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Prueba Aprilia RSV4 / Factory: ‘Femme Fatale’

Prueba Aprilia RSV4

Hay mujeres capaces de hipnotizar, féminas seductoras que ejercen sobre los hombres una atracción irresistible y peligrosa. Hay hombres que se sienten atraídos por el lado más salvaje y oscuro del sexo opuesto. Hay ocasiones en que el embrujo de ellas y el deseo de ellos se encuentran en el lugar adecuado y el momento idóneo. Es entonces cuando sea alcanza el éxtasis. Así es la Aprilia RSV4, una auténtica femme fatale.

Aprilia nos ofrece ese instante de arrobamiento sobre dos ruedas. La nueva RSV4 2021 es una máquina para exaltar los sentidos y sólo hace falta colocarla en el marco idóneo para que despliegue todo su poder de seducción.

Es como colocar un vestido de noche a Charlize Theron; si vestida de calle ya resulta atractiva, quién se resistirá a su felina y sugerente silueta cubierta de seda…

Quizás por eso Aprilia España tuvo la feliz idea de convocar a la prensa para probar las RSV4 y RSV4 Factory en el marco del circuito Ricardo Tormo de Valencia.

Aprilia RSV4
Prueba Aprilia RSV4

Un par de días antes de que se celebrase el Aprilia Racers Days y aprovechando la infraestructura del evento, tuvimos la oportunidad de rodar a placer con estas dos italianas en el circuito mundialista. Los astros se conjuraron para un instante de magia.

Los cantos de sirena de la RSV4 no dejan a nadie indiferente, sus líneas son probablemente unas de las más atractivas entre las grandes superbikes, con esa mirada felina de leds que además dispone de la función de «luces de curva», un par de luces adicionales que iluminan el interior de la curva al inclinarse.

Aprilia RSV4

 

Ahora además presume de un nuevo diseño en el que se ha trabajado intensamente la aerodinámica. Las ya imprescindibles alas se integran en el carenado de doble pared, una solución que optimiza la estabilidad a altas velocidades y al mismo tiempo mejora la refrigeración del motor, desviando el flujo de aire caliente del piloto.

Y qué decir de ese colín minimalista, un detalle preciosista de indiscutible valor estético y aerodinámico, pero en el que sólo un acompañante de tendencias masoquistas lograría aguantar más de diez minutos.

Porque si algo queda claro es que esta es una moto para ser pilotada, no para conducirla de paseo en compañía. Es una máquina que mimetiza lo mejor de la competición y lo reproduce en un modelo matriculable.

Potencia desbordante

Las entrañas de la bestia italiana albergan un tetracilíndrico en V a 65º que lleva su cilindrada hasta los 1.099 c.c., una mecánica que a pesar de cumplir con la normativa Euro 5 consigue ofrecer unas cifras de par más elevadas (125 Nm a 10.500 rpm) y una brutal potencia de 217 CV. ¿Te hace falta un poco más?

Aprilia RSV4

Aprilia ha hecho bien los deberes con su modelo estrella, nuevo escape, airbox con tomas de aire dinámicas, inyección Marelli y acelerador Ride-by-wire, cambio con quick shift o embrague antirrebote completan un conjunto gobernado por una pléyade de sistema electrónicos que te detallamos aparte. High-tech, sin duda alguna.

Si hasta ahora el detalle es impresionante, la parte ciclo no desmerece lo más mínimo. La arquitectura de la RSV4 se focaliza en un bastidor de doble viga de aluminio con elementos de fundición y chapa estampada que recibe en 2021 un nuevo basculante.

Aprilia RSV4

Esta pieza de aluminio, ahora más ligera, muestras unas líneas inspiradas en el de la Aprilia RS-GP del Mundial con sus refuerzos inferiores. Sobre ella se fija un monoamortiguador Sachs con bieletas progresivas, ajustable en todos sus parámetros.

Y este punto encontramos las primeras diferencias esenciales entre la RSV4 y su versión Factory. La segunda sustituye el equipo Sachs por un conjunto Öhlins TTX de funcionamiento electrónico, naturalmente con todos los ajustes imaginables.

La frenada es compartida por ambas versiones, sendos discos flotantes de 330 mm mordidos por pinzas de radiales monobloque Brembo Stylema en el tren delantero y un disco trasero de 220 mm con pinza Brembo de doble pistón. Completando la oferta, disponen de ABS Bosch en curva.

