14. Diciembre 2014 - 12:45 | Jordi Mondelo | Scooters
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Que Kymco es una de las marcas mejor posicionadas en nuestro mercado nadie lo puede dudar, las cifras de ventas la sitúan como la segunda firma que más vehículos está matriculando en los últimos años. Pero eso pasa porque ha sabido granjearse la confianza de los usuarios, algo que se ha ganado a pulso por varios motivos, entre los cuales destaca el mimo y la atención al detalle que aplican a cada uno de los modelos que lanzan al mercado. La tarea de desarrollar un scooter la llevan a cabo pensando en los futuros usuarios; sólo nos tene­mos que fijar en su catálogo, cualquiera puede encontrar un scooter diseñado prácticamente a medida para sus necesidades. Desde la llegada del Kymco K-XCT el pasado año, ya no hay nichos de mercado en los que la firma taiwanesa no tenga algún representante, siempre bien posicionado en la lista de matriculaciones, por cierto. Pues bien, ahora llega la versión de este modelo equi­pada con ABS, que completa así el camino ló­gico que recorren todos los modelos de Kymco cuando llegan al mercado.

Muy europeo

Estéticamente hace ya mucho tiempo que Kym­co se puso al día de los gustos europeos, pero si hay un producto dentro de su catálogo que lo demuestre, es precisamente el K-XCT, junto con su última creación, el Xciting 400i. ¿El secreto?, que la estética del K-XCT es obra de Arkema, un estudio de diseño italiano con Massimo Zaniboni al frente.

Los vértices afilados de su frontal, con dobles planos y varias aberturas de ventilación, se acom­pañan con un trabajado guardabarros que sigue con sus formas estas líneas. Los intermitentes están totalmente integrados en los flancos del carenado, mientras que el equipo óptico disfruta casi en exclusiva de todo el protagonismo de los cuartos delanteros. Y es que el K-XCT opta por una doble óptica de grandes dimensiones (inde­pendientes para cruce y largo alcance). De he­cho, se subraya este protagonismo con una guía luminosa de led; el K-XCT en su versión base es el primer scooter del mercado en disponer de esta tecnología.

La escueta figura de la zaga contrasta con el vo­luminoso frontal, lo que le otorga una sensación visual de ligereza a todo el conjunto posterior. Remata el colín con unos plásticos que sirven de envoltura para un piloto posterior grande y muy vistoso, que está equipado con 20 diodos led de gran vistosidad.

Lo mejor de Kymco

La motorización que da vida a ambas cilindra­das es la más alta de gama disponible en Kymco –SOHC, 4V, LC, i.e.–; eso sí, con gestión elec­trónica Synerject en la 125 y Keihin en la 300. Se trata del motor SK25 (125 cc) y SK60 (300 cc), que en el primer caso brinda 14,5 CV y nada menos que 28 CV el de 300 cc, el más potente de su categoría.

El 125 no se queda corto en velocidad punta y supera con relativa facilidad los 100 km/h, aunque la aceleración desde parado, como en todos los GT de esta cilindrada, se hace esperar hasta que el variador se empieza a abrir de manera notable, momento en el que notamos una buena entrega de potencia. A diferencia de éste, el motor de 300 se ha equipado con un eje de embrague antiala­beo, para responder mejor a la entrega de par y potencia, y un variador de 8 rodillos en lugar de 6. Con todo, es un motor que no deja de sorpren­derme cada vez que lo pruebo, por la excelente calidad de respuesta a cualquier régimen. Es, sin duda, si no el mejor, uno de los mejores 300 del mercado.

Además, las cifras de consumo, aunque en esta prueba no lo hemos podido constatar, son muy re­ducidas (en la versión sin ABS nos dio una media de 3,3 l/100 km en el 125 y 4,3 l/100 km en el 300).

Lo mejor de Bosch

La incorporación de un sistema ABS le otorga a cualquier scooter un valor añadido, pero si además se trata de lo último de una firma como la alemana Bosch, entonces... Es el caso que nos ocupa, ya que el K-XCT en sus dos versiones viene equipado con lo último de Bosch. Se trata del ABS 9M, el pri­mer ABS evolucionado única y exclusivamente para motos y scooters, y no derivado de la automoción como hasta ahora. Dispone de un modulador muy pequeño y que tan sólo pesa 700 gramos. Su ca­pacidad de reacción es de 20 pulsos por segundo y Kymco lo ha calibrado, conjuntamente con Bosch, para optimizar su funcionamiento sobre este modelo en concreto. La efectividad es máxima, con un nivel de intrusión bajo; sólo libera presión del sistema cuando la rueda ya está a punto de chillar sobre el asfalto. Además, al liberar tan poco caudal del líquido de frenos dado el reducido tamaño del mo­dulador, los pulsos del ABS cuando actúa afectan considerablemente poco a las levas de freno, mu­cho menos que, por ejemplo, su predecesor, el ABS 8M de Bosch, que pesaba más del doble. Además, decir también que todo el sistema está cableado con latiguillos metálicos para así fijar un nivel de prestaciones estable en todo momento.

Por lo que se refiere al resto de la parte ciclo, y aunque ya la conocíamos, puesto que se trata de la misma que monta la versión base, cabe destacar que el bastidor es una doble estructura de tubos (38,1 mm de diámetro) basada en bastidores pe­rimetrales de doble cuna y cuya resistencia es a prueba de bombas, lo que otorga, junto con una horquilla de barras de 37 mm y la llanta delantera de 14”, una estabilidad impecable en todo tipo de vías.

Así pues, el K-XCT, que ya nos pareció un scooter impecable cuando lo probamos en su versión base, ahora, con la incorporación del sistema ABS, se abre a un más amplio abanico de público. Le augu­ramos un buen futuro de cara a las ventas.

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