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Prueba Benelli 302S: lima fresca

Lima o limón. Eso poco importa, lo realmente interesante es ese aroma y frescor que aporta esta Benelli 302S, una base ideal para iniciarse en la conducción. Fácil y práctica para la circulación diaria en ciudad desvela su otra cara en cuanto la sacas a terreno más abierto y das rienda suelta a su carácter más lúdico y deportivo.

El nuevo color que tiñe las líneas suaves pero enérgicas de esta Benelli no es obra del azar o del capricho del diseñador de turno, ni tan sólo responde a un antojo de la moda al uso. Es simplemente el reflejo de un deseo, de una aspiración, de una forma de ser y entender las conducción en ese nicho de mercado que acoge a todos aquellos que se adentran un paso más en la magia de las dos ruedas.

Es cierto que la marca italiana presenta a su joven 302S en otras tonalidades, blanca y roja o negra y roja, sin embargo es esta versión lima la que con toda probabilidad capta mejor esa frescura, ese aroma a juventud y lozanía con un punto atrevido que transmite su diseño.

Benelli 302S

Un diseño que no puede negar sus fuentes, esa impronta que imprime el genuino diseño italiano que sigue manteniendo viva la llama de una histórica como Benelli y que se beneficia del músculo industrial del gigante chino. Esa unión de factores se materializa en un modelo de sólida presencia que en su última versión presenta un ligero restiling que le proporciona un aire nuevo y más actual.

Apenas se han retocado el faro delantero y el cuadro de instrumentos, amén de las combinaciones de colores, para lograr un aspecto final muy diferente, con un estilo más deportivo y dinámico. El resultado es una motocicleta que parece más grande de lo que es, una máquina que entra por los ojos, con un equipamiento sencillo pero suficiente y una base tecnológica que no presume de sofisticaciones pero que está puesta al día.

En definitiva la firma de Pésaro nos ofrece una práctica y funcional motocicleta que no renuncia a nada y que bien entendida puede incluso regalarnos momentos de auténtica conducción deportiva.

Benelli 302S

Aparente a pesar de su incipiente cilindrada, la Benelli 302S luce figura y presume de moto grande sin complejos. Su perfil es ahora más afilado gracias a la nueva óptica delantera, un faro rediseñado que aprovecha para incorporar la tecnología led a una estructura más angulosa que le imprime un nuevo carácter a la pequeña naked transalpina. Rematando esa nueva apuesta gráfica de la joven Benelli, podemos observar un cuadro de instrumentos que nada tiene que ver con sus predecesor.

Ante el piloto se extiende una pantalla LCD digital con doble diseño de fondo, nocturno y diurno, y toda la información necesaria que permite una clara lectura de la situación siempre y cuando el sol no esté muy alto. Bajo esas circunstancias la lectura se complica bastante ya que los reflejos y la intensidad de la luz dificultan bastante su percepción.

Para jóvenes y veteranos

Por lo demás estamos frente a un modelo que hace un claro guiño al sector más joven del público, con unas gráficas que se extienden por el depósito y las aletas que cubren el radiador, llantas con detalles a juego, chasis pintado y un asiento de una pieza con costuras rojas. Una imagen atrevida y dinámica.

Aunque la Benelli 302S no se queda en mera fachada, tras esa estampa refrescante hay una moto ligera, sencilla y de fácil trato, apta para todos los públicos.

Benelli 302S

Como en casa

Con su asiento apenas a 795 mm. del asfalto permite llegar con ambos pies al suelo sin problemas y resulta cómoda, incluso tras un largo trayecto. La postura frente a su manillar resulta ergonómicamente impecable, natural y sin forzar el ángulo de las piernas ni cargar demasiado peso en los brazos. Todo queda en su sitio de forma natural.

Además las maniobras en parado se realizan sin apenas esfuerzo ya que sus poco más de 180 kilos se dejan mover sin dificultad y el caballete lateral – no hay opción central – se estira y recoge con suma facilidad.

Cuando giramos la llave de contacto y apretamos el botón de arranque, el bicilíndrico de 300 cc con culata de 8 válvulas e inyección electrónica con cuerpos de 37 mm. cobra vida con un sonido ronco y gutural que el escape se encarga de subrayar y que proporciona sensaciones de moto más grande a medida que su régimen de giro se incrementa.

Benelli 302S

En los primero metros ya se percibe su ligereza y agilidad, aunque nos sorprendió que en la primera frenada tuvimos que aplicar más fuerza de la habitual para conseguir el efecto deseado. Cuestión de acostumbrarse y en lugar de aplicar un solo dedo a la leva, hacer presión con dos. Sin embargo algo más de mordiente inicial no estaría mal aunque luego sobre la marcha e incluso en una conducción deportiva, el conjunto de frenos responde con suficiente eficacia.

