13. Julio 2017 - 19:34 | Joan Carles Vázquez | Noticias
Mossos d'Esquadra

James Bond, el espía británico del MI6 al servicio de su Majestad la Reina Isabel II creado por el escritor Ian Fleming en 1953, y su universo, tanto literario como cinematográfico, cuentan con una serie de elementos muy característicos y definitorios del mismo.

Su icónica presentación –“Bond, James Bond”–, su coche –un Aston Martin–, sus arquetípicos enemigos –Ernst Stavro Blofeld (Donald Pleasance), Jaws/Tiburón (Richard Kiel) o May Day (Grace Jones)– y sexys aliadas –Honey Rider (Úrsula Andrews), Giacinta "Jinx" Johnson (Halle Berry) o Vesper Lynd (Eva Green)–, su bebida favorito –“vodka Martini, agitado, no revuelto”–…

Sin embargo, para muchos, lo mejor de sus novelas y películas son sus ‘gadgets’; las últimas novedades en tecnología que Q le muestra y que son imprescindibles para que las misiones de 007 lleguen a buen puerto.

Pues bien, Los Mossos d’Esquadra interceptaron el pasado 6 de julio un motorista suizo que había ideado un artilugio casero a lo James Bond para evitar que los agentes de tráfico catalanes o los radares de velocidad pudieran captar los números de su matrícula en caso de infracción.

Este jamesbondiano mecanismo de ocultación se activaba desde el manillar y permitía al piloto levantar o descender la placa de identificación de su moto a voluntad. La idea, convertir la matrícula en una especie de puente levadizo, para que nos entendamos.

¿Cómo lo pillaron? Una dotación de tráfico de Los Mossos se encontraba realizando tareas de control y vigilancia en la N-260a, en el término municipal de Olot (Girona), en dirección a Ripoll (Girona) cuando advirtieron la presencia de una motocicleta que circulaba sin la placa de la matrícula.

Los agentes la siguieron y cuando ésta se detuvo en el kilómetro 88 de dicha vía se percataron de que sí llevaba matrícula. Para salir de dudas, los Mossos decidieron inspeccionar a fondo la moto y fue durante esa revisión que descubrieron estupefactos el peliculero sistema de ocultación de matrícula para evitar ser multado.

Lógicamente, los agentes denunciaron al infractor por el artículo 77 de la Ley de Seguridad Vial, que sanciona la circulación de cualquier vehículo que cuente con inhibidores de radares o cualquier otro mecanismo encaminado a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia de tráfico.

¿La multa? 6 puntos menos en su permiso de circulación y una sanción de 6.000 euros.

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