: El precio contenido y el comportamiento dinámico.

En contra: la escasa capacidad de carga del hueco bajo el asiento.

Suzuki Burgman 400 AB

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La última versión de este scooter “made in Japan” ha afilado su diseño y, aunque deja en el camino algo de su proverbial capacidad de cofre, ofrece un aire más deportivo, una mecánica puesta al día y una mejora sustancial en lo que se refiere a la parte ciclo. Mantener la hegemonía en este segmento es el objetivo de un modelo que cumplirá 20 años la próxima temporada.

A favor: La mejora del diseño en general y una suspensión trasera muy efectiva.

En contra: El precio algo elevado y la merma en la capacidad del cofre.

SYM Maxsym 400

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Sorprende este veterano que, a pesar de mantener una imagen sin apenas cambios, proporciona un equipamiento de lujo, además de una increíble capacidad de carga, gracias en parte a su top case de 48 litros. Con una mecánica puesta al día para cumplir con las normas sobre emisiones, el Maxsym se mueve con soltura en cualquier terreno, a pesar de ser algo pesado y voluminoso.

A favor: La gran comodidad y la excelente capacidad de carga.

En contra: El diseño algo anticuado y la movilidad en parado.

Yamaha X-Max 400

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La marca de los diapasones coloca esta versión un escalón por encima de su 300 y mantiene esa imagen agresiva y el excelente nivel de equipamiento y tecnología. Ágil y con gran capacidad de carga, se muestra como un verdadero GT Premium gracias a unos acabados muy cuidados que lo convierten en la guinda que remata la familia X-Max.

A favor: El equipamiento de clase Premium y los acabados de gran calidad.

En contra: Asiento algo duro y suspensiones blandas.

Kymco Xciting 400 Suzuki Burgman 400 ABS SYM Maxsym 400 Yamaha X-Max 400
Potencia declarada 36 CV 31,2 CV 34 CV 33,3 CV
Consumo medio 4,9 l/100 km 4 l/100 km 4,4 l/100 km 4,2 l/100 km
Autonomía teórica 255 km 337 km 320 km 300 km
Peso declarado 209 kg 215 kg 229 kg 210 kg
Precio 5.999 euros 7.799 euros 5.699 euros 6.699 euros
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