La aventura de los seis afortunados ganadores de la Kawasaki Rider 300 ha sido todo un éxito gracias, sobre todo, al buen ambiente que se vive en esta prueba organizada por el Moto Club Manresa; a los que queremos felicitar desde Solo Moto y agradecer la excelente atención que nos han brindado y que han ofrecido a todos y cada uno de los 2.500 inscritos de esta edición. (Encontraréis la galería de fotos al pie de este post).

El punto de partida era en el Pavelló El Congost de Manresa, capital de la comarca del Bages, provincia de Barcelona, en un espectacular ambiente motero que pocas veces se puede contemplar. Nada menos que 2.500 motos inscritas, record absoluto de este evento. Nuestros invitados, que inmediatamente pasaban a ser unos auténticos compañeros de ruta, llegaban a la línea de salida puntuales como un reloj; su hora de partida iba a ser a las 9:00h. Finalmente salían a las 9:20, que no está nada mal, incluso de agradecer. Y, es que, durante los primeros kilómetros, los primeros veinte o treinta, el cielo estaba muy gris y parecía que podían caer unas gotas. Es más, en esos primeros tramos ha habido zonas de niebla que te incitaban a moderar el ritmo, aunque, en honor a la verdad, esa niebla también ha hecho de esos momentos un escenario espectacular.

Durante esos primeros kilómetros, alejándose del ámbito urbano de la ciudad de Manresa, el tráfico de coches y ciclistas hacía prever que iba a ser un día muuuuy largo. Sin embargo, ha sido pasar por Solsona, capital del Solsonès, y ver la luz, literalmente (salía el sol y desaparecían las nubes). A partir de ese momento… ¡tachan! Moto, mucha moto. Los coches casi pasaban a ser una anécdota y, entonces, unos cuantos kilómetros después, y de camino a las montañas pirenaicas, pasábamos de golpe y porrazo de una carretera ancha y con buenos arcenes a otra un poco menos "amable", de la C-26 a la L-401, una carretera de montaña de esas estrechitas pero con un asfalto impecable.

Ese cruce fue el punto de inflexión. A partir de ese momento la carretera se convirtió en territorio “comanche”; las motos mandaban y hasta los Mossos d’Esquadra se ponían “de nuestra parte” (cara de emoticono sorprendido). Todo eran motos a un ritmo muy racional, te imbuía en un ambiente de buen rollo: saludos en V, pierna fuera cuanto te adelantaban, colegueo por todas partes y respeto, nada de piques para ver quién era el más rápido, cada uno a su ritmo. IMPRESIONANTE.

Tras la parada en Llinars, primer punto de control de paso, con minitentempié y descanso incluido, el espectáculo pasó a ser el propio escenario. La carretera nos iba mostrando un paisaje espectacular detrás de cada curva; un auténtico estímulo para los sentidos.

Fluyendo en dirección al segundo punto de control de paso, siguiendo la ruta tramada por nuestro responsable de pruebas y director de Solo Moto Treinta, Lluís Morales, disfrutamos de un buen tramo de curvas que transcurrian a través de un cañón paralelo al río. Los kilómetros se disfrutaban de uno en uno, a un ritmo sin prisas pero “sin pausa”. Poco a poco, la expedición se acercaba al lugar de descanso planificado, en un restaurante situado en la orilla del embalse de Terradets. Allí, descansamos de los kilómetros que llevamos a cuestas y… sinceramente, nos ponemos las botas con su buffet libre.

Con el café todavía en el gaznate salimos dirección al segundo control, que se encuentra tan sólo a unos 30 kilómetros de donde nos encontramos. El paso por ese segundo punto de control es un visto y no visto. Casi sin tiempo de poner un pié en el suelo se reanuda la marcha, y los tramos de largas rectas y curvas rápidas -atrás dejamos las excitantes y reviradas carreteras de montaña- hacen mella en todos nosotros (bueno, vale, casi todos). Esos últimos 100 kilómetros, diez arriba o diez... arriba, se iban a ir acumulando en los brazos y las piernas de los riders del equipo Kawasaki, que finalmente llegaban a la meta pocos minutos pasadas las 18:00h. ¿Lo veis Mossos (y políticos en general)?, no somos unos kamikaces ; )

En conclusión, una aventura que todos los participantes, ganadores y organizadores, incluido Ricard Opiso, responsable de comunicación en Kawasaki España, y que acompañó a los ganadores del concurso a los mandos de su propia Kawasaki, señalaron que no dudarían en repetir en su próxima edición. Y es que la Rider1000 (el nombre oficial del evento) engancha. Y si a Kawasaki le da por invitarte a pasar la noche de antes en Manresa, a inscribirte a la rider300 y a cubrir todos tus gastos durante ese día, y si además te pone una moto novedad 2017 bajo tu culo… ¿Qué más se puede pedir?

Rider1000. Kawasaki. Nos vemos en la próxima edición. “By Solo Moto”.

 

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