25. Diciembre 2017 - 13:05 | Manuel Pecino | MotoGP

Sí, campeón después de una brillante temporada, la que cerró matemáticamente el título a dos GG.PP. del final después de ganar nueve carreras... Pero lejos de bajar los brazos, siguió compitiendo, ganando también las siguientes carreras, en busca de igualar un histórico récord que está en manos de un tal Valentino Rossi.

Porque, como a aquel hace veinte años, a Joan Mir no le han faltado más que dos temporadas en el Campeonato del Mundo para certificar que estamos ante otro de esos pilotos especiales que genera la inacabable cantera española. ¿Especiales?... Muy especiales.

Sus estadísticas de momento solo son equiparables con las del mencionado Rossi y Marc Márquez, que desde luego no es cualquier cosa. El tiempo dirá si estamos ante un equiparable con las dos superestrellas que ha dado el motociclismo en las dos últimas generaciones, pero de momento los números están ahí.

Muy tranquilo, siempre sonriente y de fácil conversación, a pesar de haber cerrado 2016 con una victoria en su casilla y quinto en el campeonato, cuando comenzó 2017, Mir no figuraba especialmente entre la lista de los aspirantes al título esta temporada. Pero sus tres victorias y cuatro pódium en los cinco primeros GG.PP. rápidamente lo pusieron líder del campeonato. Una posición que ya no abandonó.

“Claro que comienzas la temporada pensando en positivo, con ilusión, pero un año como el que he tenido es algo que nunca te imaginas. Te puedes imaginar que puedes estar cómodo con la moto, que pueden llegar buenos resultados, pero el hecho de proclamarme campeón del mundo ganando muchas carreras son números muy buenos”... Joan se para unos segundos y da la sensación de que está repasando mentalmente esos triunfos. “Al final, cada victoria te da un plus de confianza; yo creo que esto ayuda a afrontar la siguiente carrera con más ganas”.

Pero, por otro lado, tantas victorias tienen el peligro de sacarte de la realidad, como tantas veces hemos visto en pilotos de tu edad. ¿Cómo mantienes los pies en el suelo?

Haciendo lo de siempre. Hago lo mismo después de una carrera que gano que después de una que pierdo: irme a casa, estar con mis amigos de toda la vida, entrenar como siempre… Me parece bastante fácil mantener los pies en el suelo. El entorno familiar, esa parte tan importante en la figura del piloto –tan capaz de mantenerlo centrado como de desestabilizarlo completamente–, es en el caso de Mir un valor añadido. A pesar de que en un primer momento utilizaron todos los señuelos que estuvieron en su mano para encaminarlo lejos de las motos.

¿Y a qué se dedica tu familia?

Mi padre tiene dos tiendas de patines y skateboards, que son cosas muy divertidas. La gente me suele preguntar por qué no me dio por los patines. Sí, probé todo lo que tiene en la tienda, pero no me acababa de convencer; al final me llamaron más la atención las motos. En cuanto a mi madre, ahora trabaja de maquilladora de actores, un trabajo muy chulo, la verdad.

Cerraste el título en Australia, donde tu padre te dio la bandera que paseaste como campeón del mundo. ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Qué os dijisteis?

¡Buah!... Cuando vi a mi padre, me puse a llorar. Fue una sensación que no puedes explicar hasta que no lo consigues. Creo que solo los que han conseguido un título saben la sensación que es, y soy un privilegiado

¿Y qué os dijisteis?

No, no nos dijimos nada, pero nos dijimos todo.

Hay quien, con los números de tus dos temporadas en el Mundial, te compara con el mismísimo Valentino Rossi: ¿esto qué te parece?

Me parece muy bien, la verdad, pero Valentino solo hay uno. Admito que me parece una pasada que a un chaval de 19 años le digan que se parece a Valentino. El problema está en que si te lo crees o no… yo no me lo creo. ¡Hay que hacer muchas cosas para hacer lo que ha hecho Valentino!

¿Hay algo que tengas en común con Valentino?

Pilotaje, físico, agresividad... Físicamente, sí, porque soy de los pilotos más altos de la categoría de Moto3, y él también lo era; en eso nos parecemos un poco. También veo algo de parecido en que Valentino se cae poco.

¿Sigues estudiando o colgaste los libros por las motos?

Si te soy sincero, dejé de estudiar cuando empecé el Mundial. Acabé 4º de la ESO y cuando llegó el momento de empezar bachillerato, me encontré que era muy complicado compaginar las carreras con los libros. Sí que está bien seguir estudiando, pero con la vida que llevo es imposible.

He leído que esta temporada has sufrido algunos problemas físicos…

Pasó el año pasado, cuando empecé a crecer muy deprisa. Siempre había sido de los más pequeños de la clase y de repente empecé a crecer, y creo que para los huesos y músculos no le va muy bien. He sufrido mucho con las lumbares, hasta el punto que pilotando me he llegado a quedar sin respiración; me pasó en Austin. También he tenido problemas con las rodillas. De llevarlas mucho tiempo muy flexionadas, al final de las carreras ha habido carreras que el dolor era bestial. Empieza en la lumbar, se extiende hasta las rodillas y es terrible. Lo hemos estado tratando y ya no me pasa tanto; igual ya solo en las dos últimas vueltas.

Por cierto, ¿cuál de todas ha sido la victoria que mejor sabor te ha dejado?

La de Barcelona porque iba tercero en la última vuelta y era más complicado ganar. Las que ganas sin tenerlo tan controlado, sin tú verte ganador, son las que saben mejor.

¿Y si tuvieras que quedarte con una?

Sin duda que con Australia… Fue la que me dio el título.

Un último asunto, importante: ¿es verdad que siempre usas calzoncillos naranjas?

[Risas]… No, no, ¡ya los he cambiado! En el CEV siempre llevaba calzoncillos naranjas, era una manía, Pero una vez se me olvidaron los calzoncillos naranjas y salí en carrera con unos de color azul. Fue el año pasado en Austria, que fue mi primera victoria en el Mundial. Y desde ese día siempre uso estos; con algún agujero que otro, pero siempre los mismos.

Joan Mir

Más información

El talento innato de Joan Mir

23.10.2017 | MotoGP
Joan Mir, con 20 años, ha conquistado su primer título del Mundial en su segunda temporada completa en la categoría de Moto3. Un piloto que pese a empezar tarde en el mundo de las motos, siempre demostró tener algo especial.
 

Joan Mir: “Cuando tenga 80 años, recordaré el día de hoy como si fuese ayer”

22.10.2017 | MotoGP
Hoy es uno de los días más felices para Mir, a quien le parece imposible ser campeón mundial y cree que aún tardará un par de días en asimilarlo.
 

GP de Australia: Joan Mir vuelve a brillar

20.10.2017 | MotoGP
En un día protagonizado por el buen tiempo, el piloto mallorquín se impone en la FP2 de Phillip Island, sin problemas ni nervios.
 

Comentarios de Facebook