10. Enero 2015 - 16:05 | Lluis Morales | Off-road

La segunda generación de Husqvarna fabricada en Mattighofen, las 2015, cuenta con esta FE 350 de como modelo estrella, o al menos como el favorito de la mayoría de los aficionados. Como ya sucedía con la gama 2014, como principales rasgos distintivos cuenta con un liviano chasis de acero al cromomolibdeno con subchasis realizado en poliamida plástica y con el WP trasero anclado a un sistema de bieletas de progresividad variable. Su motor es el que estrenó la KTM EXC-F 350, con curvas específicas para la Husky. Pero si bien la 2015 es esencialmente la misma moto que la del año pasado, de por sí excepcional, para este año se le han introducido algunas mejoras que demuestran que el camino ya era el acertado. Ahora es, simplemente, todavía mejor.

Y cuando decimos mejor no nos referimos precisa­mente al tamaño o peso, puesto que externamente es prácticamente idéntico al de la FE 250… Sus cotas, de 88 x 57,5 mm ya dan a entender que con una carrera tan corta, será un propulsor muy dado a subidas de vueltas fulgurantes. Y así es, puesto que el límite se sitúa en las 12.000 rpm. En cuanto a potencia, Husqvarna no confir­ma el régimen exacto al que los consigue, pero su poten­cia máxima llega nada menos que a los 45 CV. Son muy pocos menos que los de la 450 de KTM, pero los entrega con total progresividad y sin desbordar nunca al piloto.

El sistema de inyección Keihin, con cuerpo de 42 mm de diámetro, permite escoger entre dos curvas, estándar y racing, gracias a un selector opcional que se instala en el puño derecho. Los usuarios más avanzados podrán descargar también los datos a su portátil mediante una aplicación disponible en el catálogo HuskyPower.

También es opcional un elemento de serie en su prima-hermana, la EXC-F: el pedal de arranque. Desde luego es un conjunto que recomendaría­mos a cualquiera que decida realizar excursiones o carreras por cualquier tipo de terreno complica­do… Lo que no se puede negar es que el tren de arranque funciona a la perfección, y que con una breve pulsación al botón, el 350 cobra vida sin es­fuerzo, tanto en frío como en caliente. El sonido es similar al de una 250, pero algo más grave, más lleno, y diríamos que el silenciador lo convierte en muy discreto.

El chasis de la FE es amplio, acogedor. Los pi­lotos de todas las tallas se sentirán cómodos con su posición de conducción, que cuenta con un manillar Neken cónico. El depósito de gasolina es traslúcido, lo que ayuda a estimar fácilmente cuánto rato de disfrute nos resta sobre la marcha. Se han incorporado unos paramanos con aspecto similar a los del pasado año, pero mucho más resistentes, y la máscara y el faro se han rediseñado. El guar­dabarros delantero es nuevo, idéntico a los de las Husky de MX, y el tapizado del sillín ha cambiado tanto de diseño como de textura. Pedales, mane­tas… todo está en su sitio, y con tacto de calidad.

A caballo entre lo que se ve y lo que se aprecia en marcha, encontramos unas tijas mecanizadas mediante CNC y anodizadas en negro como ele­mentos de sujeción de la horquilla, una WP 4CS de cuatro cámaras que nos encantó. El subchasis se construye en material plástico, con tres piezas moldeadas en poliamida, que integran la caja de filtro de aire y albergan toda la electrónica, además de adoptar unos eficaces asideros ocultos, con los que mover la FE a mano resulta muy sencillo.

Las bieletas del WP DCC trasero quedan un tan­to expuestas a los escalones en su mitad frontal, si bien el motor aparece debidamente protegido por un generoso pero discreto y liviano cubrecárter plástico. Siguiendo en cuanto a estética, las llantas DID cuentan con aros anodizados en negro, e inclu­yen radios con cabecillas de aluminio. Los bujes son mecanizados CNC en ambas ruedas, y dan soporte a discos de tipo wave mordidos por un conjunto Brembo de última generación.

