13. Julio 2014 - 11:50 | Jordi Aymamí | Scooters
Imagen de Jordi Aymamí

El PCX ha sido el scooter más vendido del pasado año en Europa, y en nuestro país se ha mantenido en los primeros lugares desde su aparición en 2010, incluso fue el más vendido absoluto al año siguiente, lo que habla del éxito de este scooter y de su importancia para Honda.

Las cualidades de este scooter son sabidas, y la clave de su éxito, un tamaño y peso que lo hacen muy manejable e ideal para ciudad; un cofre en el que cabe un casco integral y algo más; un innovador sistema de paro automático en los semáforos llamado Idle-stop, un consumo increíblemente bajo y finalmente un precio más que razonable, junto a un apellido que tiene mucho peso, como es el de Honda.

Con estas cualidades, ¿se podía mejorar el PCX? Todo es susceptible de ser mejorado; por eso las motos evolucionan y son cada vez mejores, y el Honda tenía algunos puntos que podían ser mejores, pues ahí es donde han trabajado los técnicos japoneses. ¿Y qué puntos son ésos? Ahora os lo contamos.

Retoque general

Prácticamente el PCX ha sido revisado en todos los apartados. El más visible es, desde luego, la nueva carrocería, más moderna y estilizada y menos coreana que la anterior, con un estilo algo más europeo. Destacan especialmente todas las luces, desde el piloto trasero hasta los intermitentes y, desde luego, el faro delantero. Todos están equipados con leds, por lo que se consiguen dos cosas: una mejora en la calidad de iluminación y una importante reducción en el consumo energético. A este ahorro hay que unir una batería de mayor capacidad y la incorporación de un Idle-stop inteligente, que no opera si la batería tiene una carga demasiado baja y hay riesgo de que nos quedemos tirados.

Recordemos que el Idle-stop es un sistema similar al que se usa en modernos automóviles y que detiene el motor en los semáforos para ahorrar combustible y reducir las emisiones. Luego, con sólo abrir el gas, el PCX arranca al instante. En un recorrido urbano medio de unos 25 minutos, el motor está detenido 5’, lo que significa un 20 % del tiempo total. Si le añadimos que monta el motor eSP revisado, un motor en el que se ha optimizado la combustión y reducido la fricción al mínimo, se consigue homologar un increíble consumo de 2,1 l a los 100 km, 2,0 l con el Idle-stop funcionando. El Idle-stop tampoco funciona por debajo de los 60º de temperatura del motor.

La siguiente novedad aporta un plus a este bajísimo consumo, y es que el depósito ha crecido en 2 l de capacidad; ahora es de 8 l, con lo que la autonomía teórica es de… ¡375 km! Como para llenar el depósito una vez al mes…

Más cosas del nuevo PCX: la instrumentación es nueva e incluye un ordenador con consumo instantáneo, entre otras cosas. En la guantera hay una toma de corriente de 12V, para cargar un móvil, conectar un GPS, etc. El asiento es más confortable y tiene una bisagra en dos posiciones, una intermedia para cuando abrimos el cofre con el manillar bloqueado.

‘Lisboneando’

Honda nos llevó hasta la bella ciudad de Lisboa para mostrarnos su nuevo PCX, en una ruta en la que realizamos unos 25 km por la bonita carretera de la costa entre Cascais y Lisboa, para luego movernos toda la mañana por la capital lusitana, en sus más carismáticos barrios.

Los primeros instantes sirven para descubrir lo silencioso y lo suave que es el PCX. Sus 11,5 CV no son su mejor baza (la mayoría de los scooters de 125 cc con motor LC rondan los 15 CV), pero el PCX se estira con una absoluta linealidad y progresividad. Los 130 kg del Honda y su razonable altura de asiento hacen que maniobrar con él entre el tráfico sea muy fácil.

El amortiguador trasero no tiene regulación de precarga, y por ello su dureza se ha previsto para poder circular a dúo, es decir que el muelle es bastante duro y algo descompensado con la horquilla delantera. Lástima que no hubiera la posibilidad ni de tener por lo menos dos posiciones de ajuste…

En el tramo de carretera, el PCX se siente muy sólido y estable, ayudado por un serio chasis y sus llantas de 14” delante y detrás, que ofrecen una buena y constante sensación de seguridad. Los frenos, con un disco delante y un sencillo tambor detrás (cosa de ajuste de costes) no son la bomba, pero sí son suficientes para frenar con garantías. La frenada es combinada, con una pinza de tres pistones en el disco delantero, uno de los cuales actúa cuando se presiona la maneta del trasero.

El disponer de indicador de consumo instantáneo permite sorprendernos casi continuamente. En muchas ocasiones mantuvimos un consumo por debajo de los 2 l, concretamente 1,9 l a los 100 km, con una media al final del día (carretera, ciudad y autovía a tope) de 2,2 l/100 km, lo que nos parece simplemente fascinante. Realizamos unos 85 km en total, y tan sólo descendió una barra del indicador de nivel de gasolina.

Con el motor poco rodado al PCX le costaba superar los 110 km/h de marcador, pero nos aseguraron que bien rodado alcanzaba los 115 km/h, lo que le permite moverse con tranquilidad por rondas u otras vías rápidas. El nuevo Honda PCX es aún mejor que su precedente, que ya era un buen scooter; es bonito, está bien acabado y está bien equipado, con tecnología punta; su motor es suave y lineal como pocos, tan sólo falto de algo más de nervio; gasta como un mechero, o menos, es ágil y maniobrable; y por último, tiene un precio muy competitivo: 2.749 euros. Todo lo necesario para seguir manteniéndose en lo más alto.

PD: Y para los que no se conformen, existe en opción una pantalla más alta, un cofre trasero, una alarma, etc.
 

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