20. Agosto 2016 - 17:05 | Alex Medina | Pruebas

Con buen criterio, en Yamaha siguen aprovechando la plataforma de la MT-07 para ofrecer diferentes modelos y alternativas. La última, esta sorprendente Tracer que hemos descubierto en las Dolomitas, casi tocando con la frontera austríaca. Miles de curvas a más de 2.000 metros de altura, rodeados de una exuberante naturaleza en la que la Tracer se encontró tan a gusto como nosotros.

En este decorado nos demostró buenas maneras, con una posición de conducción confortable y un nivel de prestaciones más que aceptable para un amplio número de motoristas, incluidos aquellos que estrenen su carnet A2. Nos pareció una moto fácil de conducir, que combina una parte ciclo neutra y solvente con un tren trasero más eficaz que en la 07 estándar, con la generosidad, tacto y buen feeling del ya conocido bicilíndrico de 689 cc de Yamaha. Además tiene buen talante en las largas distancias, gracias a su posición de conducción con las manos arriba y una pantalla regulable.

Me fui del Val di Fasa con la sensación de que esta sport-touring es un tipo de moto que puede abrir los ojos a motoristas que quieran descubrir el placer de viajar y conocer nuevos decorados como el de los Dolomitas, a un precio más que razonable. El tan manido argumento del más por menos es totalmente cierto en el caso de esta Tracer 700.

No es fácil combinar agilidad, precisión, confort y un motor generoso y con un punto picante con una autonomía que puede superar los 350 kilómetros. Pues en Yamaha lo han conseguido.

Aires de familia
 

Sin duda alguna, su parecido con la Tracer 900 es muy evidente, pero esta versión de la MT-07 tiene un aire más moderno y funcional. El frontal, con su doble faro, es agresivo y los paramanos con los in­termitentes situados por debajo son originales. La cúpula de plexiglás es regulable manualmente a través de dos palomillas. Con 64 mm de recorrido vertical, lo cierto es que en su posición más alta ofrece una protección justita si mides 1,80 m.

Me llamó la atención que el asiento es ligeramente más alto que en la versión base, así como que la posición de conducción es un tanto peculiar, pues el manillar no tiene la anchura del de una trail, pero sí la altura. La posición de los brazos queda más recogida que en una trail asfáltica, pero sin llegar al extremo de una roadster. El asiento es ahora de dos alturas y las piernas quedan en su punto, solo ligeramente flexio­nadas. En líneas generales me pareció una moto bastante confortable.

El cuadro de instrumentos totalmente digital es visible, funcional, con la información necesaria (dos trips, nivel de gasolina, marcha engranada, consumo, temperatura, reloj...) y algunos chivatos a su alrededor. A la info se accede desde dos pulsadores situados en el panel de instru­mentos. Por una cuestión de costes no se ha montado un pulsador en el manillar, algo a lo que ya estamos más que acostumbrados. Tampoco tenemos diferentes modos de potencia ni control de tracción.

Una de las novedades más destacables de esta Tracer es desde mi punto de vista el hecho de que se haya cambiado el basculante en chapa de acero por uno de aluminio 50 mm más largo, que aumenta la distancia entre ejes hasta los 1.450 mm. Esta modificación, así como los nuevos reglajes de las suspensiones, mejoran considerablemente el comportamiento del tren trasero de esta Tracer con respecto a la versión normal.

Páginas

Más información

La Yamaha Tracer 700, con todo para los más viajeros

07.07.2016 | Noticias
La recién presentada Yamaha Tracer 700 viene con todos los accesorios necesarios para los más viajeros y aventureros
 
Yamaha Tracer 700

Vídeo oficial de la nueva Yamaha Tracer 700

21.04.2016 | Vídeos
Yamaha acaba de presentar oficialmente su nueva Sport Touring, la Tracer 700, derivada de la exitosa MT-07.
 

Comentarios de Facebook