Firme y ágil

Tras un breve calentamiento a base de jugar en unos escalones de tierra, en los que apreciamos que la FE es tan manejable como una 250, nos po­nemos en marcha a través de pistas pedregosas. Al despejarse el terreno, vemos que el tacto de la mi­tad delantera es tan aplomado, que da la sensación de que pueda ser poco ágil en zonas lentas, pero nada de eso. Se trata de que el equilibrio de sus geometrías y reparto de pesos, junto con la óptima combinación entre tijas, horquilla, bieletas y amorti­guador, obran un pequeño milagro. Va aumentando la velocidad y la confianza en ella va igualmente en aumento. Sientes la rueda delantera copiando el terreno en todo momento y maniobras como el frenar duro sobre piedra suelta antes de girar se realizan con mucha seguridad. La WP 4CS nos va enamorando sobre la marcha…

Mientras tanto, hemos podido ver que si bien el 350 puede llegar a las 12.000 vueltas, es un motor tan sumamente elástico, que difícilmente te hará que necesites moverte cerca de su techo. Siempre admite una marcha más al acelerar en terreno abier­to, y deja cortar gas y volver a abrir sin necesidad de reducir. El cambio es preciso y suave, pese a que nos movemos con una unidad con pocas horas de vuelo, excelente.

Se cierra el camino y damos paso a algunas raí­ces, escalones y piedras de generoso tamaño. Si bien la FE es amplia, aquí nos saca una sonrisa con una tremenda facilidad de manejo. Parece demasiada agilidad para la moto que acabamos de notar tan aplomada. La respuesta de la rueda delantera al improvisar continuamente con el ma­nillar a baja velocidad es siempre noble. Eso hace que nos cansemos poco y sintamos siempre que dominamos la situación cuando el terreno se va complicando. A medida que los escalones crecen, vemos que las bieletas, el WP DCC y el Michelin trasero están siempre en comunión para ofrecer tracción, lo que acaba de aportar la fuerza necesa­ria cuando la técnica es justa o cuando llevamos horas sobre la moto. El 350 en esta zona también lo pone todo fácil, porque aporta al comenzar a abrir con suavidad un poco más de par a la rueda que un 350, pero no tanto como un 450.

El resul­tado es que apenas escarba innecesariamente el terreno y todo se traduce en avance. Hay sensa­ción de poderío, pero sin excesos. Y si sigues ace­lerando, encontrarás una linealidad que te hará vo­lar cuando se desatan los medios y desembocan en la misma alegría que un 250 y con la potencia del 450… El embrague se muestra incansable, y no varió su excelente tacto a lo largo de las zonas más engorrosas. En ellas encontramos otro deta­lle de la FE que nos gustó mucho, de esos que no se aprecia a simple vista, pero que se agradece enormemente en cuanto lo descubres: incluye un electroventilador en sus radiadores que mantiene la temperatura del motor bajo control, lo que aca­ba redundando en fiabilidad.

Polivalente

En senderos cerrados, con terreno blando y ve­locidades medias es donde más disfrutamos con ella. Sigue sorprendiéndonos lo bien que gira, apoyándose en su mitad delantera como si fuese la aguja de un compás, mientras que el motor te ayuda a derrapar siempre exactamente lo que de­seas. La compenetración entre puño de gas y rue­da trasera es siempre óptima, lo que te hace que te aporte un grado de confianza desde el primer minuto que no siempre encuentras en una moto de enduro. A ello también contribuye la precisión y potencia de los Brembo, incansables.

Si el sendero permite estirar el motor, ten cuida­do, porque si bien la patada inicial no es violenta, responde siempre con tanta tracción, que acabas por abrir el gas tan rápido como puedes. Y su cigüeñal-biela-pistón son tan ligeros, que sube de vueltas muy rápido, de modo que acabas yendo muy deprisa, mucho más de lo que parece gracias al equilibrio de todo el conjunto.

Y es que, a modo de conclusión, diríamos que esta FE 350 es un modelo que hará felices a todos los que tengan muchas horas de vuelo, especialmente a los que vengan de motos mayo­res, porque será siempre igual o más rápida que ellas, pero con mucho menos esfuerzo a la hora de pilotarla. También lo hará con quienes tengan poca experiencia o lleven tiempo con un 250 4T, porque aporta muchísimo más de lo que imagi­nan, aunque con un grado de exigencia para el piloto relativamente bajo. Es la enduro total, apta para todo tipo de usuarios y terrenos. ¿A que te apetece probarla?

 

Para más información no te pierdas la ficha técnica de la Husqvarna FE 350.

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