Lo que ya no comparten las gemelas italianas son sus llantas, al menos en su estructura. La Factory presume de un par de piezas en aluminio forjado con cinco radios en Y, mientras que la RSV4 se conforma con cercos de aleación de aluminio de tres radios.

A rodar

Y por fin llegamos al momento de la verdad. Ese punto en que, al borde de la pista, te olvidas de todo y sólo te concentras en las bellas formas pintadas en tonos grises, caso de la RSV4 o en una nostálgica combinación roja, azul y negra Reggiani Réplica para la Factory que también ofrece una combinación roja/negra.

Prueba Aprilia RSV4

Nos subimos en primer lugar en la RSV4 y a pesar de que nos encontramos frente a un modelo deportivo, derivado de la competición, resulta sorprendentemente cómoda. No carga demasiado peso en los brazos, fruto de una ergonomía que encaja las estriberas en una posición alta, pero sin exagerar y coloca los semimanillares a una altura razonable.

El asiento también contribuye a no inclinar en exceso el plano de pilotaje. La RSV4 te acoge amorosamente entre sus brazos.

A lo largo de la jornada en el circuito Ricardo Tormo y con cinco tandas disponibles pudimos alternar la versión estándar con la Factory y en el caso de la segunda, sí que notamos una ligera variación a sus mandos. La Reggiani Réplica daba la sensación de estar algo más levantada, con una postura algo más inclinada y el asiento algo más alto. Más al ataque.

Seguramente por la variación en las suspensiones. Aunque rodando resultaba igual de confortable. Para una moto deportiva, claro.

Prueba Aprilia RSV4

Como las opciones de ajuste son casi infinitas, decidimos salir con la configuración que la gente de Aprilia nos recomendó para empezar, control de tracción en una posición media y antiwheelie al mínimo, el ABS en su modo Track y el freno motor, también en una opción media.

El sonido ronco y grave del V4 es toda una sinfonía y mientras me incorporo a la pista noto como empuja suave desde muy abajo.

Las primeras vueltas son para familiarizarme con el trazado que se me antoja corto pero muy divertido y mientras voy memorizando la trazada me doy cuenta de que empiezo a ir deprisa sin darme cuenta.

Esa es la gran virtud de la Aprilia, lo hace fácil. Su motor empuja muy sólido y siempre se muestra lleno, tanto que te permite hacer casi todo el circuito en sólo segunda y tercera.

Menú de posibilidades

Enseguida caigo en la tentación de jugar con las opciones de ajuste y echo un vistazo a la pantalla TFT, repleta de información, sin embargo y aunque la posibilidad de cambiar reglajes sobre la marcha existe gracias a los pulsadores instalados en la piña izquierda, opto por dejar lo cambios para una parada en el pit lane.

Creo que realizar los ajustes antes de rodar es lo más prudente. Son tantas las posibilidades que te puedes enredar fácilmente y un despiste a la velocidad que la RSV4 alcanza de manera tan sencilla puede ser muy peligroso. Mejor entrar a pista con todo colocado.

11/06/21…April Racer Days 2021
Foto Eduardo Manzana

Ya metido en faena y tanteando hasta donde soy capaz de llegar con la nueva Aprilia, me doy cuenta de que hay que ser piloto profesional para llegar a vislumbrar los límites de esta belleza mecánica. Su bastidor es capaz de digerir sin problemas los 217 CV de su propulsor.

Se percibe muy rígido, aunque sin llegar a resultar monolítico e indomable, tolera muy bien los cambios de apoyo y se muestra ágil en todo momento.

Por cierto, entre una y otra versión de la Aprilia se perciben bien las diferencias. La RSV4 es rápida, potente y estable, pero comparada con la Factory parece algo más tosca y simple.

La versión más sofisticada se nota más precisa a la entrada de los virajes y se muestra menos nerviosa en fuerte aceleraciones; es la magia de las Öhlins electrónicas.

En la frenada, nada que objetar, antes lo contrario. La más fuerte en Cheste es la de final de recta y allí la RSV4 es eficaz como pocas. El mordiente es suave, progresivo y muy potente, puedes dosificar hasta muy adentro de la curva con total confianza.

Además, el resto de la parte ciclo acompaña, ni chasis ni suspensiones hacen amago de enrarecer la maniobra, la Aprilia se mantiene firme y estable sin coletazos ni rebotes de la rueda trasera.

