31. Julio 2017 - 19:33 | Miriam Panisello | Motos

El proyecto comenzó cuando el amigo de Jeremy, Charlie McFall, se presentó en su taller con su padre, y una descuidada BMW R80 del 79. Tras un vistazo rápido, se dio cuenta de que esa moto era muy funcional, y que realmente podría hacer un buen trabajo con ella. En un principio, su idea era hacer cuatro ajustes y unos mínimos cambios estéticos. Pero sabía que eso no iba a pasar. Y aquí está la prueba, una BMW R80 Skyway Boardracer que desde luego, no se parece a las típicas preparaciones hechas con BMW.

El trabajo comenzó con la postura. El extremo delantero lo cambió por el de una R6, totalmente reconstruido, y que bajó 35 mm. Luego, añadió un par de rotores de disco de freno 3CR12, que encajaban perfectamente, con unos amortiguadores traseros customizados. Recuperó un gran foco delantero de una de sus motos, y se las ingenió para poder incluir un sistema de arranque sin llave.

"Quería que el manillar quedase muy limpio estéticamente, sin palancas o cables, así que para este trabajo recurrí a mi viejo amigo Alex Stoos", cuenta jeremy. Utilizaron el embrague Exile Cycles y montaron unos puños Billet con estrías. El cable del embrague corre a través del marco con un sistema de poleas doble. La moto tiene una cantidad ridícula de gadgets con nada más que una pantalla digital y un par de botones en el manillar. Los gráficos, son una interpretación de los colores de competición de BMW, del propio Jeremy.

El subchasis trasero fue reconstruido una vez que Jeremy tenía el nuevo asiento, base y suspensión ideados. La base de madera de nogal se laminó por un amigo diseñador de muebles y después se ajustó el bastidor auxiliar para albergar las luces LED empotradas.

"La funda del asiento y el depósito está hecha a mano en ante de Napa con costuras hexagonales por Eric Groenewald. Se utilizaron imanes de tierra y costuras laterales elásticas para abrazar el perfil del tanque y permitir que fluyera limpiamente".

Para conseguir que el manillar quedara limpio, tuvieron que montar un sistema de frenado que accionara los frenos delantero y trasero simultáneamente desde el pedal, construyendo un mecanismo que operara los cilindros maestros y creara una cantidad segura de frenado.

Jeremy quería que el colector de la BMW fluyera con el marco y el resto del motor, pero que tuviese un aire al escape de la legendaria Supermarine Spitfire. Para crear el aspecto deseado, se realizó cada pieza a mano, a partir de un bloque sólido de aluminio.

Para rematar la construcción, tuvieron que crear un poco más de espacio en el basculante trasero para adaptar las ruedas 120/18 Beck Whitewalls con llantas de 18 pulgadas.

Mirar esta moto te hace entrar en un torbellino de descubrimientos debido a la cantidad de detalles añadidos por Jeremy. Puedes observar su trabajo durante días y seguirás encontrando algo que te había pasado desapercibido. Pero... ¿Cómo funciona? ¿Es una moto agradable de conducir? Según Jeremy, “es genial. La manejabilidad y ergonomía de la Skyway, junto con las mejoras en el rendimiento hacen que sea suave, pero a la vez muy divertida".

 

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