Sobre el terreno

Estrecha y con un manillar de amplitud contenida, la Benelli 302S se mueve con total soltura en ciudad, callejea y se desenvuelve con facilidad entre coches y la rápida respuesta al gas facilita su desempeño en ese medio tan hostil. Es una excelente solución para los trayectos diarios pero además se reveló como una divertida compañera en las salidas en busca de curvas.

Buena parte de su carácter lúdico proviene del diseño de su propulsor, con 38 CV a 11.000 revoluciones y unos desarrollos de transmisión muy cortos, hace que circulando con normalidad – sin necesidad de desmelenarse – el motor vaya alto de vueltas y en consecuencia las sensaciones son más deportivas.

Benelli 302S

Fresca y un punto ácida

Si ese carácter lo trasladamos a la típica carretera de curvas en montaña, el festival queda asegurado. Sólo hay que mantener el bicilíndrico girando en su zona alta para lograr una respuesta rápida y enérgica, algo que se logra jugando con el cambio al estilo de lo que se hacía con las viejas dos tiempos.

En ese escenario sale a relucir también el buen hacer de su parte ciclo, equipada un bastidor multitubular con un buen compromiso entre rigidez y flexibilidad, la Benelli 302S monta unas suspensiones bastante equilibradas. Delante, una horquilla invertida de 41 mm de diámetro, copia con firmeza la irregularidades de la carretera en tanto que la parte trasera monta un monoamortiguador, instalado en diagonal siguiendo la línea del chasis en forma cantilever. En cuanto al basculante, sigue el patrón marcado por otras Benelli y monta una pieza asimétrica con tubos de sección redonda.

Esa arquitectura se traduce en un comportamiento intachable, estable y aplomada en las frenadas, mantiene el tipo en curvas rápidas y en ángulos más lentos gira con facilidad ayudada también por un calzado sin exceso de goma. Las llantas de 17 pulgadas montan Pirelli Angel de 120/70 delante y un 160/60 trasero que le proporciona la agilidad necesaria sin renunciar a un buen agarre.

Benelli 302S

Precisamente en terrenos revirados es donde se puede sacar a relucir lo mejor de esta Benelli 302S. Si la llevas girando en el punto justo de vueltas, siempre en su zona alta, acelera con empuje a la salida de curva en busca del siguiente giro y cuando llegas a la frenada la horquilla se hunde lo justo y sin brusquedades, mientras que los cambios de apoyo se suceden con toda naturalidad y gran soltura.

En vías rápidas y como cualquier naked que se precie, su falta total de protección aerodinámica se nota pero en este caso tampoco resulta demasiado molesto ya que al tener unas relaciones de transmisión cortas el motor gira siempre arriba para mantener una buena punta y seguramente relajarás el ritmo para no forzar la máquina.

En definitiva, Benelli nos propone una fruta jugosa y madura, lista para hacer las delicias de los más atrevidos principiantes y arrancar una sonrisa a los más veteranos, tanto si quieren divertirse como si sólo desean hacer el trayecto rutinario. Rica lima italiana en su punto.

Benelli 302S

Lo que más no ha gustado y los que menos…

Solo+

Un motor divertido si gira alto con un sonido excitante se suman a una parte ciclo ágil y muy ligera, además de una estética deportiva.

Solo-

La frenada del tren delantero sería mejorable y el cuadro resulta poco visible cuando el sol está alto.

Benelli 302S
Fotos: Santi Díaz

FICHA TÉCNICA

Motor tipo:                           2 cilindros en paralelo, 4T LC 8V

Diámetro x carrera:             65 x 45,2 mm

Cilindrada:                           300 c.c.

Potencia máxima:                38 CV a 11.000 rpm

Par motor máximo:             25,6 Nm a 9.000 rpm

Alimentación:                       Inyección electrónica

Emisiones de CO2:              99 g/km

Cambio:                                6 velocidades

Embrague:                            Hidráulico, multidisco en aceite

Transmisión secundaria:     Cadena de retenes

Tipo chasis:                                      Multitubular de acero

Geometría de dirección:      N.d.

Basculante:                           Doble brazo de tubo de acero

Suspensión delantera:         Horquilla invertida KYB de 41 mm con 135 mm de recorrido

Suspensión posterior:          Monoamortiguador lateral KYB con ajuste en extensión y precarga, 46 mm de            recorrido

Freno delantero:                  2 discos de 260 mm con pinzas de 4 pistones y ABS

Freno trasero:                      Disco de 240 mm con pinza de simple pistón y ABS

Neumáticos:                          120/70-17 y 160/60-17

Distancia ejes:                      1.410 mm

Altura asiento:                     795 mm

Peso -llenos-:                         185 kg

Depósito:                               16 l

Consumo medio:                  4,3 l/100 km

Autonomía teórica:              370 km

Garantía oficial:                   2 años

Importador:                          Benelli España

Contacto:                              902557237

Web:                                      spain.benelli.com

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