30. Mayo 2017 - 13:09 | solomoto.es | Comparativas

Su fama se basa en argumentos como la versatilidad, la manejabilidad, la fiabilidad o la economía de mantenimiento, además, claro está, de la posibilidad de ser conducidas, algunas de ellas, con el carnet A2.

En la tesitura actual, motos como las que hoy comparamos son sin lugar a dudas las que marcan el ritmo del mercado. Lejos de ser las más rápidas, exclusivas y sofisticadas, las cuatro invitadas cumplen un papel fundamental en los catálogos de sus respectivos fabricantes, ya que en gran parte de los casos son ellas el principal nexo de unión entre dos mundos tan absolutamente dispares como los regidos por los carnets A2 y A. Hasta la entrada de la normativa Euro 4, la mayoría de los fabricantes y tenían la posibilidad de limitar muy fácilmente a cualquiera de estas naked medias, un buen gancho para captar joven clientela que, tras su paso por el carnet A2, tenían la oportunidad de deslimitar su montura en busca de un poco más de potencia y prestaciones. Hoy en día esto es un poco más complicado, los cambios necesarios para pasar de una especificación a otra son más complejos, por lo que muchos se han visto en la necesidad de crear modelos específicos para el A2, lo que siempre puede resultar más costoso. Pero nuestras invitadas están por encima de todo ello; de hecho, aunque son ideales para el aprendizaje, incluso desde el punto de vista de motorista muy curtido pueden resultar muy tentadoras, sobre todo si buscamos una montura que usar todos los días de la semana. Porque si por algo destacan las naked medias incluso por encima de modelos más complejos, avanzados y mucho más caros, es por su asequible precio y mantenimiento, funcionalidad, manejabilidad y versatilidad.


Irresistibles


Y no, no exageramos, si no queremos hacer una gran inversión en nuestra futura moto, será difícil resistirse a tan tentadoras cualidades y seductora relación calidad-precio, sobre todo porque, como veremos a continuación, cualquiera de ellas goza de una gran polivalencia que le permite comportarse de forma impecable en prácticamente cualquier faceta que podamos realizar sobre un vehículo de dos ruedas. Un aspecto importante de este tipo de motos es su facilidad de conducción, una cualidad que les ha hecho ganarse desde siempre el apelativo de motos-escuela por lo beneficiosas que han resultado siempre para el aprendizaje. Los argumentos en este sentido se basan en unas potencias que incluso en estas versiones full power resultan muy razonables, y unos pesos y cotas que enseguida nos hacen sentirnos como en casa. Salvando las diferencias, todas se caracterizan por los bajos asientos y estrechas partes centrales, aunque las más acogedoras en lo que a ergonomía y habitabilidad se refiere son la Honda y la Suzuki. Puede que comparativamente sean un poco más conservadoras en diseño y resulten un poco más voluminosas que las demás pero, a pesar de ello, te permite disfrutar de un poco más de espacio si la estatura es superior a la media.

De todos modos, la Kawasaki y la Yamaha tampoco andan nada mal en cuanto a confort, aunque más pequeñas y con un estilo un poco más agresivo al menos en cuanto a estética, sobre ellas no se adopta una posición forzada. Los manillares quedan a mano, las estriberas no están demasiado retrasadas y los asientos están a una altura razonable, y la Yamaha es la más alta, con 805 mm sobre el suelo debido a su corte más deportivo. En general, son motos muy equilibradas, el peso se ha repartido bastante bien en todas y el centro de gravedad se ha situado muy bajo a través de soluciones como colocar los escapes bajo el motor o, en el caso de la Honda, situando también el depósito de gasolina bajo el asiento –gracias a ello también dispone de un hueco para el casco bajo el falso depósito–. Por ello, pese a ser muy compactas y tener unos pesos que, como mucho, alcanzan los 217 kilos en el caso de la NC750S, obtendremos un conjunto bastante compacto y de desahogado manejo.

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