4. Agosto 2017 - 12:20 | solomoto.es | Noticias

Ayer por la tarde, 3 de agosto de 2017, la terrible noticia irrumpía en la redacción: muere Ángel Nieto a los 70 años de edad. El 12+1 veces campeón del mundo, nuestra leyenda, el mejor piloto español de todos los tiempos, nuestro eterno número 1, ya no estaba entre nosotros.

Sólo hay una cosa que sabemos con certeza y es que toda vida y toda historia tienen un principio y un final. Sin embargo, hay unas pocas personaa a lo largo de la historia que consiguen ser eternas. Ángel Nieto es una de ellas.

Su carácter fuerte y luchador, sus increíbles hazañas y méritos logrados sobre una motocicleta lo han convertido en una leyenda, y como tal, siempre estará presente entre los amantes del motociclismo. Pero llegar a lo más alto no fue fácil.

Ángel Nieto nació en Zamora, en el seno de una familia humilde que emigró a Madrid en busca de trabajo cuando el piloto aún era muy pequeño. Esa fue la ciudad que lo adoptó y Vallecas, el barrio que lo curtió y donde seguramente forjó su carácter invencible.

Amante de las motos desde bien jovencito, y también en parte para poder ayudar económicamente a su familia, Ángel fue a buscar trabajo a un pequeño taller de Vallecas. Ese fue su primer contacto real con las motos, el que le dio la primera oportunidad de subir a una moto aunque fuese solo para asegurarse de que ya iba bien. Y fue allí donde empezó a surgir en su mente el que finalmente fue 12+1 veces campeón del mundo.

Allí pudo conocer a fondo cómo funcionaban realmente las motos, qué se escondía en sus entrañas, cómo funcionaban. Aprendió a detectar los problemas que surgían y a solucionarlos. Allí, presenció su primera carrera, en un campeonato celebrado en el parque del Retiro, y se encontró con “Don Paco Bultó”, a quién preguntó qué debía hacer para trabajar en Bultaco. La respuesta del dueño de la empresa fue parca. Le dijo que escribiera a la fábrica, sin más.

En ese momento se dio cuenta de que Vallecas se le quedaba pequeño en comparación con su creciente pasión, y decidió mudarse a Barcelona. Apenas tenía 14, pero cogió una única maleta, con todas sus pertinencias, y se trasladó a la ciudad condal donde, en los años 60, se cocía todo el mundillo del motociclismo.

Pese a su temprana edad, era valiente, y nada podía con su firme convicción de convertirse en el mejor piloto. Allí comenzó un periplo que, marcado por la buena suerte y la buena toma de decisiones, lo acabó llevando a lo más alto del motociclismo español.

Decidido a trabajar en la competición, se plantó en la puerta de Bultaco a esperar a Don Paco. A Bultó le pareció tan increíble la tenacidad de aquel joven, a quien recordaba de El Retiro, que lo admitió como aprendiz en el departamento de competición.

Sin embargo, no duró mucho en el puesto. Medrano, uno de los pilotos de la marca, se marchaba de gira y Nieto se marchó con él, sin cobrar, solo a cambio de comida y de dejarle dormir en su coche, un viejo Renault Dauphine. Con esa oportunidad, Nieto se convertía en mecánico de competición. Pero en un mecánico sin trabajo, pues cuando volvió a Barcelona le cerraron las puertas de Bultaco por abandonar el puesto de trabajo.

Pero Ángel no se amedrentaba, y ahora ya no se conformaba con ser mecánico, quería ser piloto, y el mejor. Se fue a Derbi, donde tenían motos 50cc y consiguió que lo aceptaran, con la promesa de dejarle alguna de las motos del equipo si lo hacía bien.

Tenaz como nadie, y gracias al conocimiento adquirido, era consciente de que en la menor cilindrada él y la moto tenían que ser uno. Para conseguirlo usó un método un tanto peculiar. Se iba al puesto de trabajo en Mollet, 2 horas antes de que abrieran y pedía a los vigilantes que lo ataran con cinchas a la moto. Así, consiguió adaptarse a ella como si fuese parte de su anatomía.

Con una fuerza de voluntad tan aplastante, finalmente consiguió correr esporádicamente con la marca. Pero al destaparse que no tenía la edad legal para tener licencia, la marca lo excluyó del equipo que se iba de gira. Decepcionado, decidió buscar algo mejor.

Así llegó a Ducati, ya con la edad suficiente para correr en 125cc. Su intención era aceptar cualquier puesto, pero lo que consiguió fue su primer contrato como piloto. Allí arrancó la carrera que todos conocemos, la de un campeón.

La fortuna, las circunstancias económicas de la época, o simplemente el destino, hizo que Ducati rescindiera su contrato por motivos económicos, y que él volviera a Derbi, donde durante su primera temporada como piloto oficial, se convirtió en campeón de España de 50cc y 125cc.

Dos años después, en 1969 y con 22 años, ganó su primer Gran Premio en la República Democrática Alemana, en el circuito de Sanchsering y al final de la temporada, se convirtió en el primer español campeón del mundo de motociclismo.

Después de ese primer título mundial, consiguió en total 6 títulos 50cc y otros 7 en 125cc, palmarés que le confería 13 campeonatos. Sin embargo, y como todos sabréis, Ángel era extremadamente supersticioso, por eso jamás mencionó ese número. Siempre se refería a él como 12+1 y así lo conocemos todos, como el 12+1.

Con tantos méritos conseguidos, el piloto decidió retirarse estando aún en lo más alto de la ola, para dar paso a generaciones más jóvenes. En concreto, para dejar brillar a Ricardo Tormo, a quién enseñó todo lo que sabía.

Acabada su carrera como piloto, inició una nueva etapa como comentarista, empresario e incluso creó una escudería. Y pese a que muchos decían que llevaba un estilo de vida que no era el usual en un deportista, lo cierto es que siempre estuvo bien, siempre iba con su fuerza y convicción por delante, y eso jamás le permitió caer.

Fue la última mala fortuna, la que decíamos al principio que obliga a que toda historia tenga un final, la que acabó con él. La mala suerte quiso que aquel coche no reaccionara a tiempo y se lo llevara por delante. Ahora, las palabras sobran, solo podemos quedarnos con su recuerdo, y con su legado profesional, que llevó a nuestro país a lo más alto del motociclismo. Lo único que podemos decir ahora es... Gracias Ángel, descansa en paz.

Palmarés Ángel Nieto

​Podios en Grandes Premios: 139

​Victorias en Grandes Premios: 90

​Títulos mundiales: 12+1

​Los títulos de Ángel Nieto:

​1969 50cc Derbi

1970 50cc Derbi

1971 125cc Derbi

1972 50cc y 125cc derbi

1975 50cc Kreidler

1976 50cc Bultaco

1977 50cc Bultaco

1979 125cc Minarelli

1981 125cc Minarelli

1982 125cc Garelli

1983 125cc Garelli

1984 125cc Garelli


 

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