20. Octubre 2016 - 11:23 | Jordi Mondelo | Noticias
Imagen de Jordi Mondelo

El frontal del nuevo 300 es completamente nuevo, con aire al T-Max, con doble faro (full led) y los intermitentes situados en dos apéndices que parten desde ambos laterales del carenado.

Una de las nuevas características del frontal es que ahora dispone de una pantalla parabrisas más alta y con la posibilidad de regularla en dos diferentes alturas (50 mm). Un esmerado trabajo sobre el guardabarros delantero hace que se aprecie en él una alabable continuidad de la carrocería frontal.

En la parte posterior sí se aprecia un cierto parecido en la disposición de los pilotos y el remate de la zaga con los actuales X-Max. Aun así, se ha ganado volumen para lograr un cofre todavía más capaz que antes, en el que ahora caben dos integrales y algo más.

El tablier, que también guarda un cierto parecido con el del T-Max, está compuesto por dos esferas analógicas grandes –odómetro y tacómetro- y una gran pantalla LCD entre ambas, en la que encontraremos gran cantidad de información: nivel de gasolina, temperatura del motor, cuentakilómetros total y parcial, ordenador de a bordo… Por cierto, sobre los datos que se muestran en esta pantalla podremos actuar desde un botón situado en el manillar derecho (TRIP / INFO).

El X-Max 300 también ofrece el cómodo sistema de llave inteligente de serie, mediante el cual, se puede hacer todo lo que haríamos con la llave pero sin necesidad de sacar esta del bolsillo: encender el motor, abrir el cofre, guantera… Por cierto en una de las dos guanteras diponibles hallaremos una toma de corriente USB.

Una de las novedades de la nueva mecánica -monocilíndrica de 4T, LC, SOHC y 4 válvulas (Euro 4)- es que el cilindro, que disfruta de un recubrimiento de DiASil, está descentrado respecto al eje del cigüeñal (offset) con la intención de minimizar las fricciones y optimizar el empuje de las explosiones. Acompañando esta medida, se ha equipado asimismo con un sistema de refrigeración de aceite a chorro para el pistón, de esta manera se puede mantener un nivel estable de las prestaciones. También se ha trabajado mucho en el sistema de admisión, donde ahora monta un nuevo equipo inyector de 12 orificios que pulveriza la mezcla sobre la parte posterior de la válvula de admisión.

Por cierto, que no se nos olvide, el X-Max 300 dispone además de control de tracción.

Refiriéndonos ahora a la parte ciclo, cabe destacar que el X-Max esconde bajo sus plásticos un nuevo bastidor del que, en su parte delantera, pende una horquilla que Yamaha califica como de estilo motociclístico. Así, con este tipo de horquilla, que los de Iwata “igualan” en tipología a la que monta el T-Max, y con el doble amortiguador posterior, este X-Max debería convertirse en la mejor baza de esta familia.

Llantas de 15 pulgadas delante y de 14 detrás, disco delantero de 267 mm, con pinza de doble pistón, y otro posterior de 245 mm completan una parte ciclo que a priori promete estar en consonancia con el esfuerzo llevado a cabo sobre el motor.

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