24. Abril 2017 - 17:22 | solomoto.es | Noticias

La BMW G 310 R acaba de llegar a nuestro mercado bajo una premisa, a la que luego se suma toda la filosofía y tradición de BMW Motorrad. Y esta premisa es el pragmatismo. No le sobra nada ni le falta nada, decíamos, y es que la más pequeña de las BMW, siendo una roadster genuina de BMW, es sumamente ágil y maniobrable en calles estrechas de una gran ciudad, y ofrece la potencia y fiabilidad necesarias para conducir por carreteras. Bajo consumo, comodidad y fiabilidad son otras de sus virtudes.

Hoy, sin embargo, no la analizaremos al completo sino que vamos a centrarnos en su corazón, el motor monocilíndrico de nuevo diseño que monta (si queréis ver qué nos pareció al montarnos en ella, podéis leer nuestras primeras impresiones sobre la BMW G 310 R). Está refrigerado por agua, tiene una cilindrada de 313 cc, cuatro válvulas con dos árboles de levas en cabeza y sistema electrónico de inyección de gasolina.

Llama la atención el ángulo de inclinación del motor hacia atrás, bloque tipo «open-deck», con culata con giro de 180 grados, que permite que la canalización de admisión esté montada en la parte delantera.

Con todo ello, la BMW G 310 R da una potencia de 25 kW, o lo que es lo mismo, 34 CV, a 9.500 rpm, y un par máximo de 28 Nm a 7.500 rpm.

Tradición monocilíndrica

Si bien es cierto que el motor por antonomasia de BMW, el que todo tenemos en el imaginario cuando hablamos de la firma alemana, es el bóxer, la tradición de BMW con los monocilíndricos se remonta a hace 90 años. Entonces la BMW R 39 fue la primera de esta clase dentro de la familia BMW, pero luego vendrían los modelos R 25 o la serie F 650, que logró excelentes resultados de ventas en los años noventa. Todas ellas se distinguieron por su maniobrabilidad y eficiencia, cualidades básicas con las que BMW ha querido dotar a sus modelos monocilíndricos.

La G 310 R, pues, viene para seguir con esta tradición. Ha sido concebida como una moto tipo roadster ligera y dinámica, por lo que conjuga cualidades deportivas con una gran comodidad.

Pensada para el mercado mundial, tiene una relación de compresión relativamente moderada de 10,6:1, por lo que es capaz de consumir gasolinas de bajos octanajes.

Hablábamos antes de la inclinación del motor como elemento que llama la atención, pero esta no ha sido una decisión meramente estética, sino que incide positivamente en la arquitectura de toda la moto. En comparación con una configuración convencional, y considerando la disposición en serie de los árboles de la caja de cambios, el centro de gravedad es muy bajo y está trasladado hacia adelante. Al mismo tiempo, este diseño permite que el brazo basculante sea más largo manteniendo la distancia entre ejes, lo que, en su conjunto, redunda en la estabilidad de la moto.

En el interior del motor, destaca el sistema de accionamiento de las válvulas, con dos árboles de levas en cabeza, que hereda la solución aplicada en la S 1000 RR. Al igual que en la superbike de BMW, los balancines son muy livianos y resistentes a altas revoluciones y están dotados de un recubrimiento de DLC (Diamond Like Carbon) extremadamente duro, capaz de minimizar la fricción y el desgaste.

Este recubrimiento de DLC también se utiliza en el bulón del pistón para que este esté en contacto directo con el ojo del bulón, pudiéndose así prescindir de un cojinete adicional. Se logra así minimizar las masas oscilantes.

El cojinete deslizante del ojo de biela inferior y el cojinete principal del cigüeñal tampoco son usuales en motores de un solo cilindro, y ofrecen ventajas en cuanto al espacio necesario para el montaje, al peso y a la vida útil. El recubrimiento de Nikasil de la camisa del cilindro integrado en la mitad superior del bloque del motor, subraya la intención de los ingenieros de BMW Motorrad de buscar soluciones de poco peso y eficientes en términos de consumo de combustible.

La alimentación de aceite lubricante, vital para el funcionamiento del motor, está a cargo de un sistema de cárter húmedo. El líquido de refrigeración consigue que la estabilidad térmica sea óptima, también si las temperaturas exteriores son muy altas. El líquido circula a través de un radiador de grandes dimensiones, montado debajo de las tijas.

 

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