La Factory llega incluso a refinar aún más esa frenada a final de recta muy por encima de los 200 km/h manteniendo una trayectoria impecable.

Volar bajito

Sobre este punto, seguramente tiene mucho que decir el efecto de los alerones delanteros que a esa velocidad proporcionan una carga aerodinámica sobre el tren delantero importante, ayudando a la estabilidad del conjunto.

Importante también el comportamiento de los neumáticos, que acompañan muy bien a la superbike italiana. Los Pirelli Diablo Supercorsa aguantan a la perfección la entrega de potencia del V4 y cuando comienzan a deslizar lo hacen de forma noble y progresiva, todo muy controlable.

El único punto que nos causó algún problema fue el funcionamiento del cambio. En las primeras vueltas y sobre todo en la recta, cuando trataba de subir rápidamente marchas, hubo ocasiones en las que no podía pasar de tercera o cuarta, la siguiente marcha no entraba.

Prueba Aprilia RSV4

Cuando lo comenté al entrar en el pit lane me dijeron que el sensor de la palanca es muy sensible y a veces si la bota está tocando la palanca no acaba de detectar bien el movimiento.

En la siguiente tanda me aseguré de mantener el pie bien separado de la leva y el resultado fue perfecto. Tanto si tiraba de embrague como si fiaba el cambio al quickshift, la operación resultaba limpia y precisa, subiendo y bajando marchas. Todo ok.

Al final de la mañana la sensación de todos los periodistas que estuvimos rodando con la RSV4 era muy similar. Grandes sonrisas iluminaban los rostros de todos nosotros.

La Aprilia RSV4 en cualquiera de sus dos versiones es una de las mejores superbikes de los últimos años. Potente, precisa, estable, ágil y muy bonita, además de cómoda. Poco más se puede pedir.

Con ella vas siempre mucho más deprisa de lo que crees porque lo hace todo muy fácil. ¡Ojo!, no estoy diciendo que sea una moto para cualquiera, hacen falta manos expertas para controlar todo su potencial y sólo los pilotos más avezados serán capaces de acercarse a sus límites.

Sin embargo, cuando los simples mortales se ponen a sus mandos, se transforman y por un instante te hace sentir piloto. Una auténtica femme fatale que te llevará al éxtasis.

Prueba Aprilia RSV4

Lo que más nos ha gustado y lo que menos…

Solo+

Un diseño impecable e irresistible que se suma a una parte ciclo de lujo y un motor muy potente y progresivo.

Solo-

A veces en las virtudes residen también algunos defectos y quizás la oferta de reglajes sea excesiva para la mayoría de los usuarios. La palanca de cambio es excesivamente sensible al contacto con el pie.

Ficha técnica

Motor tipo:                                V4 65º, 4T LC DOHC 16V

Diámetro x carrera:             81 x 53,32 mm

Cilindrada:                                1.099 c.c.

Potencia máxima:                 217 CV a 13.000 rpm

Par motor máximo:              125 Nm a 10.500 rpm

Emisiones de CO2:               160 g/km

Alimentación:                         Inyección electrónica Marelli

Cambio:                                      6 velocidades con quick shift

Embrague:                                Multidisco en aceite

Transmisión secundaria:     Cadena de retenes

Tipo chasis:                                Doble viga de aluminio

Geometría de dirección:      24,6º y 104,5 mm

Basculante:                               Doble viga invertida de aluminio

Suspensión delantera:         Horquilla invertida Sachs de 43 mm regulable (Öhlins NIX con control electrónico Smart EC 2.0. de 43 mm)

Suspensión posterior:          Monoamortiguador Sachs ajustable (Monoamortiguador Öhlins TTX con

sistema electrónico Smart EC 2.0)

Freno delantero:                   2 discos de 330 mm con pinzas radiales monobloque Brembo Stylema, ABS Cornering

Freno trasero:                       Disco de 220 mm con pinza Brembo de dos pistones, ABS Bosch

Neumáticos:                          120/70 x 17” y 200/55 x 17”

Distancia ejes:                       1.435 mm

Altura asiento:                      735 mm

Peso -llenos-:                         202 kg

Depósito:                               17,9 l

Consumo medio:                  6,9 l/100 km

Autonomía teórica:             259 km

Garantía oficial:                   2 años

Importador:                          Piaggio España S.L.

Contacto:                               80015565500

Web:                                       aprilia.com/es_ES/

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