20. Mayo 2017 - 18:20 | Alex Medina | Pruebas

En Honda siguen apostando por motos como esta interesante CB650F que destaca entre las naked de cilindrada media. Y si digo que sobresale entre las motos de su clase es porque en Honda han sabido otorgarle un punto más deportivo y agresivo a una moto de la que creo que hay que destacar la calidad de sus componentes, suavidad, carácter del motor y la extraordinaria agilidad sobre cualquier escenario. Ensamblada en una de las fábricas que Honda tiene en Tailandia y con un nivel de acabados marca de la casa, es decir, intachable, es muy divertida, compacta y polivalente, y te dibujará una sonrisa bajo el casco cuando salgas de tu oficina en busca de una escapadita a tu carretera revirada más próxima.

Estéticamente queda lejos de aquella primera versión Hornet de los noventa y es más agresiva y estrechita que la primera versión de 2014, ahora con iluminación full led tanto delante como detrás. Bajita de asiento (810 mm), se trata de una moto extremadamente ágil entre coches y que ahora ha ganado carácter. El tacto del cambio es excelente; los mandos, agradables, y ergonómicamente está bien resuelta. La posición de conducción es más deportiva, con el manillar un poco más bajo montado elásticamente, lo que mitiga las vibraciones a alto régimen, pero sigue siendo cómoda y, ahora, el peso del cuerpo se carga un poquito más en el tren delantero. Este nuevo reparto de pesos y la solvencia de la nueva horquilla de Showa regulable en precarga, que mejora su tacto especialmente en la parte final de su recorrido, hacen de esta versión una moto que transmite mejor feeling.

El bastidor es sin duda uno de los mejores que podemos encontrar entre las motos de su categoría y supone un buen compromiso tanto en carreteras reviradas como en vías más rápidas. La frenada tiene buen tacto y potencia suficiente delante, y detrás, señalar la frecuente activación del ABS sin que ello suponga problema alguno. El propulsor ahora cuenta con un poco más de carácter y, a medio régimen, es más solvente, a pesar de que sigue siendo un tetra al que le gusta girar por encima de las 5.000 rpm. Por debajo de este régimen, parece un motor eléctrico. Sí, destaca por la suavidad y ausencia de vibraciones, pero en tramos revirados a la salida de las curvas y girando sobre las 4.500/5.000 rpm tiene poca patada, una respuesta poco excitante.

 

 

Desde mi punto de vista, es una moto interesante, con una buena relación peso-potencia, que debería de tenerse en cuenta por parte de conductores con poca experiencia y también para aquellos más expertos que busquen el tacto exclusivo de una Honda de cilindrada media. El consumo y la capacidad del depósito de combustible de 17,5 litros le darán una autonomía superior a los 300 kilómetros, sin duda, otro tanto a su favor. ¿Defectos? Pocos. Creo que la ausencia de control de tracción no se puede considerar un defecto, aunque otros lo marcarán en la casilla. Por otra parte, posiblemente mejorará la agilidad y prestaciones con unos neumáticos superiores y eché en falta en el cuadro de instrumentos el indicador la marcha engranada, que en según qué tipo de motos, como es el caso de esta CB650F, se agradecería.

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HondaCB 650 F

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